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Necesario dar realidad a los compromisos internacionales del Estado mexicano en materia de género: CDHDF

Boletín 79/2013
7 de marzo 2013

  • • En el marco de la celebración del 8 de marzo Día Internacional de la Mujer 

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) destaca la necesidad de dar realidad a los compromisos internacionales del Estado mexicano en materia de género, así como continuar con la transversalización de la perspectiva de género en la función pública.

Hace énfasis en que contar con legislación es necesario, pero no suficiente; también debe hacerse un esfuerzo por deconstruir los patrones culturales que normalizan y perpetúan la desigualdad, la violencia y la discriminación hacia las mujeres.

Es convicción de esta CDHDF que el ejercicio pleno de los derechos humanos de las mujeres es posible si se cuenta con la voluntad para avanzar hacia el respeto y la dignidad para todas y todos.

Señala que en México se ha generado legislación que retoma los estándares internacionales en materia de derechos humanos de las mujeres, diseñada con perspectiva de género, que articula los tres órdenes de gobierno y que abarca la prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres.

Al respecto destacan la Ley General para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres y, en el ámbito local, la Ley de Acceso a una vida libre de Violencia para las Mujeres del Distrito Federal y la Ley de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres en el Distrito Federal.

Asimismo, se cuenta con un Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal (PDHDF) que establece políticas públicas para la atención y erradicación de la violencia contra las mujeres.

No obstante, este Organismo apunta que si se analiza la situación de violencia y discriminación de género en México a partir de los resultados obtenidos y no de las acciones implementadas, se puede tener un panorama de las asignaturas pendientes.

De acuerdo con el informe La violencia institucional contra la mujer en el Distrito Federal, elaborado por la CDHDF en 2011, existen tres escenarios particularmente susceptibles de violaciones de los derechos humanos de las mujeres en el Distrito Federal: uno referido al ámbito laboral en los entes públicos; otro relacionado con las condiciones de vida de las mujeres en los centros de reclusión, y un tercero, que se da en las instancias de procuración y administración de justicia.

Además, la información recopilada por la CDHDF a través de la recepción de quejas permite notar que en el espacio público las mujeres enfrentan una serie de riesgos relacionados con su condición de “ser mujer” (casos de violencia grave como son las violaciones sexuales en particular en el transporte público, el sometimiento de mujeres y niñas para prostituirse, casos de abuso de poder, entre otras).

El referido Informe señala que la Institución ha conocido denuncias de situaciones en las que el personal ministerial no investiga con la debida diligencia hechos de violencia, tiene una actitud grosera hacia las víctimas, minimiza los hechos denunciados y se niega a iniciar la averiguación previa, o invierte la carga de la prueba.

En estos casos, se coloca a las mujeres en una situación de revictimización, y además se contribuye a perpetuar y reforzar la violencia y subordinación de la mujer al hombre, ya que se emite un mensaje de impunidad en el sentido de que violentar a una mujer rara vez tendrá consecuencias.

Por otra parte, la CDHDF hace notar que la situación que viven las mujeres alrededor del mundo está caracterizada por la violencia y discriminación de género, tal como lo afirman los preámbulos de los instrumentos internacionales más relevantes en materia de derechos de las mujeres.

Los Estados continúan minimizando el hecho de que más de la mitad de su población se encuentra en una situación de desigualdad en el ejercicio de sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, por cuestiones de género, lo cual es incompatible con una sociedad democrática.

El contexto de desigualdad y la voluntad colectiva de acabar con éste motivaron a que, en 1977, la Organización de Naciones Unidas (ONU) proclamara al 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

A partir de este consenso se han creado instrumentos internacionales como la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW) y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará), que han sido firmadas y ratificadas por prácticamente todos los Estados, incluyendo al mexicano, lo cual implica que se asume la obligación para darles cumplimiento.