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Recetario “Con sabor a libertad”, testimonio solidario de familiares de personas privadas de su libertad

Boletín 87/2022
12 de julio de 2022

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  • El libro lo conforman 20 recetas y un cuento a través del cual se crea un vínculo de dignidad ante momentos perdidos y el recuerdo familiar.

La Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), Nashieli Ramírez Hernández, destacó que se requiere revisar la agenda de política pública que garantice el derecho a la alimentación saludable para personas privadas de libertad.

Durante la presentación del Recetario “Con sabor a libertad”, de Documenta, análisis y acción para la justicia social A.C., hizo un reconocimiento a la labor de quienes luchan por los derechos de sus familiares en condición de reclusión.

Expuso que mientras es claro el acompañamiento de familiares a hombres privados de la libertad, en el caso de las mujeres en dicha condición es diferente porque son estigmatizadas y las dejan solas; por ello, dijo, es necesario una transformación social.

La Ombudsperson capitalina consideró que este tipo de trabajos sobre los procesos que se denominan de reinserción social, hacen necesaria una visión unificada en el país y en todos los centros de reclusión, de lo que ocurre en materia de alimentación.

Acompañada por el Segundo Visitador General de la CDHCM, Iván García Gárate, enfatizó que el libro no se trata únicamente de la receta, el ajo o la cebolla, sino de las historias que tejen agenda política y de lucha para garantizar los derechos, a través de la preparación de los alimentos para sus seres queridos.

Cabe mencionar que en el Recetario se comparte la preparación de birria verde, caldo de habas, costillas en morita, chilacayotes a la crema, enchiladas michoacanas, cochinita pibil y fresas con crema, entre otros platillos. Y quienes los preparan son familias provenientes de Tlaxcala, Zacatecas, Tamaulipas, Nuevo León, Morelos, Ciudad de México y Honduras, por mencionar algunos.

Nancy Pérez Vargas, de la asociación civil Documenta A.C., invitó a reflexionar sobre el ejercicio de los derechos de las personas privadas de la libertad y de la lucha de sus familiares para que puedan vivir de la manera más digna posible en los centros de reclusión.

Subrayó que Documenta continuará trabajando por una sociedad justa e incluyente, en la que todas las personas, principalmente las más marginadas, entre quienes están las personas privadas de libertad, vean materializados sus derechos y los de sus familiares, que se esfuerzan para tener acceso a la justicia.

En tanto, Lucía Alvarado, del Centro de Atención Integral de Familiares con Personas Privadas de la Libertad (CAIFAM), habló del amor en forma de comida que las mujeres procuran a sus familiares, hijos, esposos, padres, privados -justa o injustamente- de la libertad, al mismo tiempo que tratan de entender el lenguaje incomprensible de abogados y funcionarios.

No obstante, dijo, hacen frente a la ignorancia y la desesperación, buscando, conociendo y exigiendo sus derechos y los de sus seres queridos, procurándoles lo indispensable, mientras purgan sentencia o esperan un juicio justo.

Ángeles Mónica Tirado Trillo, una de las autoras del Recetario, expresó que en los 11 años en que ha acompañado a su esposo desde fuera, ha aprendido a conocer y a pelear por sus derechos.

Por este motivo, invitó a familiares para que se organicen y luchen juntos por el derecho a la alimentación, y continuar llevándoles comidas que no deteriore más su salud durante su estancia en el reclusorio.

En tanto, Gabriela Cámara, prologuista del Recetario -empresaria restaurantera que fusiona la gastronomía, cultura y responsabilidad social- subrayó que si bien la comida es lo más cotidiano y a la vez complejo, para las personas privadas de la libertad es esperanza, recuerdo y la posibilidad de conectar con la familia.

Explicó que para este grupo de población es una lucha constante por satisfacer su derecho a la alimentación, situación que afecta su salud y estado de ánimo. El único momento agradable para muchos de ellos, dijo, es cuando comparten la comida con sus familiares los días de visita.

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