martes , 31 enero 2023

Urge promover la democratización de la familia en los marcos jurídicos y las políticas públicas

Boletín 158/2013
11 de mayo de 2013

• Necesario promover el enfoque de los derechos de la infancia

En el Foro Construcción de paternidades integrales a favor de la igualdad de género y los derechos de la infancia, el Secretario para la Promoción de los Derechos Humanos e Incidencia en Políticas Públicas de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Gerardo Sauri, advirtió que en la casa y las instituciones faltan los mecanismos para la participación de niñas y niños.

“Como son personas del futuro no se les escucha, no se les toma en cuenta, y en el mejor de los casos lo que se provocan son simulaciones de la vida política de las personas adultas, pero en donde lo que menos hacen es decidir; niñas y niños, en la casa, en la calle, en las instituciones, no toman parte de las decisiones”, resaltó.

Habló de la importancia de recuperar el enfoque de derechos de la infancia que colocan en el centro el que los padres, y las políticas públicas también, deben de cuidar cuatro principios: supervivencia y desarrollo, No Discriminación, Interés Superior y la participación.

Lo anterior, añadió, porque se debe considerar que la baja edad y el desarrollo sicomotor y cognitivo de niñas y niños no debe de ser causa de exclusión de su posibilidad de participar y de que sus opiniones sean consideradas, además que se deben tomar las decisiones que mejor protejan todos los derechos, incluido el Derecho a ser tomado en cuenta.

Indicó que la democratización de la familia es una de las responsabilidades que se tienen que promover dentro de los marcos jurídicos y las políticas públicas, atendiendo a la accesibilidad y el compromiso.

Señaló que “mientras sigamos asumiendo que lo que nos identifica como varón es el sometimiento de las otras personas, la violencia, el uso de la fuerza, incluso si es necesario para ese sentimiento, esta cultura fomentará profundas relaciones de desigualdad al interior de la familia”.

A su vez, la investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Azcapotzalco, Marta Torres Falcón, comentó que los juzgados familiares están saturados de juicios de alimentos, y dijo que en los últimos años ha habido un gran movimiento legislativo, reformas en códigos penales de los estados para penalizar el aborto, ahora desde la concepción, y en todos los casos.

“Si en lugar de estar penalizando el aborto en cualquier momento, si en lugar de dirigir la atención a desarticular este derecho de las mujeres para controlar su reproducción, buscaran la forma de garantizar que los niños y las niñas que ya nacieron puedan comer”, planteó.

Señaló que cuando se habla de mujeres jefas de familia eso significa un padre ausente, “¿por qué hay que darles un seguro de vida en lugar de facilitar los mecanismos para que ese padre ausente, que puede seguir ausente, se haga cargo de algo tan simple como que coman los hijos? Los alimentos de los hijos siguen sin ocupar un lugar prioritario por una razón sencilla, el patriarcado existe”, aseveró.

Por su parte, el Subdirector de Capacitación del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), Héctor Frías Barrón, mencionó la pertinencia de incluir en las leyes, en programas y en políticas públicas, acciones en favor de la igualdad de género y por los derechos de la infancia.

“Al fomentar mayor participación de los hombres en el cuidado y crianza de los hijos e hijas, no sólo generaríamos una nueva distribución de tareas, sino también podríamos contribuir a mejorar, transformar ideas, creencias y conductas basadas en los estereotipos de género que todavía ven a la madre como exclusiva cuidadora y responsable de los hijos y las hijas y al padre exclusivamente como el proveedor financiero y ejecutor de la autoridad”, apuntó.

Agregó que es necesario sensibilizar a los encargados de hacer las leyes y las políticas públicas, sobre el beneficio de incluir en éstas la perspectiva de género, desde las masculinidades, generando voluntad individual.

Abundó que por parte de los hombres es necesario que asuman una paternidad integral o responsable que incluya interacción, contacto directo que se establece con los hijos y las hijas; accesibilidad, la disponibilidad física, sicológica y emocional para guiar y acompañar; y la responsabilidad, que es responder.

Consideró conveniente que se legisle para que haya no sólo Licencias por Paternidad, sino también licencias por cuidados paternos, licencias por motivos de enfermedades de familiares, derechos laborales para los hombres que puedan inscribir a sus hijos e hijas a las guarderías.