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El compromiso social de la empresa tiene que ver con la posibilidad de generar condiciones económicas favorables para quienes viven en la marginalidad: CDHDF

Boletín 266/2013
1 de agosto de 2013

 

• Inició el Foro Derechos Humanos y Empresas

En la apertura del Foro Derechos Humanos y Empresas, el Ombudsmancapitalino, Luis González Placencia, señaló que en la dinámica que se da entre el Estado, el mercado y la sociedad, el tema de los derechos humanos se vuelve fundamental, “porque es el eje que permite articular un mundo diverso, en donde hay una gran cantidad de intereses que pugnan por prevalecer unos sobre otros”.

Anotó que algunos de esos intereses son legítimos y otros no tanto, pero se disputan un espacio público, que para serlo debe ser de nadie, “un espacio que permite generar los equilibrios necesarios para que un país y una sociedad salgan adelante armonizando los intereses legítimos de todas y de todas”.

Destacó que los derechos humanos permiten generar esos equilibrios,  y son el contrapeso para todos aquellos momentos en el que un interés, ilegítimamente se sobrepone a otro interés en todas aquellas relaciones en las que se expresa un poder que termina sometiendo a personas concretas.

El Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) indicó que este Organismo puede ser articulador del binomio derechos humanos-empresas, para señalar todo aquello que desde el punto de vista de las empresas se puede hacer a favor de los derechos humanos.

Consideró que, por ejemplo, al hablar de delincuencia hay una corresponsabilidad de todos y todas, independientemente de la labor que se desempeñe, “y el rol de las empresas para abatir la desigualdad y con eso abonar también a que se decremente la delincuencia en una ciudad es fundamental”.

Así, dijo, el compromiso social de la empresa tiene que ver también con la posibilidad de generar condiciones económicas más favorables para aquellos que viven en la marginalidad, y al interior de las mismas, abonar por los derechos de las y los trabajadores. “Es una manera de ir construyendo una ciudadanía que sea sólida y que así como asume sus derechos, sea una sociedad también capaz de emprender compromisos”.

En tanto, el Representante en México de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), Javier Hernández Valencia, señaló que los principios rectores de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos y Empresas buscan identificar y promover el intercambio de buenas prácticas y lecciones aprendidas en el mundo de la responsabilidad social corporativa.

Hizo énfasis en que el marco conceptual que se propone desde esos principios rectores de Naciones Unidas es la prevención y el favorecimiento de las soluciones no jurisdiccionales y/o amistosas. Indicó que cuando eso no funciona, el rol del Estado, y por lo tanto de la justicia, es indelegable y es inevitable.

Destacó el hecho de la que la CDHDF se coloque como un articulador de soluciones no jurisdiccionales y preventivas en un diálogo y una actividad social empresarial, que no debe ser, per se, concebida como la del Estado o sustituyéndolo.

Sin embargo, anotó, deber ser sensible y atenta a todas estas demandas de los ciudadanos para no llegar a instancias en las que violaciones de derechos humanos tienen lugar y pueden ser imputadas a la omisión y a la acción de las empresas.

El embajador de Suiza en México, Rudolf Knoblauch, comentó que ante la multiplicación de jurisdicciones para las empresas transnacionales, las plataformas de discusiones necesarias para identificar y promover las buenas prácticas en materia de empresas y derechos humanos, creadas a nivel global, revisten la mayor relevancia. Dijo que si bien el debate tiene que ser internacional y global, cada país debería tener su propia plataforma nacional.

Refirió la fuerza del impacto económico, social y político de las empresas y la influencia que las transnacionales tienen hoy, ya que con sus decisiones de gestión pueden no sólo determinar el futuro de regiones, sino de países enteros.

Consideró que “sin menospreciar los esfuerzos de muchas empresas”, el respeto de los derechos humanos por parte de todos los órganos de la sociedad va más allá de la distribución, ciertamente útil y bienvenida, de los productos sanitarios o de otorgar una beca para un semestre en una Universidad.

A su vez, Paloma Muñoz del Instituto Danés de Derechos Humanos, habló sobre el papel de las Instituciones Nacionales en relación con derechos humanos y empresas y dijo que estos Organismos pueden brindar asesoría sobre legislación y políticas relevantes, señalando la necesidad de revisar leyes o reglamentos. Participar en el diseño de estudios de base nacional sobre la materia, y en la redacción e implementación de planes nacionales de acción.

También pueden entrar en diálogo directo con las empresas a fin de poner a su conocimiento los principios rectores de Naciones Unidas, y para capacitar a las empresas para abordar sus impactos a los derechos humanos. Del mismo modo pueden monitorear las acciones de las empresas a fin de identificar las afectaciones a los derechos humanos.

Así como asesorar a las víctimas de violaciones a derechos humanos relacionados a la empresa en cómo acceder a los mecanismos judiciales de reparación en los estados de origen de las empresas y de recepción.

El Presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) DF, José Luis Beato González, expresó su preocupación por el incremento del sector informal de la economía, que no sólo son los vendedores ambulantes, ya que, expuso, hay empresas como las del transporte, seguridad, que están al margen de las leyes y que no otorgan a los trabajadores los derechos que les corresponden.

Anotó que poco más de 15 millones de personas están afiliadas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Pidió al gobierno que tome las acciones para pasar al sector formal de la economía a todos quienes están en el sector informal.

El Presidente del Consejo Económico y Social de la Ciudad de México, Juan de Dios Barba, expresó que es necesario plantear quién defiende los derechos de las empresas ante los abusos del Estado, sobre todo tratándose de micro, pequeñas y medianas empresas.

“Quién defiende a los trabajadores de esas empresas cuando el gobierno no paga las facturas a tiempo, cuando permite que haya corrupción, que no haya condiciones equitativas de competitividad en las compras gubernamentales, cuando hay procesos de fiscalización abusivos”, cuestionó.

El Presidente de la Comisión de Asuntos Laborales y Prevención Social de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Jorge Gaviño Ambriz, resaltó que hay empresas que no dan de alta a sus trabajadores en el Seguro Social, incluso empresas del Estado y el Estado mismo que no le dan Seguridad Social a sus trabajadores, que disfrazan contratos civiles con contratos laborales para no dar prestaciones y la posibilidad de que tengan sus derechos fundamentales.

Estimó fundamental preservar el empleo, aumentar los existentes, mejorar la producción y productividad, siempre con respeto a los derechos humanos.

El Procurador Ambiental y del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal (PAOT), Miguel Ángel Cancino, opinó que los retos para la protección adecuada del derecho humano al medio ambiente son revisar la juridificación de los principios fundamentales de la gestión ambiental, vinculado con la actividad empresarial.

Así como revisar si las regulaciones específicas están acordes a la garantía del derecho al medio ambiente, tales como el ordenamiento territorial, el desarrollo urbano, el impacto ambiental y el impacto urbano. Además del derecho al acceso a la justicia ambiental y territorial.