martes , 23 abril 2024

Discurso de Presidenta de CDHCM, Nashieli Ramírez, en la entrega del Reconocimiento «Ponciano Arriaga Leija» 2019, realizada en la sede de este Organismo.

Discurso 115/2019
13 de diciembre de 2019

Buenas tardes todas, todos y todes. Bienvenidos a la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México. Saludo muy cordialmente a quienes nos acompañan hoy en una entrega más de este Reconocimiento al trabajo tan fundamental que realizan las personas defensoras de los derechos humanos en este país, en este tiempo de crisis y de violencia, pero también de grandes propuestas, resistencias y alternativas para hacerles frente.

Defender y promover los derechos humanos es fundamental para lograr el desarrollo de sociedad es que pretenden ser democráticas, inclusivas y progresivas, que vivan y se expresen en vidas dignas para todos y todas, para quienes habitamos ciudades como esta, pero también para quienes transitan, para quienes se quedan, para quienes están llegando en todo momento.

Defender los derechos humanos en un contexto de violencia representa un doble esfuerzo, que además se triplica cuando se es una mujer quien los defiende. En esta ocasión exactamente, y ese es el impulso de este Reconocimiento Ponciano Arriaga, es cómo hacer visible y reconocer, y hacer un reconocimiento social de los y las galardonadas durante mucho tiempo, y en esta ocasión también, sobre este tipo de trabajo.

Por ello, resulta importante nombrar, agradecer y reconocer a las mujeres, niñas y adolescentes que han estado y hecho la historia desde un menor reconocimiento.

La asignación de espacios privados, familiares, de hogar y del cuidado de otras personas, negaron por mucho tiempo el reconocimiento de los aportes que las mujeres hicieron y hacen a los movimientos sociales, y al impulso de los derechos humanos, y los de las mujeres en particular. No es que no estén, sino que no siempre la historia las ha reconocido.

Por ello, la premiación que hoy nos convoca nos da pie a recordar que la mujeres defensoras, a pesar de enfrentar un doble obstáculo, dobles jornadas, poco reconocimiento a la sombra de liderazgos masculinos, siguen dando grandes aportes al defender la tierra y el territorio, los derechos de la mujer a una vida libre de violencia, el derecho a la libertad de expresión, y en este caso particularmente, el derecho de las personas migrantes, entre muchos otros, y un contexto de agresiones sistemáticas que pretenden inhibir o detener su trabajo.

Según cifras de la Iniciativa Mesoamericana de Defensoras de Derechos Humanos en México, México es el segundo lugar en la región mesoamericana en agresiones a defensoras.

El registro mesoamericano de agresiones identifica que en nuestro país, donde semanalmente ocurren cuatro agresiones contra defensoras, es uno de los más peligrosos de la región de Mesoamérica para ejercer la labor de defensa.

De enero a noviembre del 2019, o sea, al mes pasado, fueron asesinadas cinco defensoras; además, dos enfrentaron un intento de asesinato e igual número estuvieron desaparecidas. También en ese periodo se registraron cuatro detenciones arbitrarias y 22 actos de criminalización.

Yo que le voy a contar a la banda de la Madre Magda, pues cómo están viviendo esto y cómo ella misma ya lo ha dicho sin decirlo, estar enfrentando estas agresiones y ha venido durante las últimas épocas enfrentando muchísimo más.

El medio ambiente es adverso en este contexto, como decía Magda, de límite, de riesgo. Las defensoras también han desarrollado mecanismos de autodefensa, autocuidado, herramientas de seguridad, propuestas para que avances políticas públicas, mecanismos de participación, defensa de derechos humanos y sustentabilidad de la vida de los defensoras y los movimientos sociales.

Aunque hay grandes retos que enfrentan para lograr un entorno propicio para que las mujeres gocen de manera plena de sus derechos humanos, las defensores traen sus aportes para que esto sea posible; para ello debemos seguir reconociendo y defendiendo a las que nos defienden desde cualquier espacio.

Hoy no sólo esta Comisión de Derechos Humanos está de fiesta para reconocer las dignas luchas, sino todas aquellas personas en las que en su tránsito por el mundo han sido acompañadas y fortalecidas por Magda y por mujeres que también estamos galardonando en el momento en que reconocemos también su labor.

Sin duda, son historias de transgresión y propuestas humanitarias y pacíficas a favor de las personas migrantes.

Dice la Iniciativa Mesoamericana de Defensoras de Derechos: Las mujeres están en la vanguardia de las luchas por la igualdad, la justicia y los derechos humanos individuales y colectivos en Mesoamérica. Mujeres indígenas, mestizas, negras, garífunas, mujeres del campo y de la ciudad, del mar y de la montaña, mujeres madres, migrantes, lesbianas, transexuales, mujeres jóvenes, ancianas, mujeres árbol, mujeres pájaro, mujeres maíz, mujeres coral…, mujeres que desde sus diferentes orígenes, expectativas y experiencias de vida, con su trabajo, su lucha diaria, su dignidad y resistencia, pese a los múltiples obstáculos y dificultades, contribuyen a la construcción de un mundo más justo y habitable para todas las personas.

Magda es muchas de esas mujeres, y hoy permite a la Comisión de Derechos Humanos reconocerla en una de sus vertientes que es ser una mujer defensora.

Gracias Magda por darnos la oportunidad de hacer este reconocimiento, pero sobre todo este reconocimiento en la calidad de devolverte mucho de lo que tú has hecho por nosotros y muchos y muchas de los que están aquí, y de los que también han seguido su camino, porque tú se los has favorecido.

Gracias por ser parte y permitirnos a todas y a todos, incluyendo a esta Comisión, ser parte de tu trayectoria, de tu camino, de tu misión, y como tú lo dijiste, de tu vida. Gracias, Magda. Felicidades.