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Transcripción de las palabras de Luis Alberto Muñoz López, encargado de la Clínica de Litigio Marisela Escobedo, durante la presentación del Libro «Pintar los muros. Deshacer la cárcel», realizada en la sede de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal

Transcripción 023/2014
8 de mayo de 2014

Qué tal, muy buenos días a todos y a todas, el libro “Pintar los muros, deshacer la cárcel” nos cuenta muchas historias. Historias monumentales, historias colectivas, pero también nos cuenta historias individuales. Yo, en esta mesa, me gustaría comentarles de uno de estos casos que ustedes en el libro van a encontrar, como la Mala madre.

Marisa decía hace un momento que existía el binomio la buena madre y la mala madre. Yo haría una pequeña corrección. Creo que el binomio es la mala madre y la súper madre o la súper mujer, porque creo que para que se considere que una mujer hace todo lo que debería de hacer es una serie de requisitos que creo que son imposibles de cumplir, y por cualquier falla automáticamente caen en el opuesto. ¿Qué es lo que se espera de una mujer? Es complicado pensarlo, y quiero ponerles el ejemplo de Karen y la fecha también es significativa. Estamos a 8 de mayo del 2014, y quisiera que nos ubicáramos tres años antes, en el 8 de mayo del 2011, donde si bien no es el inicio de la historia que ha vivido Karen, sí es un parteaguas en lo que ha ocurrido con ella.

Karen es una chica que en el 2011 tenía 20 años, vivía con su pareja sentimental y tenía 2 hijos. Su pareja sentimental con la que vivía en ese momento no era el padre de los hijos. Karen sufría violencia. Derivado de la violencia, uno de sus hijos se va a vivir con los abuelos de Karen, abuelos que se convirtieron en sus padres, y Karen vivía sólo con su pareja y su bebé de aproximadamente 18 meses de edad.

El 8 de mayo de 2011 ocurre algo, y digo algo porque no sabemos qué es lo que ocurrió. Tenemos una versión en un expediente judicial, al cual personalmente y con el trabajo que realizamos no le damos crédito, y tenemos la historia de Karen. La que nos cuenta ella.

¿Qué ocurre en la versión oficial? Nos cuentan que el 8 de mayo Karen estaba en la misma habitación que su pareja sentimental, y su pareja abusaba y golpeaba a su hija, lo que a la postre le provocaría la muerte.

¿Qué ocurre con la versión que nos cuenta Karen? Karen estaba en la casa. Pero Karen se encontraba en una habitación distinta tomando una ducha, cuando la pareja sentimental le habla y le dice “algo le ocurre a la niña”, y por eso es ese algo ¿no? Tomando en cuenta la historia de Karen, sabemos que algo le pasó a la niña, pero no sabemos qué es lo que hace Karen, qué es lo que se podría esperar qué hiciera Karen.

Desde nuestra perspectiva hizo lo que se podía esperar. Va al hospital. En el hospital no le dan información, le dicen que tiene que acudir al Ministerio Público para que le informen qué pasó con su hija, acude por propio pie al Ministerio Público para ver qué le ocurre a su hija, con un sobre cerrado que le dieron los doctores. Entrega el sobre y Karen ya no volvió a ver la luz, la libertad, perdón. No volvió a ver a su hija, a tres años sigue sin lograr recuperarse y darle ese duelo que se merecía su hija. No volvió a salir. El sobre decía que la niña tenía lesiones en el ano y en la cabeza y empezaron a cuestionarla para obtener una declaración, esta declaración que se encuentra en la versión oficial, que Karen estaba presente.

Y volviendo a este punto, de la súper madre y mala madre, cuando nosotros leemos el expediente, lo que a Karen parece ser que se le exige, por un lado, es que debía de haberse ido ¿no?, y no es entender cómo vive la mujer una violencia, se le ponen una serie de abanicos y no se… un abanico de posibilidades y no se logra entender que, una mujer en esa situación puede verlos y puede no hacer nada, e incluso puede no verlos. Nosotros desde afuera decimos, pudiste haber hecho a, b y c, pero ella en su situación no podía ni a, ni b ni c. ¿Qué más se le pide? La redacción y la lectura es, de las sentencias, me impacta mucho porque pareciera que una de las características de las madres de hoy es ser que lea la mente, que vea el futuro, que tenga super fuerza y super velocidad. Porque incluso, con la versión oficial, Karen se entera de que existe un abuso en el momento en que ocurrió y la acusan de no haberlo detenido. Ella, en el momento en que la pareja lo ve, deja de hacerlo. Pero aún así, ella está acusada de violación equiparada. ¿Qué se esperaba? ¿Qué regresara en el tiempo, antes de que empezara a tocarla y detenerlo? Después de esto la estampa contra la pared, ¿qué esperaban, que tuviera super velocidad para llegar al otro punto, justo en el momento en que la querían estampar? Y que pareciera que sí que, no hiciste nada pero, ¿qué es ese no hiciste nada? La exigencia es muy alta. Que dé la vida… Ayer platicábamos en una clase que teníamos el grupo de postgrado de Marisa y justo es, ¿qué esperaban? ¿Qué la violaran a ella? ¿Qué la mataran a ella? O que ella matara a él, en todo caso estaría dentro de todas formas. Porque creo que, justo cuando vemos estos casos no hay una opción correcta, y decía uno de sus alumnos, no, es perder, perder. Cualquier cosa que hubiera hecho la hubiera dejado allá adentro. Karen está… Otro de los puntos importantes que quería mencionar y que son muy significativos para el concepto de la madre. El proceso inició el 8 de mayo y la consignan el 10 de mayo por el asesinato de su hija. Son coincidencias muy significativas y le dan un recibimiento con agujas de tejer. Dan el pitazo, ahí viene la que mató a su hija. Y la reciben con agujas.

Han pasado tres años, ha sido condenada en primera instancia a 30 años y siete meses de prisión por homicidio calificado en razón de parentesco y violación equiparada en la modalidad de comisión impropia, comisión por omisión, que en términos comunes es, está por no hacer nada.

Fue condenada, en segunda instancia fue confirmada su sentencia y en estos momentos nos encontramos elaborando el amparo directo. Hay una denuncia en contra de los servidores públicos que la torturaron para obtener esta confesión. Tenemos una queja aquí, en la Comisión de Derechos Humanos en la cual se ha aplicado el Protocolo de Estambul, el cual, el resultado fue positivo para tortura. Estos resultados fueron presentados antes de la sentencia y no les importó, porque parece ser que la Comisión y a los abogados de la defensa se les olvida que hay una niña muerta y parece ser que a los abogados se les olvida o se ponen de parte, defienden y pierden su imparcialidad en el caso. La sentencia es lamentable.

Karen, la mala madre, la que no pudo regresar en el tiempo, la que no pudo tener súper fuerza, la que no dio su vida, la que no mató, la que no sé qué es lo que querían. Nos gustaría que cuando alguien hace un análisis y decir que alguien no hizo algo nos dijera, por lo menos, qué es lo que esperaba que se hiciera ¿no? En la medida de sus posibilidades.

Éste es sólo uno de los casos y es un estereotipo que no sólo vemos en el caso de Karen. En el análisis que hicimos de los casos de las chicas de Santa Martha, muchas están ahí justo por la cuestión de no hacer nada y yo me pregunto y con esto cierro, es algo que estamos investigando por acceso a la información. ¿Cuándo una madre de verdad hace algo y mata, por ejemplo, a su hijo o su hija, cuántos padres están por no hacer nada, o no están? Gracias.