viernes , 24 marzo 2023

Palabras de la Doctora Perla Gómez Gallardo, Presidenta de la CDHDF, en Ceremonia de premiación concurso ¿Y si yo fuera una persona refugiada?

Discurso 53/2015
3 de diciembre de 2015

Buen día a todas y todos. Les damos la más cordial bienvenida a esta su casa, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), al honorable presídium, a los convocantes, al ganador que nos da este mensaje simbólico de lo que es este ejercicio.

Para la CDHDF es un gusto ser parte del Concurso de Cuento y Dibujo ¿Y si yo fuera una persona refugiada…? Comenzar de nuevo en otro país. Esfuerzo realizado en conjunto con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED).

Este Concurso permite y fomenta expresarse libremente a través de las letras. Y para hacerlo, qué mejor que el hilo conductor de esta expresión sea un tema tan importante como el derecho a solicitar refugio y recibirlo solidariamente en nuestro país.

Dirigir el espacio de expresión para niñas, niños y jóvenes, es doblemente gratificante. Es una de las estrategias de la CDHDF para generar conciencia ante de las necesidades de una población que busca a México como su nueva casa.

El Concurso 2014 recibió cerca de 1,442 trabajos provenientes de toda la República. Esto nos permite ver el interés que se ha generado en niñas, niños y jóvenes tanto por el tema como por la escritura y el dibujo.

Las historias que ustedes podrán leer relatan la vida de niñas, niños y jóvenes refugiados, para construirlas, las y los autores consiguieron ponerse en los zapatos de sus protagonistas. Lograr que se realice este ejercicio empático, es algo que debemos promover constantemente, pues la empatía coadyuva a construir sociedades más respetuosas e incluyentes.

El libro que presentamos esta mañana es una compilación de los cuentos que ganaron en la edición 2014 del Concurso de Cuento ¿Y si yo fuera una persona refugiada…? Comenzar de nuevo en otro país, once cuentos escritos por niñas, niños y jóvenes entre los 12 y 18 años.

Para lograr escribir las historias que encontrarán en este libro las y los autores tuvieron que revisar materiales sobre el refugio; con esto el Concurso logró también que quienes forman parte de él, pudieran conocer más respecto de este tema.

Los cuentos y dibujos de este año proyectan con entusiasmo y creatividad la compleja situación que viven las personas refugiadas y enfatizan la necesidad del respeto a las diferencias; si bien muchas historias son dolorosas, hay otras que nos imprimen la esperanza de que sí es posible una vida mejor para las personas refugiadas.

Las vivencias plasmadas en estas historias nos permiten viajar por el mundo y llegar hasta lugares en donde algunas personas se ven obligadas a abandonar sus países, ya sea por la violencia, por la discriminación de la que son víctimas las mujeres o por la persecución ideológica.

Los trabajos de cuento que integran este libro son: Mi árbol favorito de Araceli Vázquez Solís; Viviendo con el dolor de Margarita Guadalupe Jiménez Reyes; Mi infierno de Itzia Andrea Casaos García; Yashira de Kensi Azucena Méndez Guerra; El Inmigrante Nao de Luis Antonio Lozano Villa; Eterno Caminar de Mariana Monserrat Marín Ramírez; Hacia mi libertad de Melany Cangas Ramos; La Última Semilla en la Tierra de Emilio Vázquez Romero Castany y; ¿Y si yo fuera una persona refugiada…? Comenzar de nuevo en otro país de Axel Iván Mora López.

Y los dibujos ganadores que integran esta edición fueron de María de Jesús González Osorio con ¿Y si yo fuera una persona refugiada…? Comenzar de nuevo en otro país, Ximena Mendoza Sandoval con En esos momentos y Denisse Yamilet Ruiz Urrea con Los Emigrantes además de dos menciones honoríficas para Aixa Ximena Camargo y Vanessa Olmos Herrera.

Felicito a las niñas, niños y jóvenes que fueron parte de este proceso, quiero invitarles a no dejar de escribir; agradecer a nuestros aliados en este esfuerzo, ACNUR y CONAPRED. Conjuntar sinergias institucionales siempre es un ejercicio que permite lograr mejores resultados y mayor alcance en los objetivos propuestos. Esperamos seguir participando juntos en nuevas ediciones de este concurso que ya se ha convertido en un referente para las niñas, niños y jóvenes.

Finalizo con la frase “Hay que ser valiente para ser refugiado”, del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, para describir de forma simbólica la fuerza, autodeterminación y valía de todas y todos las niñas, niños y jóvenes que participaron en este proceso y el reconocimiento a aquellas personas que han abandonado su país para cruzar otras fronteras.

Es un tema muy sensible la falta de solidaridad, aunque sea el miedo lo que excluya a las personas. No permitamos que esas sean las formas en las que como personas, hermanas y hermanos, tanto para las personas migrantes como las personas refugiadas, o las que por cuestiones de violencia tienen también traslados en nuestro propio país, haya una exclusión y una discriminación.

Y estos ejercicios creativos nos motivan a todas y todos a que el mensaje sea de que la visión no se puede perder en derechos humanos, y que por supuesto tiene que haber mucha piedad, no se combate el terrorismo sin piedad, es con mucha piedad y con mucha solidaridad. Con mucha inteligencia y reconociendo a las personas porque no hay barreras. Hay identidad, hay dignidad.

Pido un aplauso muy fuerte a las niñas, niños y jóvenes ganadores que en este momento premiaremos. Muchas gracias.