jueves , 9 febrero 2023

Palabras del Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Luis Armando González Placencia, ante la ciudadanía, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal y el Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal

Discurso 03/2010
19 de abril de 2010

Licenciado Marcelo Ebrard Casaubon, Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Magistrado Edgar Elías Azar, Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, Diputada Alejandra Barrales Magdaleno, Presidenta de la Mesa Directiva de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Licenciado Manuel Fuentes Muñiz, Consejero de esta Comisión.

 Esta mañana nos acompañan las Consejeras Ángeles González Gamio y Mercedes Barquet, así como titulares y representantes de diversas Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), de los Organismos Públicos de Defensa de Derechos Humanos locales y nacional, de los Organismos Públicos Autónomos (OPA) del Distrito Federal, legisladoras y legisladores del Honorable Congreso de la Unión y de la Asamblea Legislativa de esta ciudad; miembros del cuerpo diplomático y de organismos internacionales, los ex presidentes constructores de este organismo, Luis de la Barreda Solórzano y Emilio Álvarez Icaza Longoria, así como distinguidos miembros de la ciudadanía local, en todos los casos, invitadas e invitados muy especiales. Buenos días a todas y todos. Gracias por su presencia.

En cumplimiento con lo dispuesto por la ley, informo ante ustedes lo realizado por esta Comisión, en el periodo comprendido entre el 1º. de enero y el 31 de diciembre del año 2009. Lo hago con la convicción de que este acto es un ejercicio de transparencia y rendición de cuentas, que contribuye a consolidar la institucionalidad democrática, la gobernabilidad y la cultura de respeto a los derechos humanos en el Distrito Federal. Valoro también este momento como una oportunidad para refrendar la colaboración de todos los sectores interesados en los derechos humanos, en la consolidación de una Comisión fuerte, incluyente, que en su carácter de órgano de Estado, sea principalmente un instrumento para que la sociedad civil encuentre espacio para incidir en la agenda pública, siempre en aras de fortalecer la convivencia armónica en la ciudad.

2009 fue importante para los derechos humanos. Ese año vio materializarse, como resultado de la acción conjunta de la sociedad civil, la academia, los órganos de Gobierno de esta ciudad y la Comisión, el Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal, experiencia inédita en el mundo, que logró, en el último trimestre del año, la incorporación por primera vez en la historia de presupuestos con perspectiva de derechos humanos en un total de 2,412 líneas de acción que corresponde realizar a los órganos de gobierno del Distrito Federal, bajo la supervisión de un Mecanismo de Seguimiento y Evaluación que ha sido instaurado en los primeros meses de este año. El Programa es valioso por lo que contiene, pero también por haber sido resultado de un proceso colaborativo en el que esta Comisión, el Comité de Organizaciones de la Sociedad Civil, la Universidad Panamericana y FLACSO, jugaron un rol esencial que, ciertamente, no habría sido posible sin la disposición de la Subsecretaría de Gobierno del Distrito Federal y la Dirección de Derechos Humanos del Tribunal Superior de Justicia, instancias a las que este organismo agradece y reconoce. Es nuestra convicción que el Programa será también ejemplar a la hora de aportar resultados, y que en ese nuevo proceso, licenciado Ebrard, magistrado Elías, que en gran parte toca desempeñar a los órganos de los que ustedes son titulares, la colaboración, la transparencia y el compromiso serán nuevamente de destacarse. De igual manera lo será, estamos seguros diputada Barrales, la participación de la V Legislatura de la Asamblea, que desde su instalación ha mostrado la mejor disposición para con el Programa.

En ese marco, en 2009, la Comisión sirvió de manera directa a más de 92 mil personas; 4 de cada diez, se acercaron a este organismo porque consideraron que sus derechos humanos fueron violados; la mayoría, por tanto, tuvo contacto con nosotros a través de cursos y actividades en el seno de nuestros programas educativo y de vinculación. Cabe afirmar que el número total de personas atendidas es necesariamente mayor si se considera que muchas de ellas acudieron en representación de colectivos, y que a lo largo del año se trabajó además con medio centenar de Organizaciones de la Sociedad Civil, así como con diversas agrupaciones en las demarcaciones territoriales de los gobiernos delegacionales. Estos datos confirman el alcance que la Comisión tiene, no sólo en la defensa de víctimas, sino en la interacción proactiva con la sociedad civil en la búsqueda de una cultura efectiva de derechos humanos en la capital. Ello ha sido posible porque esta Comisión equilibra el valor que tiene la defensa de los derechos, con la promoción, la educación y la vinculación, como factores de construcción de ciudadanía y de buen gobierno, con miras a generar sinergias que actúen también de modo preventivo.

  • Consejo de la CDHDF

Para el logro de los fines institucionales, la dirección del Consejo de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal ha sido de la mayor relevancia. Elena Azaola, Daniel Cazés, Santiago Corcuera, Denise Dresser, Patricia Galeana, Ángeles González Gamio, Clara Jusidman, Ernesto López Portillo, Carlos Ríos, José Woldenberg y recién integrados, Manuel Fuentes y Mercedes Barquet, ciudadanas y ciudadanos ejemplares con gran autoridad moral, son garante de la autonomía institucional. Ellas y ellos han jugado y juegan un papel fundamental como deber ser de la Comisión, conformando la opinión del Ombudsman, orientando la administración institucional, aprobando procesos vitales para el funcionamiento interno de la institución y acompañando al Presidente en la conducción institucional de los programas de defensa, promoción, educación y difusión de los derechos humanos, y fortalecimiento institucional.

Consejeras Ángeles González Gamio y Mercedes Barquet, Consejero Manuel Fuentes, por su conducto suplico agradecer al resto de este cuerpo honorario su interés, sus ganas y la aportación de sus talentos para el fortalecimiento de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.

Programa de Defensa

Durante 2009, el Programa de Defensa otorgó servicios que en su mayoría constituyeron diversos tipos de orientación a personas y canalización a instituciones en los casos de asuntos que no son de competencia de este organismo. Cabe señalar que esta labor implica una ayuda invaluable a un importante cúmulo de habitantes y transeúntes de la ciudad que no saben dónde acudir para resolver sus problemas, y con ello, constituye también una contribución efectiva a la articulación de las acciones gubernamentales.

Por otra parte, recibimos 8,168 quejas; si bien es cierto que las quejas no necesariamente implican violaciones a los derechos humanos, sí representan la percepción que las personas tienen sobre los servicios y la atención que reciben de las y los servidores públicos del Distrito Federal, y en ese sentido, son también indicadores válidos de la relación entre gobierno y sociedad. Del número de quejas recibidas, destaca el dato relativo a las que fueron calificadas como presuntamente violatorias, que ascendió a 7,760.

En 2009, la presunta violación al derecho a la seguridad jurídica fue la que más menciones registró, seguida de la violación a los derechos de las personas privadas de la libertad, a los derechos de víctimas y personas ofendidas, el derecho a la salud y a la integridad personal.

En lo que se refiere a las autoridades, son la Procuraduría General de Justicia, la Subsecretaría del Sistema Penitenciario y la Secretaría de Seguridad Pública, las tres instituciones que con más frecuencia aparecen involucradas en la presunta comisión de actos violatorios. En una primera reflexión, estos datos invitan a revisar los estándares de atención y trato a las personas y a realizar los cambios que sean necesarios para su mejora.

  • Seguridad Pública y justicia penal

En lo que se refiere a la seguridad pública, la Comisión emitió seis Recomendaciones, dos de las cuales están relacionadas con violaciones graves que involucraron tratos crueles e inhumanos, y la violación al derecho a la vida, por parte de policías adscritos a la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF).

Por lo que toca a las investigaciones que involucran a la Procuraduría, de ellas derivaron un total de nueve Recomendaciones, siete de las cuales se refieren a hechos graves que implicaron: la desaparición de once infantes relacionados con el caso conocido comoCasitas del Sur, el suicidio de personas en instalaciones de la propia Procuraduría, así como diversas violaciones, -incluida la pérdida de vidas- registradas en los operativos relacionados con investigaciones sobre secuestros y con el fallido rescate de la señora Yolanda Cevallos Coppel.

Desafortunadamente, el ámbito penitenciario constituye, por antonomasia, el espacio privilegiado de violación de derechos humanos. La Secretaría General de Gobierno del Distrito Federal recibió en 2009 cuatro Recomendaciones relacionadas con el estado que guardan las prisiones en la ciudad; en todos los casos, hablamos de violaciones graves que dan cuenta de dos situaciones que resultan típicas de la vida en prisión: agresiones infligidas por personal de custodia en contra de las personas internas, o bien agresiones entre éstos últimos, producto de la falta de atención al deber de cuidado que tienen las autoridades penitenciarias para con los internos. 17 personas perdieron la vida en hechos violentos en los reclusorios del Distrito Federal; por lo menos dos fueron violadas en varias de estas instalaciones, y decenas de adolescentes y mujeres fueron agredidos por el Grupo Táctico Tiburón, tanto en la Comunidad de Diagnóstico Integral para Adolescentes como en los centros femeniles de readaptación social.

Estos sucesos muestran que la capacidad de protección de la vida y la integridad de las personas privadas de la libertad en las cárceles de la ciudad de México está en entredicho. La sobrepoblación penitenciaria actual es condición de ingobernabilidad y caldo de cultivo para la violencia.

Para la Comisión, es claro que la situación en las cárceles es producto de fallos estructurales que deben ser atendidos a la brevedad. La reforma del Código Penal del año 2003 sigue siendo la principal fuente de encarcelamiento de personas y lo cierto es que nuestros sistemas de seguridad y de justicia penal no sólo no han reducido el delito, incrementan la violencia estructural y son condición para la producción de más delincuencia.

En este punto cabe mencionar también el estado de la justicia para adolescentes, que se basa en una ley que contradice a la reforma constitucional de 2005 y que en razón de ello facilita el internamiento de un elevado número de jóvenes y en consecuencia, la aparición de situaciones de violencia que replican las que tiene lugar en los establecimientos penitenciarios de adultos.

En resumen, 19 de las 28 Recomendaciones emitidas en 2009 por este organismo se refieren al ámbito de la seguridad y la justicia penal. En este contexto es que la Comisión se ha pronunciado para que avancemos decididamente en la implementación de la reforma penal constitucional del año 2008, y para que revisemos la pertinencia de aquéllas prácticas que, como el caso del arraigo, son contrarias a los derechos humanos. La ciudad de México tiene la inmejorable oportunidad de construir un sistema de seguridad pública y justicia penal, que con base en el debido proceso, una visión restaurativa y protectora de los derechos humanos, se distinga de los modelos reactivos imperantes en el país.

Hago de su conocimiento que la Comisión tiene un interés proactivo en estos temas y que por esa razón hemos estrechado los lazos de colaboración con la Secretaría de Gobierno, la Procuraduría, la Secretaría de Seguridad Pública y desde luego con el Tribunal y la Asamblea para que, en el marco del Programa de Derechos Humanos, atendamos las líneas de acción que en este rubro nos lleven a superar las condiciones estructurales que permiten que servidores públicos violen derechos humanos.

  • Seguridad Humana

Un ámbito de interés particular para la Comisión es el que hemos identificado bajo el concepto de seguridad humana que representa el campo natural de implementación y acceso a los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales, bajo un marco conceptual que reorienta la política pública en materia de pobreza, salud, trabajo, vivienda, agua, transporte, uso del espacio público, con perspectiva de derechos humanos.

En este rubro reconocemos el esfuerzo del Gobierno de la ciudad en la implementación de políticas que en materia de seguridad humana han sido vanguardistas, en especial, a través de los diversos programas para el mejoramiento ambiental en la ciudad, el acceso a la salud de personas que viven con VIH, y a la educación media y superior a través del Instituto de Educación Media Superior y la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). Tenemos la convicción, sin embargo, de que aún es necesario avanzar más.

En materia de salud, por ejemplo, la Secretaría del ramo fue destinataria de cuatro Recomendaciones, en las que se comprobaron actos de negligencia médica y deficiencias en la disponibilidad de materiales y personal en la atención de diversas especialidades. No tenemos duda de la disposición del Secretario de Salud para trabajar con esta Comisión y sabemos que en atención a ese compromiso, contribuirá en lo necesario para mejorar el trato a usuarias y usuarios y para cumplir de manera cabal con las recomendaciones.

En otro ámbito de gobierno, el de las delegaciones, escenario geográfico y administrativo en el que se otorgan la mayoría de los servicios relacionados con la seguridad humana, tres gobiernos delegacionales fueron destinatarios de cuatro Recomendaciones: la omisión frente al problema de la violencia que contextualiza el comercio sexual en la zona de San Cosme, derivó en una Recomendación a la Delegación Cuauhtémoc, que por cierto no fue aceptada; la discriminación y otras violaciones cometidas en agravio de las poblaciones callejeras, implicó recomendar a los gobiernos delegaciones en Cuauhtémoc y Venustiano Carranza.

El tercer caso se refiere a la Recomendación hecha a la Delegación Venustiano Carranza y al Jefe de Gobierno del Distrito Federal en torno al caso del pasajuego de la colonia Balbuena. Esa Recomendación puso de manifiesto el valor intangible de nuestro patrimonio histórico y la necesidad de que la política pública considere el acceso al derecho a la cultura como una prioridad.

La cuarta Recomendación se dirigió al gobierno delegacional en Tláhuac y está referida a la necesidad de evitar que se obstaculice el acceso a una escuela primaria y un jardín de niños.

Las Recomendaciones en materia de seguridad humana dan cuenta de problemáticas complejas que no son fáciles de resolver; por una parte, con frecuencia implican conflicto de derechos en los que se hace necesario un enfoque de integralidad y transversalidad que no suponga que la salvaguarda de unos derechos derive en la violación de otros. Así ocurre por ejemplo con la vivienda, donde se presenta el conflicto entre salvaguardar este derecho y la integridad personal cuando las habitaciones se instalan en zonas de riesgo, o bien el interés colectivo, cuando son erigidas en suelos de conservación. Por otra parte, el enfoque de seguridad humana plantea el reto de reforzar la política social con una visión de derechos humanos que tome distancia de la mirada asistencial y que, en consecuencia, potencie la participación de las y los ciudadanos como sujetos de la política pública, de ninguna manera como objetos de la misma.

Las resoluciones de esta Comisión abonan en este sentido y de hecho, para contribuir con la construcción del enfoque de seguridad humana, esta administración reorientó, a finales de 2009, la competencia de la Tercera Visitaduría General que ahora se ocupa de estos temas.

  • Democracia y No Discriminación

Un tercer rubro de interés de esta Comisión se refiere a la consolidación democrática y a la erradicación de la discriminación. En su formulación más acabada, la democracia se valida a través de los derechos fundamentales. Por ello, hablar de democracia significa pensar en dos niveles de relación entre gobierno y ciudadanía: por una parte, el que supone que las y los ciudadanos deben tener certeza sobre los actos de gobierno. Por la otra, el que obliga al Estado a modificar las situaciones de riesgo, vulnerabilidad o discriminación para reducir la asimetría presente en las relaciones sociales e institucionales.

Sobre el primer nivel, la satisfacción plena del derecho a la seguridad jurídica resulta fundamental. La naturaleza de las violaciones a la seguridad jurídica no suele dar lugar a recomendaciones, pero su frecuencia da cuenta de la dificultad que para diversas instancias gubernamentales implica el aprendizaje hacia la formulación de políticas públicas que satisfagan plenamente este derecho.

En lo que se refiere al segundo nivel, esta ciudad ha demostrado avances muy importantes encaminados a evitar la discriminación. Las recientes reformas al Código Civil y una política decidida a fortalecer el respeto por los derechos de quienes conforman las comunidades LGBTTTI, son quizá la más clara muestra de ello. En el mismo sentido, hay que destacar la labor del Instituto de las Mujeres, del Instituto para la Atención de los Adultos Mayores en el Distrito Federal y de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las comunidades, cada una en el ámbito de su intervención. Sin embargo, aún hay pendientes en lo que se refiere a la instauración de políticas y prácticas inclusivas.

En el ámbito del respeto a los derechos de las mujeres, esta Comisión recibió 103 quejas que denuncian hostigamiento, acoso sexual y laboral. Sobre personas adultas mayores, la Comisión recibió 58 quejas relacionadas con la cancelación de pensiones alimentarias, malos tratos por parte de servidores públicos, abandono y desatención en los Centros de Asistencia e Integración Social y obstaculización del acceso a la justicia. Sobre la violación de derechos a la comunidad LGBTTTI, se investigaron 34 quejas en las que se hizo saber del maltrato y hostigamiento sexual en centros de reclusión, la obstaculización del acceso a la visita intima a personas que no son heterosexuales y actos homófobos atribuidos a personal de la Secretaría de Seguridad Pública y del Sistema de Transporte Colectivo Metro. De igual forma, la Comisión recibió en 2009 siete quejas relacionadas con presuntas violaciones a derechos de personas indígenas. Las denuncias refieren mayoritariamente discriminación y obstaculización frente al debido proceso. También se recibieron 6 quejas sobre presuntas violaciones a derechos de periodistas en el Distrito Federal. En cuanto a los derechos de las personas con discapacidad, en 2009 fueron abiertos 91 expedientes de queja relacionados con la presunta violación a estos derechos. En consecuencia, se emitieron las Recomendaciones 5/2009 dirigida a la Asamblea Legislativa, y 24/2009 dirigida a la Jefatura de Gobierno y al Tribunal Superior de Justicia con la finalidad de que en todos los edificios públicos, transportes y entorno urbano de la ciudad, se garantice el libre acceso para todas las personas que tienen alguna forma de discapacidad. Ambas recomendaciones fueron aceptadas y están en proceso de cumplimiento.

  • Violaciones graves a derechos humanos: tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes, desaparición forzada y ejecuciones sumarias.

Por otra parte, el ámbito más delicado en lo que a violaciones a derechos humanos se refiere es sin duda el de las violaciones graves a los derechos humanos. En 2009, cinco Recomendaciones hicieron referencia a dos casos de tortura, uno de detención arbitraria, uno de ejecución sumaria, y uno más a tratos crueles e inhumanos. Es imperioso, señor Jefe de Gobierno, que envíe un mensaje enérgico a las y los servidores públicos sobre la prohibición absoluta de estas prácticas y sobre la reprobación que su gobierno ha hecho de las mismas.

  • Obligación de la autoridad de colaborar con la CDHDF.

En resumen, en 2009 investigamos 8,168 quejas, de las que resultaron un total de 28 Recomendaciones. Para el trabajo de la Comisión, la colaboración de la autoridad es esencial y, de hecho, constituye una obligación de ley. Es por ello de justicia reconocer a las autoridades que han cumplido cabalmente con esta obligación, aportando información cuando se les requiere y aceptando y trabajando en el cumplimiento de las Recomendaciones recibidas. Lo hacemos en este sentido a la propia Jefatura de Gobierno, al Tribunal Superior de Justicia, la Asamblea Legislativa, la Secretaría de Gobierno y la Procuraduría General de Justicia, todas las cuales han aceptado totalmente las Recomendaciones recibidas y han mostrado disposición para cumplirlas.

El resto de las autoridades recomendadas, solo aceptaron parcialmente sus responsabilidades o bien no lo hicieron. Aunque el número de Recomendaciones rechazadas es bajo, es relevante señalar que en ocasiones, la no aceptación de las Recomendaciones ofrece como argumento la no competencia de esta comisión para conocer de los hechos que son motivo de las quejas. La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal es un órgano de Estado, de hecho, el órgano de Estado investido con autoridad para decidir en materia de derechos humanos. Por ello, no debe haber duda sobre las facultades constitucionales de esta Comisión para determinar su propia competencia cuando se habla de violaciones a estos derechos. Si bien es potestad de la autoridad aceptar o no las Recomendaciones, no hay lugar para una discusión sobre la convicción que este organismo tiene sobre el ámbito de su intervención.

En el mismo sentido, nos importa llamar la atención sobre la tendencia a aceptar las Recomendaciones de manera parcial. Creemos que las autoridades de la ciudad deben seguir el ejemplo de aquéllas señaladas anteriormente que no escatiman ni la competencia ni la aceptación total de las Recomendaciones. Es necesario evitar esta práctica: los derechos humanos no se condicionan, son obligaciones de los Estados para con las personas, y por ello, una autoridad que los viola está doblemente obligada con las víctimas.

Por otra parte, debo hacer de su conocimiento que en mi comparecencia ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) hice un llamado al Secretario de Transportes y Vialidad dado que esa instancia dificultó constantemente el acceso a la información necesaria para atender las 166 situaciones en las que fue mencionada como presunta violadora de derechos humanos. Esperamos que ese llamado surta efecto y nos permita cumplir a cabalidad con nuestro trabajo.

En este contexto, solicito de los titulares de los órganos de gobierno de esta ciudad y de los jefes delegacionales ejercer un liderazgo moral que refuerce ante las y los servidores públicos de todos los niveles la autoridad de esta Comisión en materia de derechos humanos; autoridad fundada no en el ánimo de denostar, sino en una lectura del derecho que se sujeta al principio pro persona y a la vanguardia de la conciencia jurídica internacional, plasmada desde luego en los tratados y convenciones, en la jurisprudencia de los órganos internacionales y en el llamado soft law, que cada día refuerza su carácter de norma sensible para con las víctimas.

  • Programa de Promoción, Educación y Difusión de los Derechos Humanos

Desde otra perspectiva, y con el propósito de promover una cultura de derechos humanos en la ciudad, la Comisión llevó a cabo en 2009 más de 500 actividades de las que participaron arriba de 50 mil personas, a través de los Programas de Formación y Capacitación a Servidores Públicos y Sociedad Civil, Educación para la Paz, y Promoción Ciudadana. Entre estas actividades, destaca la atención brindada a niñas y niños a través de la Casa del Árbol, la Casita de los Derechos y el Modelo de Detección e Intervención de Violencia Infantil; así como el Proyecto Juventud por la Paz que convocó a 4,577 jóvenes.

Se realizaron cuatro importantes reuniones: el Encuentro Internacional sobre Políticas Públicas, Derechos Humanos y Género: Hacia una política de Estado con enfoque de derechos humanos, el Encuentro Internacional Derechos Humanos y Metrópolis; el Cuarto Congreso Nacional de Organismos Públicos Autónomos y el Segundo Curso Interdisciplinario de Alta Formación en Derechos Humanos. Cabe señalar que todo ello fue posible gracias a la cooperación técnica del Instituto Interamericano de Derechos Humanos y al financiamiento de la Fundación MacArthur y de la Fundación Ford.

En total, se editaron 96 publicaciones destinadas a la discusión y divulgación de temas relacionados con los derechos humanos . Ante las nuevas tecnologías de la comunicación, se ha optimizado el uso de medios cibernéticos, como una vía de promoción y difusión de nuestra labor, para lo cual, además del portal electrónico, contamos con tres blogs y mantenemos un diálogo abierto con la ciudadanía a través de twitterfacebook, y youtube.

En 2009 destaca la obtención de 9,674 notas en medios escritos y electrónicos, lo que supone que la Comisión fue mencionada, en promedio, en 26.5 notas al día durante los 365 días del año, en su mayoría con consideraciones positivas. El costo estimado que esta Comisión se ahorro por estas publicaciones es de 284.1 millones de pesos.

  • Programa de Fortalecimiento institucional

En materia de administración, con base en el Programa de Racionalidad, Austeridad y Disciplina del Gasto (PRADI), la Comisión ha logrado mejorar su economía y sobre todo, el uso racional de sus recursos, lo que significa ahorros del 40% en términos globales en los últimos ocho años.

Por octavo año consecutivo, no se incrementaron los sueldos del personal de mandos superiores y se celebraron convenios con universidades para que los alumnos apoyaran, vía servicio social, a la institución en materia de servicios profesionales.

En 2009, la Comisión se mudó a estas nuevas instalaciones. El edificio sede de la CDHDF es el primer inmueble certificado en el Distrito Federal como totalmente accesible para las personas con discapacidad, es ambientalmente responsable y, además, por su ubicación, facilita al máximo el traslado y acceso de las personas que acuden a él. En nuestros espacios se celebran, casi a diario, reuniones con y para Organizaciones de la Sociedad Civil e instituciones públicas y académicas. Cabe hacer un reconocimiento a CONACULTA y al Gobierno de la Confederación Helvética que a través de la Embajada Suiza en México, realizaron importantes donaciones para la nueva Casa del Árbol, ya en esta sede.

Por otra parte, acorde con un compromiso de transparencia y rendición de cuentas, se contrataron los servicios de despachos contables para el examen de estados financieros para ser incluidos como parte del reporte de la cuenta pública y los servicios para la ejecución de una auditoría técnica–normativa sobre los trabajos de remodelación del nuevo edificio. Es importante resaltar que las acciones de la Contraloría Interna, además de vigilar la correcta aplicación de los recursos asignados a través de la práctica de auditorías financieras, han tenido un enfoque preventivo para detectar áreas de oportunidad que conlleven a mejorar el desempeño institucional para el logro de su mandato, así como acciones encaminadas a incentivar al personal de la Comisión para que se conduzca con la ética profesional que su labor requiere.

Durante 2009, la Comisión recibió y atendió más de 1,500 solicitudes de información pública y por tercer año consecutivo ocupamos los primeros lugares del reconocimiento “Mejores Prácticas de la Transparencia 2009” por parte del Instituto de Acceso a la Información Pública del Distrito Federal (InfoDF). De hecho, fuimos merecedores del segundo lugar general en el Distrito Federal, con un puntaje de 98.9 en una escala de 100.

  • Mensaje final

Jefe de Gobierno de la ciudad, Magistrado Presidente del Tribunal Superior de Justicia, Diputada Presidenta de la Mesa Directiva de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Consejero y Consejeras de la Comisión, invitadas e invitados. No tengo duda de que esta ciudad está a la vanguardia en materia de derechos humanos, no sólo respecto del país, sino incluso frente a otras metrópolis del mundo. Una ciudadanía como la nuestra merece un gobierno comprometido con los derechos humanos y una Comisión que los vigile y los promueva que sea sólida, autónoma y profesional. A lo largo de 16 años, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal se ha consolidado como una institución ejemplar, no sólo en el ámbito de la defensa y promoción de los derechos humanos, sino en el más general de las instituciones públicas del país. 2009 fue por tanto, punto de llegada de los esfuerzos de esos tres lustros de labor cotidiana de hombres y mujeres que se comprometieron con los derechos humanos en beneficio de habitantes y transeúntes en esta ciudad. Pero igualmente, 2009 es punto de partida para la administración que encabezo, cuyo reto más importante es el de llevar a este organismo un paso adelante y configurarlo como una institución acorde con el contexto que ofrece el nuevo milenio. Entre octubre y diciembre de 2009 y lo que ha trascurrido del presente 2010, la Comisión ha entrado en una dinámica de innovación que busca impactar de mejor manera en la construcción de una cultura de derechos humanos para el Distrito Federal. Estamos trabajando en los procesos que ofrecerán un abordaje integral de la defensa y la promoción de los derechos humanos, a la luz de una amplia agenda de colaboración con la sociedad civil; en la consolidación de un Servicio Profesional de excelencia; en la ampliación de los alcances de la intervención de esta Comisión para con ello ensanchar las posibilidades de servir a las víctimas, en la instauración de un centro de investigación aplicada que aporte a la solución de los problemas de política pública con perspectiva de derechos y en la instauración de una nueva estrategia de comunicación que facilite la divulgación de la cultura de los derechos, incluso más allá de las fronteras físicas del Distrito Federal.

Señoras y señores, estoy seguro de que el compromiso que han mostrado los órganos de gobierno de la ciudad para con los derechos es mucho mayor que el marco de por si amplio que señala el Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal y que, en ese sentido, en una ruta de diálogo respetuoso, pero al mismo tiempo firme y exigente, haremos conjuntamente de la ciudad de México, un espacio en el que todas y todos, justo por nuestras diferencias, seamos respetados y tratados como iguales.

Muchas gracias.