martes , 7 febrero 2023

La violencia, instalada en la familia y la escuela, como disciplina para educar a niñas y niños

Boletín 212/2013
19 de junio de 2013

• Señala el Ombudsman capitalino en la presentación del libro Detrás de la puerta…que estoy educando. Violencia hacia niñas y niños en el ámbito familiar en México

En la presentación del libro Detrás de la puerta…que estoy educando. Violencia hacia niñas y niños en el ámbito familiar en México, el Ombudsman capitalino, Luis González Placencia, señaló que en el ámbito familiar y escolar está muy instalado el tema de que la violencia, que no ven como violencia sino como disciplina, es esencial para educar a las y los niños.

Destacó que de los testimonios recogidos en el estudio se desprende un enfoque que no ve a los niños como sujetos de derechos, sino que se ve a los derechos como límites para los adultos, y así evitar que hagan lo que acostumbran hacer para disciplinar a los infantes.

El Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) señaló que si bien se ha insistido hasta el cansancio en que no se debe golpear, violentar, gritar, y que se deben construir entornos en los que el respeto a los derechos sea la regla, la pregunta es ¿cómo hacemos eso?

Indicó que si bien desde la intervención terapéutica es posible ir desconstruyendo prácticas e ir promoviendo otras más, hay que preguntar cuántas familias llegan a ser sujetos de intervención terapéutica.

Expuso que el libro plantea que las prácticas, los mecanismos de disciplinamiento, la forma de entender la participación, y entender la escuela como una obligación central de las niñas y los niños, son patrones que están instalados en la manera de ser de las familias desde hace siglos.

“Cómo desestructuramos eso, si los padres hemos sido formados en dinámicas totalmente distintas; cómo decirle a los adultos que tienen que cambiar sus actitudes y sus prácticas si no tenemos las capacidades para penetrar a la gran mayoría de familias que constituyen una sociedad como la nuestra”, apuntó.

Agregó que los medios de comunicación han sido mecanismos más eficaces que se engarzaron en la tradición cultural de Occidente, y han servido para reproducir roles que van marcando pautas de comportamiento.

El libro lanza el reto de cómo hacer para verdaderamente instaurar una cultura de respeto a los derechos. “En el ámbito público es obligación del Estado, pero en el ámbito familiar, a quién hay que convencer para generar mecanismos que vayan modificando estas actitudes y eliminando esta suerte de miedo a perder el control de la disciplina, de la educación y del destino de nuestro hijos”.

“Las mamás y papás repiten la palabra responsabilidad, pero qué significa esto, y cuántas veces en aras de cumplir con esa responsabilidad no terminamos poniendo condiciones para que nuestros hijos e hijas reproduzcan lo que no queremos que pase, limitándoles la vida, sobreprotegiéndolos, o en el otro extremo, violentándolos y excluyéndolos”, dijo.

A su vez, la Consejera de la CDHDF, Mónica González Contró, sostuvo que las peores atrocidades contra la infancia se cometen en la familia muchas veces en nombre del amor, de la compasión, de una buena intención de educar y eso es lo que pone en mayor riesgo a las y los niños.

En el fondo, agregó, lo que muestra es una profunda carencia de recursos por parte del adulto para llevar a buen término esta labor de padres y madres en el ámbito familiar, que es acompañar en la formación de niños y niñas. “Es porque las y los adultos no tenemos capacidad de diálogo, no tenemos otro recurso más que la violencia”.

Explicó que frente a Estados absolutistas el modelo que hace 200 años puso un límite a la intervención del Estado en la esfera privada del individuo y la familia quedó en esta esfera, se sigue cargando y por eso cuesta tanto romper con la idea de que la familia pertenece al ámbito privado y que hay una total discrecionalidad respecto de la educación de hijas e hijos, por parte de madres y padres.

Expuso que el gremio jurídico es de los más conservadores, por ejemplo, hacia el reconocimiento de la violencia familiar como un delito, porque se tiene la idea de qué tiene que hacer el Estado dentro de este ámbito sagrado de lo privado que es la familia. Dijo que se debe enviar el mensaje de que es posible, es deseable, educar sin violencia y que es la mejor manera de educar, en el respeto y en la dignidad.

A su vez, la Presidenta de la Comisión de Derechos de la Niñez de la Cámara de Diputados, Verónica Juárez Piña, comentó la preocupación que refleja el libro sobre la existencia de la violencia y el maltrato que viven niñas y niños, ya que la violencia física hacia ellas y ellos existe en la mitad de los hogares de México y además, ésta permanece oculta.

En el caso de México, añadió, se levantó información en los ámbitos, rural, popular y urbano, clase media, con clase medias, se entrevistó a padres y madres de hijos de 0 a 12 años, se aplicaron cuestionarios a niñas y niños de 7 a 12 años.

Dijo que es urgente una reforma legislativa integral que prohíba efectivamente el castigo corporal y toda forma de violencia contra niñas y niños, entre otros ámbitos en el familiar.

La Presidenta del Instituto Latinoamericano de Estudios de la Familia, Adriana Segovia Urbano, resaltó que el estudio describe claramente la estructura autoritaria de las familias “y de nuestra cultura, en la cual está fincada la justificación de la violencia y la no participación de los niños en las decisiones de la familia”. Pero la estructura autoritaria de las familias también impide la expresión de sentimientos.

Apuntó que por sobre muchas cosas lo que más importa en las familias es la obediencia, es decir, sí importa la disciplina, que estudien, pero algo que reta mucho a la autoridad es justamente la desobediencia. Cuando se ejerce violencia tiene que ver más con la situación de estrés de los padres que con las cosas que hacen los hijos.

 En tanto, la Directora General de Relaciones Interinstitucionales de la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación, Eunice Rendón, señaló la importancia que desde la política pública se vean todos los contextos de violencia y se aborden desde diversos ámbitos.

 La Coordinadora de Ririki Intervención Social, Nashieli Ramírez, señaló queDetrás de la puerta…que estoy educando. Violencia hacia niñas y niños en el ámbito familiar en México fue elaborado por la Organización Ririki Intervención Social, formó parte de la investigación convocada por el Instituto Promundo de Brasil, sobre estilos de crianza en Brasil, Jamaica, México, Nicaragua, Venezuela y Perú hace un lustro.

 Detalló que posteriormente se actualizaron datos y se publicó el estudio, de manera que la aportación de la investigación es vigente.