viernes , 2 diciembre 2022

Discurso de la Presidenta de la CDHDF, Nashieli Ramírez Hernández, en la presentación de las Recomendaciones 12/2018 y 13/2018

Discurso 82/2018
18 de septiembre de 2018

Oigo una voz a mi lado. Yo viví en esa casa más de 20 años. Aquí nació mi hija. Hay tantas historias similares. Uno las oye mientras camina por las calles llenas de grietas, llenas de miedo. No hay forma de recuperar el pasado, pienso. El presente reescribe nuestra historia sin piedad. Somos los damnificados de esa violencia azarosa del tiempo: Carlos Herrera de la Fuente.

Nuevamente buenos días a todas y a todos. Nuevamente bienvenidos, nuevamente mucho muy agradecida.

Hace 362 días se declaró formalmente que nuestra Ciudad estaba viviendo un desastre derivado del sismo del 19 de septiembre. Hoy, ni las causas ni las consecuencias de dicho desastre han sido superadas. Lo que implica un enorme desafío para dotar de eficiencia real a diversas normas de la Constitución Política de nuestra Ciudad, la cual entró en vigor el día de ayer, pero sobre todo, y lo más importante, para asegurar la dignidad y los derechos humanos de las personas damnificadas.

Las Recomendaciones que hoy se presentan se inscriben en el desastre derivado del sismo del 19 septiembre, dicho desastre implica la existencia de una situación como se documentó ampliamente en el Informe Especial que acabamos de presentar, que se caracteriza por el déficit en la efectiva garantía de los derechos humanos reconocidos en la Constitución de nuestra Ciudad.

Tal situación va más allá de acciones u omisiones concretas de las autoridades y muestran fallas estructurales que implican diversos impactos en las personas damnificadas y en la sociedad en su conjunto, por lo que esta Comisión ha denominado este contexto como un estado de cosas que prácticamente es inconstitucional, teniendo como parámetro exactamente nuestra Constitución.

Así, las Recomendaciones que hoy presentamos buscan posicionar en la agenda pública el enfoque se derechos como parte del proceso de reconstrucción de la Ciudad, que está apenas en sus primeras etapas. Estas Recomendaciones no buscan generalizar casos individualmente considerados, sino ciertos elementos estructurales que han implicado la falta efectiva de garantía de diversos derechos humanos de las víctimas que comparecen ante esta Comisión y de un conjunto más amplio de personas, que esperamos puedan ver garantizados sus derechos a partir de los puntos recomendatorios que estamos presentando.

Visto el alcance estructural de estas Recomendaciones, en total se vinculan 15 autoridades responsables. Asimismo, el estatus de autoridades responsables presupone una declaración de violación de derechos humanos que le es imputable; y también considera a 10 autoridades colaboradoras, que implican que se les está solicitando para la contribución efectiva de la garantía de derechos humanos de las víctimas. Es un principio, entonces, de buena fe.

En esta Recomendación tenemos como autoridades a diversas delegaciones, a las cuales ya hizo mención el Visitador, y a diferentes instancias que ustedes los damnificados conocen y han tenido que hacer frente todos los días en estos casi 365 días después del sismo. SEMOVI, SEDUVI, SEDESO, Seguridad a la Construcción, INVEA, Protección Civil, etcétera.

Para el análisis del desastre con un enfoque de derechos humanos deberán considerarse las etapas de prevención, atención inmediata, rehabilitación y reconstrucción.

Las Recomendaciones que hoy se presentan abordan de manera principal la etapa de prevención y sólo referencialmente la etapa de atención inmediata, sin entrar de lleno a la parte que ahorita se está viviendo día con día que es la rehabilitación y reconstrucción.

Esta Comisión sigue recibiendo por lo menos dos quejas en promedio al día respecto de las diversas etapas antes referidas, pero que seguiremos trabajando en el ámbito de nuestra competencia para analizar los derechos implicados en las etapas de rehabilitación y reconstrucción que aún siguen en curso y de las cuales preliminarmente también se advierten múltiples inconformidades, como ya han sido señaladas y están reportadas y están documentadas en elInforme Especial.

La lucha por los derechos humanos de las personas damnificadas se percibe como una tarea de largo aliento y esta Comisión está y estará a su lado en todo momento. No nada más porque las Recomendaciones son un punto de partida, sino porque de aquí se siguen derivando análisis en las quejas y análisis en los procesos individuales.

Con las Recomendaciones en específico, y de las que ellas deriven de cosas que no estén contempladas, de todos modos vamos a seguir trabajando con ustedes, porque esto es apenas el inicio.

Si bien la ocurrencia de un fenómeno sísmico no es imputable a las autoridades públicas, la actualización del desastre como el que día a día afecta a las personas damnificadas por el sismo del 19 de septiembre del 2017 sí lo es. Como ha sido ampliamente documentado en el contexto de esta Recomendación, la Ciudad de México es una Ciudad sísmica, este factor, aunado a los demás elementos de riesgo que caracterizan a la Ciudad, son ampliamente conocidos.

El desastre de septiembre de 1985 no es un mero antecedente, sino el referente histórico más relevante a partir del cual se deben analizar las medidas adoptadas por las autoridades públicas de la Ciudad para impedir que el escenario de desastre se repitiera. Sin embargo, volvió a suceder, pese a haber transcurrido exactamente 33 años, un plazo más que razonable, para contar con una política pública eficaz para prevención de desastres.

Así el énfasis de estas Recomendaciones está justamente en la falta de debida diligencia para la prevención de desastre. Lo que nos llevó al desastre es lo que apuntan las Recomendaciones. Tal como lo señaló el Tercer Visitador (Zamir Fajardo), la responsabilidad de Estado por violaciones a derechos humanos es de naturaleza objetiva por lo que el análisis que se ha realizado en estos instrumentos Recomendatorios no debe ser un juicio de intencionalidad, de voluntad o falta de esta.

Las violaciones de derechos humanos que han sido estudiadas en estos instrumentos se dan en el plano estructural de las obligaciones del Estado de garantizar los derechos humanos y prevenir su violación. Se trata, en suma, de una Recomendación que declara una situación general de falta de garantía en múltiples derechos humanos y que se posesiona sobre la imperiosa necesidad de que las autoridades de la Ciudad en su conjunto se asuman como garante de derechos humanos de las personas damnificadas en el ámbito de sus competencias.

Sin duda, la existencia del desastre sobre lo que hoy nos pronunciamos, además de la responsabilidad objetiva del Estado, puede derivar en responsabilidades subjetivas de naturaleza penal, civil, administrativa o patrimonial, sobre las que no tiene competencia esta Comisión, pero respecto de las cuales deberán actuar con la debida diligencia las autoridades competentes.

Por eso hacemos un llamado especial y directo a las autoridades de procuración e impartición de justicia, a deslindar de manera seria y parcial y efectiva todas las responsabilidades a que hubiera lugar respecto a lo declarado el 21 de septiembre del 2017.

En este sentido, la Comisión integró al Programa de Lucha Contra la Impunidad cuatro carpetas de investigación, relacionadas con las omisiones y posibles delitos en los casos de los inmuebles ubicados en las calles de Chimalpopoca y Bolívar, Álvaro Obregón, Saratoga y Zapata e instó a la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, como autoridad colaboradora, a que la misma continúe investigando con base en los estándares más altos de debido proceso, debida diligencia y plazo razonable para conocer la verdad de los hechos y acceder a la justicia.

En suma, las Recomendaciones que hoy presentamos implican un cuestionamiento abierto a la falta de acción preventiva diligente de las autoridades de la Ciudad de México, por no haber adoptado medidas preventivas con debida diligencia para evitar que los sismos derivaran en desastre, pese a que conocían o debían conocer los diversos riesgos y factores de vulnerabilidad que caracterizan nuestra Ciudad.

Las autoridades en su conjunto fallaron y así durante por lo menos 33 años, la gobernanza en la Ciudad en materia de prevención de desastres falló.

Las Recomendaciones tienen un enfoque reparador, en el que sin descuidar las afectaciones específicas de las víctimas, se pone un marcado énfasis en la inexcusable búsqueda de elementos estructurales que contribuyan a la planeación e implementación de una política de prevención de los desastres, derivado de los riesgos y vulnerabilidades con los que cotidianamente vivimos en la Ciudad.

Urge tomar conciencia sobre la alta probabilidad, si no es que la inminencia, sobre lo cual alertan personas expertas de que otros eventos sísmicos ocurran en la Ciudad de México, aunque no sabemos cuándo ni de qué magnitudes puedan ser tales episodios. Sabemos del riesgo, sabemos de las vulnerabilidades que se viven en la Ciudad, pero estas Recomendaciones por sí mismas tienen también un sentido muy especialmente como garantía de no repetición de desastre. De ahí la enorme importancia de empezar a analizar con rigor la prevención de desastres.

La Reconstrucción no puede ser entendida sin un proceso de prevención para lo que sigue: de no repetición.

En el caso de la Recomendación 13/2018 apuntamos hacia un fenómeno que es básicamente poco visibilizado, que es el desplazamiento forzado derivado del sismo.

Tenemos a cientos de damnificados que están viviendo desplazamiento forzado por el sismo. Requerimos, y es por eso que está puesto en la Recomendación, que se realice un registro de personas desplazas internas en la Ciudad de México, que es diferente al censo. Es desplazamiento, es pensar a largo plazo, por lo menos a mediado plazo en términos de la reconstrucción.

¿Qué les puedo ya decir a ustedes? No es un día a otro y lo que falta. Ante esa lógica tiene que haber prevención de qué va a pasar, que va a pasar con cada uno de ustedes y qué va a pasar en su circunstancia no nada más de damnificados, sino de desplazados forzados debido al desastre natural.

Entonces esa Recomendación 13/2018 se enfoca en ese tipo de enfoques y en ese tipo de cosas que tenemos, que la autoridad tiene que empezar a visibilizar porque se tiene que empezar a categorizar desde esa lógica.

Esta Comisión, como ya se señaló antes, entre septiembre de 2017 y agosto de 2018 recibió 258 quejas relacionadas con el sismo del 19 septiembre, de las cuales 77 ya fueron concluidas y cerca del 55% de los casos se concluyeron por haberse solucionado durante el trámite. Actualmente tenemos en trámite 181 expedientes, de los cuales 51 son incluidos en estas Recomendaciones. Tenemos entonces un universo de 130 quejas aún en investigación y un constante ingreso de quejas a la Comisión de aproximadamente dos al día.

Estos números ponen en evidencia por lo menos dos cosas: las autoridades de la Ciudad han logrado ofrecer algunas soluciones concretas a la falta de garantía de derechos en algunas problemáticas que las personas viven en el marco del sismo; sin embargo, dichas soluciones individuales no atacan las causas y el estado de las cosas que se vive en la Ciudad respecto al desastre derivado del sismo.

Esta Comisión tiene en curso múltiples investigaciones relacionadas con los derechos de las personas damnificadas y eso implica un deber jurídico y sobre todo moral de seguir acompañando con el máximo de nuestros esfuerzos el proceso de rehabilitación y reconstrucción de la Ciudad, y seguir impulsando una cultura de prevención del riesgo para que los eventos sísmicos en la Ciudad dejen de representar desastre. Así lo haremos.

Ningún desastre es natural. Los desastres son consecuencia de la inadecuada e ineficaz prevención y como Ciudad debemos entender esta premisa básica y atenderla de manera seria e integral.

Estas Recomendaciones son el resultado de un trabajo multi e interdisciplinario realizado por diversos servidores públicos que pertenecen a diversas áreas de la Comisión, en este caso la Dirección de Quejas, la Dirección de Servicios Médicos, la Dirección de Atención Psicosocial, la Coordinación de Vinculación con la Sociedad Civil, la Dirección General de Comunicación por los Derechos Humanos; la Coordinación de Tecnologías de Información, la Secretaría Ejecutiva, la Dirección Jurídica, la Dirección General Administrativa, todas estas en coordinación y a la cabeza la Tercera Visitaduría General, quienes con sus Visitadores y Visitadoras hacen un análisis, una investigación  y un seguimiento del caso.

Personalmente un reconocimiento y un agradecimiento a este equipo de trabajo, sin el cual no estaríamos aquí. En el momento en que se daba lectura a estas Recomendaciones se iniciaba el proceso de entrega a las autoridades respectivas de las Recomendaciones 12/2018 y 13/2018.

Esperamos que éstas sean aceptadas y si no de todos modos estaremos trabajando para eso y acompañándolos. Muchísimas gracias.