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Infancia Común, AC, capacita a grupos de indígenas del DF en la prevención de trata de personas

Boletín 439/2012
22 de noviembre de 2012

• La organización implementó el proyecto “Tejedoras de derechos contra la trata de personas” en las colonias La Merced, Roma y Santa María Aztahuacan.

•Fue apoyada por la CDHDF e Indesol a través del Programa de Fomento a Iniciativas Ciudadanas en Materia de Educación y Promoción de los Derechos Humanos en el Distrito Federal 2012.

Indígenas migrantes asentados en la ciudad de México viven abusos, discriminación y explotación por desconocer sus derechos humanos, asegura la organización civil Infancia Común, AC.

Ante este panorama, Infancia Común, con el apoyo de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) y el Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol), capacita a grupos de indígenas asentados en las delegaciones Cuauhtémoc, Venustiano Carranza e Iztapalapa, en la prevención de la trata de personas y la explotación.

A través del “Programa de Fomento a Iniciativas Ciudadanas en Materia de Educación y Promoción de los Derechos Humanos en el Distrito Federal 2012”, la asociación civil implementó el proyecto “Tejedoras de derechos contra la trata de personas” en las colonias La Merced, Roma y Santa María Aztahuacan.

La Directora de Infancia Común, AC, Mayra Rojas Rosas, explicó que el proyecto buscó el empoderamiento de indígenas migrantes, principalmente niñas y niños, que trabajan en zonas consideradas como de alta vulnerabilidad.

“Es necesario detener procesos de explotación y trata, de violencia y abusos a niñas y niños migrantes, así como de sus familias”, dijo.

Detalló que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) define la Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI) como “una violación de derechos humanos y una forma de explotación económica que ocurre cuando personas enganchan o utilizan a niños, niñas y adolescentes en actividades sexuales con el objetivo de satisfacer sus intereses, a cambio de cualquier remuneración, sea económica o de otro tipo”.

También, agregó, distingue 4 modalidades: relaciones sexuales remuneradas, pornografía, turismo sexual y tráfico de menores para actividades sexuales.

Aseveró que las y los indígenas son una población altamente vulnerable que está invisibilizada, pues la atención que se les brinda es de tipo asistencial, lo que detiene su desarrollo y no potencia sus recursos.

Indicó que lo que buscaron con la capacitación fue fortalecer las capacidades de organización comunitaria para la prevención de la trata de personas y las violaciones a derechos humanos.

“El proyecto fue planteado para que las personas participaran activa y corresponsablemente, utilizando sus saberes, y así contribuyeran al empoderamiento en sus derechos”, apuntó.

Calificó a la trata de niñas y niños como la peor violación a los derechos humanos, que es un problema estrechamente vinculado a la cultura patriarcal y es un fenómeno que va en aumento.

Dijo que de acuerdo con un diagnóstico del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social del año 2000, 16 mil niños y niñas eran víctimas de explotación sexual comercial en el país.

Mayra Rojas Rosas comentó que Infancia Común decidió implementar el proyecto “Tejedoras de derechos contra la trata de personas” en La Merced, porque este lugar tiene altos grados de explotación laboral y sexual, de consumo de alcohol y drogas y violencia familiar y comunitaria.

En la Roma, puntualizó, porque los grupos indígenas que ahí habitan están en situación de vulnerabilidad y riesgo. “En esta zona nos han reportado altos índices de violencia de género hacia niñas y niños”, subrayó.

Y en Santa María Aztahuacan, añadió, por los altos índices de violencia comunitaria, familiar y exclusión social a este grupo social.