jueves , 29 septiembre 2022
Galería: Conclusión de la Recomendación 14/2012

Palabras de la Presidenta de la CDHCM, Nashieli Ramírez Hernández, en la ceremonia conclusión de la Recomendación 14/2012

Discurso 22/2022
17 de agosto de 2022 

Muy buenas tardes a todas, todos y todes quienes están aquí presentes, integrantes de la comunidad universitaria, profesores, maestros, administrativos, integrantes del Consejo. También a quienes nos están viendo desde las redes sociales, tanto de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), como de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México.

En especial, saludo a quienes me acompañan aquí en el presídium, a mi queridísima Tania Rodríguez Mora (Rectora de la UACM). Cuando me planteó la posibilidad de hacer este evento rápidamente le dije que sí. Me parecía que era un evento importante.

Sí les quiero decir que era la primera vez ─este es un evento único también para nosotros y ahorita les explicó por qué─, y decidimos que estuviéramos aquí. La verdad qué buena decisión, porque también muchas veces aquí estamos presentes para denunciar, para vivir dolores y tratar de resarcir dolores, y creo que también pocas veces tenemos la posibilidad de juntarnos otra vez los mismos actores ─quizá con diferentes personas─ para poder, más bien, celebrar sobre esas lógicas los cambios y las transformaciones, y yo creo que eso es este evento.

Y a Carlos Ernesto (Martínez Rodríguez, Secretario Técnico de la Comisión de Organización del Consejo Universitario de la UACM), que, a través de ti, del Consejo Universitario, igual darle las gracias de estar aquí, de confiar y que sea aquí en la Comisión, porque pudo haber sido en cualquier otro lugar el celebrarlo. Pero agradecerles más bien ustedes que hayan escogido a la Comisión.

No voy a replantear porque quienes me antecedieron en la palabra describieron perfectamente, en especial Karla Montalvo de la Fuente (Secretaria Técnica de la Comisión de Mediación del Consejo Universitario) cuál fue el proceso, de qué se trató la Recomendación 14/2012.

Sí quisiera nada más plantear algo de contexto. Está Recomendación ─y eso es muy importante reflexionarlo─ se generó a partir de hechos de violencia y de protesta. Y lo que determinó ─y ya Karla lo dijo claramente─ fue violaciones a derechos humanos, entre ellos el derecho a la educación, el derecho a la dignidad, el derecho a la libertad de expresión, por hablar de algunos.

Y desarrolló una serie de recomendaciones, algunas que tenían que ver con la reparación y la satisfacción; y otras que son, las que venimos a celebrar aquí, las que llamamos las medidas de no repetición.

Y es que cuando analizas lo que pasó en ese entonces ─lo que hablábamos además─, no era tanto cómo reponías ─que de hecho Karla lo decía─ las cuestiones que tenían que ver con lo inmediato y sufrieron de inmediato: básicamente reparando a las 38 víctimas visibles en esa Recomendación. Pero se tardó mucho en todo lo que tenía que ver con lo estructural y que tenía que ver con los cambios.

Mucho o poco, yo diría ─y está bien pensar y decir─ que nos tardamos. Pero también es cierto que hablamos de una comunidad que de entrada ─ustedes lo saben─ la Recomendación no la aceptó el primer Rector cuando se emitió.

Estamos hablando de una Recomendación y un planteamiento hacia quien tenía que empezar a impulsar los cambios, que sufrió de entrada una negativa y que ustedes más que nadie ─la comunidad de la Universidad─ ha vivido y conoce la historia completa de las resistencias, los procesos, lo que un cambio implicaba para seguir avanzando.

Y permítanme compartirles, cuando yo llegué a la Comisión hace cinco años ─ya casi─, de las primeras personas con las que me reuní fue con, en ese entonces, el Rector y estaba también un integrante del Consejo y se avanzó sobre algunas cosas. Inmediatamente creo que a los dos días ya no era, todo cambiaba y todos los procesos de diálogo era otra vez a empezar desde cero.

Eso habla de lo que ustedes más o menos han reseñado y han vivido en estos años para poder lograr esto. Pero que es un cambio que básicamente lo que ha puesto es un cambio que perdure.

A lo que apuestan todas las transformaciones estructurales, todo esto que ahorita está en papel, que deriva de un impulso de esta Recomendación, básicamente están dados para que se queden y que puedan seguir aportando transformación en esta lógica ─naturalmente─ ligada al respeto de los derechos humanos.

Complejo en una institución como la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, porque la Universidad por sí misma también es un…, no nada más por su defensoría, que aplaudimos muchísimo tener una contraparte ahí, donde podamos caminar, sino en sí misma es fuente de garantía de derechos. Básicamente del derecho a la educación, por no hablar de otros. Entonces los hace en sí mismo Defensores de Derechos Humanos per se.

En esta lógica es muy importante lo que sucede, lo que venimos a celebrar. Y yo también, Tania, pienso que hay que celebrarlo. Sí reconocer los procesos, pero en esa lógica celebrar exactamente cuando estamos llegando a un punto y es otra vez no el fin ─porque lo dijeron muy bien─, de aquí en adelante lo que se necesita es que esto que está en papel, que lo que ya se desarrolló, que las instituciones que han creado y construidas, tengan una vida diferente a la que tuvieron y planteen mecanismos diferentes a los anteriores. Es una vuelta de página, no es el final del libro. No es el último poema, es uno más. Entonces creo que ahí está el punto más importante en términos de lo que estamos presenciando el día de hoy.

Y yo les decía que naturalmente nos sentimos muy alagados en la Comisión de que hayan querido venir aquí a celebrar con nosotros esto. Porque no es un proceso burocrático. Es todo lo que implica no nada más el haber llegado a esto, sino lo que genera esto.

Y así quisiéramos… ─ y ahí va la parte de por qué nosotros estamos contentos también y contentas aquí en la Comisión─, y es que no tenemos instituciones, muchas, que retomen y tengan y hagan lo que ustedes la comunidad Universitaria ha venido a hacer aquí hoy, orgullosamente a decir: “concluimos y cumplimos”.

No se trata de…, simplemente las Recomendaciones no son cartas de buenos deseos y burocráticas. Son planteamientos que lo que están documentando es una violación o varias violaciones a derechos humanos; y caminan hacia qué, hacia reparar, a reintegrar y hacia tratar de que esto no se repita con otros. Y si por lo menos la mitad de las instituciones tuvieran la disposición ─que les costó años, pero aquí están─ que tienen ustedes para decir: “cumplimos y celebramos”, quizá también nosotros estaríamos hablando de otros caminos para no violentar los derechos humanos.

Y creo que por eso estamos contentos y contentas aquí en la Comisión, porque también éste es un ejemplo y son ustedes un ejemplo ─la comunidad Universitaria, la Universidad─ de lo que implica el caminar hacia los Derechos Humanos, que es el camino de la transformación, el camino de la humanidad, el camino de tener un mundo más digno y de ser tratados con dignidad.

Entonces, más bien, gracias a ustedes les da la Comisión, por su esfuerzo, por toda esta década de ir y venir, que implican…, y claro que implican dado la conflictividad y todo lo que lo que representa la Universidad. No es un camino fácil. Es un camino siempre de consensos. Es un camino siempre de llegar. Es un camino de mediación y esos caminos son más largos siempre.

Pero ojalá tuviéramos exactamente de todas las instituciones una respuesta como la estamos teniendo ahorita, y ojalá pudiéramos exactamente tener el ímpetu de celebrar, de celebrar no ─como lo vuelvo a repetir─ un asunto burocrático, sino lo que en esencia son y pretenden ser las Recomendaciones de esta Comisión, sino más bien una fuente de cambio, una fuente de garantía.

¿Y qué más podemos nosotros pedirles?… El tener en nuestra contraparte, caminando junto a nosotros, a instituciones como la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, y en este sentido no estoy hablando de los fierros, no estoy hablando de los muros, estoy hablando de esta comunidad. De éstos que quizá algunos que ya no están ahorita, pero lucharon por llegar a esto; de los que están ahorita en este presente siempre ─como decía Tania compartiéndonos este gran poema─, sino también por los que van a venir, por los cuales también se está construyendo y se sigue construyendo una Universidad transformadora, que no lo podría ser, sino es una Universidad que promueve, garantice y defienda los Derechos Humanos.

Enhorabuena comunidad Uacemera y muchísimas felicidades.