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Niñas y niños de Iztapalapa comparten preocupaciones del mundo adulto relacionadas con la emergencia sanitaria por COVID-19

Niñas y niños de Iztapalapa comparten preocupaciones del mundo adulto relacionadas con la emergencia sanitaria por COVID-19

Boletín 127/2020
20 de septiembre de 2020

La Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), Nashieli Ramírez Hernández, expresó su preocupación y exhortó a diseñar políticas públicas y acciones de gobierno enfocadas a las y los adolescentes de 15 a 17 años que, en el contexto del confinamiento por la emergencia sanitaria de COVID-19, extrañan más ir de compras que ir a la escuela.

Así lo señaló en la presentación virtual y desagregada de los resultados de la Consulta Infancias Encerradas correspondiente a Iztapalapa, y que en ese rubro coincidieron con el de sus pares en las Alcaldías Milpa Alta y Miguel Hidalgo.

“Nos preocupa, no nada más que no extrañen ir a la escuela, sino que añoren más poder salir de compras, advirtió la Defensora: “Aquí tenemos el reto de trabajar sobre la relación de nuestros patrones de consumo, y lo que nos hace feliz o no, porque, en menor medida, extrañan jugar fútbol en la calle, por ejemplo”.

Destacó que en Iztapalapa participaron 3 mil 932 niños, niñas y adolescentes (NNyA) en la Consulta, lo cual es representativo del porcentaje del total de la población menor de 18 años en esa demarcación, en su mayoría de 6 a 11 años y en menor cantidad de 15 a 17 años.

Señaló que, entre los mayores miedos y temores de las NNyA es a la muerte y a la enfermedad: “Tiene que ver con el impacto de la pandemia en muchas colonias y barrios de Iztapalapa; con las angustias y los duelos que también están resintiendo las NNyA”.

Les preocupa lo mismo que al mundo adulto: la pérdida de trabajo, la precarización económica, aún más que al promedio en toda la Ciudad de México: ‘Me preocupa que ya no podamos sostenernos económicamente dentro de mi familia o que alguien llegue a contagiarse’, dice una adolescente de 17 años; y otro de 13 años: ‘Que mi familia y yo nos podamos contagiar y que no tengamos para comer’.

Entre sus deseos, ‘Me gustaría que mi mamá tuviera más dinero para que así pueda pasar más tiempo con mis hermanos y conmigo, ya que, como trabaja, solo está un ratito. Mi papá murió y en casa ella es el sustento’.

La parte económica, el temor de reprobar materias y no pasar de año fue constante y podría continuar en el nuevo ciclo escolar, si no garantizamos la conectividad, pues no tienen mucho acceso a teléfonos móviles, lo que disminuye el riesgo ante delitos cibernéticos, pero inhibe su comunicación con amigos y familiares, insistió Ramírez Hernández.

Las NNyA viven en casas “chiquitas” y en espacios más pequeños que el resto de niños de la Ciudad; menor acceso a teléfonos celulares y propios, por debajo de la media en la Ciudad, en 6%; la mayoría viven con su mamá y su papá, o mamá o papá, y la mitad de quienes participaron dijeron que también viven con abuelas y/o abuelos, lo que es un poco más que el promedio en la Ciudad.

“¿Qué significa el encierro para las NNyA en Iztapalapa? Como en toda la Ciudad y el país, aburrimiento, no poder salir, no ver a sus amigos, no poder hacer lo que usualmente hacen, por lo que es importante atender este aspecto con acciones que tienen que ver con la salud mental”, exhortó.

Puso como ejemplo la expresión de un adolescente de 12 años, sobre el encierro: ‘Es una situación que me ha generado estrés por no poder salir de mi casa, de que solamente así puedo protegerme de un contagio’. Lo anterior, explicó, habla de su noción de conciencia para su protección, pero también que al paso del tiempo, podría haber tristeza, estrés y ansiedad, que hay que prevenir.

Llamó la atención sobre 76% que dijo que chatea poco o casi nada con sus amigos o familiares, 6% más que la media en la Ciudad, y recomendó garantizar que los niños y las niñas accedan a medios que les permitan comunicarse con pares y familiares, pues para ellos eso es una fuente de alegría, lo mismo que estar con su familia o jugar con sus padres.

Al respecto, la Alcaldesa de Iztapalapa, Clara Brugada Molina, subrayó que continuará trabajando de la mano con la CDHCM, a través de la Delegación ubicada en esa demarcación, pero también para diseñar e implementar acciones e intervenciones para atender y solucionar situaciones que refleja la Consulta.

“Esta presentación obliga a los gobiernos a poder tener herramientas claras de dónde intervenir”, agregó, enfocadas a garantizar los derechos de 450 mil niñas, niños y jóvenes, quienes en su mayoría pertenecen a familias que viven al día.

Reconoció que ante la emergencia sanitaria, la preocupación fue que las familias pudieran resguardarse.

Por su parte, la Secretaria Ejecutiva de SIPINNA CDMX, Esthela Damián Peralta, ofreció toda la colaboración institucional para la construcción, elaboración e implementación de políticas públicas enfocadas a niños y adolescentes, sobre todo aquellas que buscan prevenir la deserción escolar.

Dijo que el DIF capitalino ya capacita a servidores públicos de la Alcaldía Iztapalapa en materia de adicciones, salud mental y suicidio.

Los resultados de Infancias Encerradas en Iztapalapa están disponibles en la siguiente liga:

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