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Palabras de la Presidenta de la CDHCM, Nashieli Ramírez Hernández, en la celebración del 25 aniversario de Católicas por el Derecho a Decidir

Discurso 114/2019
13 de diciembre de 2019

Muy buenos días a todas, todos y todes. Sean ustedes bienvenidos a la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México. Empiezo por agradecer a Gillian Fowcett (Directora de Católicas por el Derecho a Decidir), aquí está Aidé, está María, esta Luz, y también está Alejandro Brito, nuestro Consejero de la Comisión aquí presente. Perdón que no las mencione a cada una por su nombre.

Yo quiero plantearles como en dos niveles por qué estamos muy contentos, es al contrario. Yo agradezco a Católicas el que haya elegido a la Comisión para venir a celebrar este cuarto de Siglo.

Y les voy a decir por qué. Primero una parte que es la parte institucional, y es, bueno, la Comisión es un poquito más grande que Católicas, solamente un año más grande, este año estamos cumpliendo 26 años, y no puede entenderse el trayecto de la Comisión y lo que ha construido la Comisión de entonces Distrito Federal y ahora la Ciudad de México, sino es con la participación de las organizaciones.

Pero dentro de estas organizaciones hay unas que participan más y hay otras que participan menos; y Católicas ha participado mucho y ha construido agenda en esta Comisión y también ha construido agenda por lo tanto en esta Ciudad. Finalmente no podríamos entender la agenda de derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en esta Ciudad, si no hacemos referencia a Católicas.

No podemos entender, por ejemplo, que la Comisión tiene anualmente ya 10 años emitiendo un informe sobre mujeres, si no es por la terquedad de Católicas, y es algo que permanece en la Comisión y también forma parte de esto.

No podemos entender, por ejemplo, lo que fue en su momento, históricamente, el primer Programa de Derechos Humanos elaborado con la gente y con la agenda ciudadana si no estuviera y no hubiera estado Católicas ahí; y por lo tanto a ir de la mano en todo lo que ha participado y participó para la Constitución que hoy tenemos en esta Ciudad.

Finalmente, digamos, que por lo tanto institucionalmente no podíamos entender a esta Comisión, si no hablamos de Católicas por el Derecho a Decidir y de esta agenda que ha empujado y que forma parte de nosotros.

Y luego déjenme también decir que personalmente estoy muy contenta de que estén aquí. Estoy muy contenta de que estén celebrando estos 25 años.

Yo vengo de la agenda de derechos de niñas, niños y adolescentes, y no puedo entender mi activismo, no tanto de 25 años porque empecé un poquito después, por lo menos desde que empecé de 20 años, si no fuera de la mano de Católicas por el Derecho a Decidir.

Veinte años en una agenda que se cruza, porque derechos sexuales también son de los niños, las niñas y los adolescentes, y derechos sexuales y reproductivos también son de los y las adolescentes.

Me acuerdo muy bien cómo hicimos mucha alianza para el primer informe alternativo, el segundo que hicimos en el país, y en eso Católicas fue quien trabajó el informe alternativo, dentro del informe alternativo, el informe sobre pedofilia de la Iglesia Católica en México. El primero dado a conocer en el Comité de los Derechos del Niño de la ONU.

Y, bueno, comprenderán que finalmente en este camino también personalmente me da muchísimo gusto poder tener la oportunidad de que estos 25 años se cumplan cuando yo estoy aquí también como Nashieli, quiten lo de Presidenta de esta Comisión.

Finalmente, y recorriendo, yo no entiendo y no comprendo y no podría comprender, digamos, las apuestas por la formación y la educación en el marco de los derechos sexuales y reproductivos, si no hacemos un referente como ésta, que llegó para quedarse.

No podemos hoy discutir, y eso es muy importante, todo lo que tiene que ver con Estado laico; todo lo que tiene que ver con, en esa lógica, de las familias diversas; que los derechos sexuales y reproductivos forzosamente pasan por el derecho a decidir, y ya lo decían en palabras más bonitas; y sobre todo, y particularmente, la agenda feminista.

Una agenda feminista en donde Católicas ha sido no nada más en lo general promotora de la agenda de la mujer, de la agenda feminista en lo general, sino particularmente en lo que tiene que ver con la violencia, y más específicamente en el Observatorio de Feminicidios; el empujar esta que es la expresión de la escalada de un fin a lo que llega, exactamente y lamentablemente, muchos ejercicios de violencia que viven lamentablemente muchas adolescentes, jóvenes, adultas, adultas mayores, en nuestro país y en nuestra Ciudad.

Por lo tanto, como verán es al contrario. Es un lujo para esta Comisión poder estar aquí en estos 25 años; poder dialogar en un momento en que es muy importante dialogar.

Es muy importante recuperar la historia, recuperar qué se ha hecho y volver a actualizar esta agenda hoy, donde hay, y es real, no es ficticio, hay una escalada contra el Estado laico en donde la agenda de Católicas y el trabajo de Católicas tiene que resignificarse hoy.

Ya lo mencionaban aquí igual, hoy que los feminismos tienen que entrar a una discusión profunda, en donde cómo las que decimos tenemos 25 años de recorrido tenemos que ver cómo se están expresando las jóvenes que no llegan ni a los 25 años de vida.

Y en estas lógicas, cómo dialogamos con estas nuevas formas y cómo hacemos para seguir avanzando con esta misma agenda, pero quizá con otros mecanismos y otros escenarios los cuales hace todavía cinco años no imaginábamos, mucho menos hace 25.

Y en estas lógicas también, en donde pensamos que la agenda está avanzando y que ya esto lo podemos dar por concluido, y ¡sorpresa!, nunca hay que dar nada por dado. Y por lo tanto creo que ésta es también una gran oportunidad, y van a tener una gran oportunidad en el día de hoy, y no nada más en lo que refleja el día de hoy, sino celebrando y actuando, celebrando y siguiendo trabajando, que es lo que hace muy bien, y ha sabido hacer durante 25 años, Católicas por el Derecho a Decidir.

Por lo tanto, felicito a Católicas por el Derecho a Decidir. Su trabajo y participación siempre crítica ha contribuido sin duda al avance de los derechos de las mujeres y acoger a todas aquellas en la intersección de la fe y el feminismo, para dar a conocer que no es una escisión de origen, sino la intromisión del patriarcado en una tradición religiosa y espiritual que no está esencialmente viciada de esta forma.

Por lo tanto, muchísimas felicidades, y están en su casa.