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Es posible lograr empatía entre jóvenes mexicanos y personas refugiadas o cualquiera que sea su condición migratoria: Luis González Placencia

Boletín 384/2012
16 de octubre de 2012

• El Ombudsman capitalino participó en la entrega de premios a las y los ganadores del 5° Concurso de cuento “¿Y si yo fuera una persona refugiada…? Comenzar de nuevo en otro país…

El Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Luis González Placencia, celebró la posibilidad de que las y los jóvenes mexicanos logren generar empatía con las personas refugiadas o cualquiera que sea su condición migratoria.

Durante su intervención en la entrega de premios a las y los ganadores del 5° Concurso de cuento “¿Y si yo fuera una persona refugiada…? Comenzar de nuevo en otro país, agradeció a las y los adolescentes y jóvenes por compartir sus sentimientos y búsqueda de información sobre la migración en México.

Asimismo, celebró que, a diferencia de las anteriores, en esta edición del Concurso, la mayoría de las y los ganadores estudien en escuelas públicas, pues eso indicaría que el fenómeno migratorio, principalmente el de quienes viven la condición de refugio, cada vez sea más comprendido, tal como lo expresaron en los relatos.

En tanto, el Presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), Ricardo Bucio Mújica, indicó que, según el Censo de población 2010, en el país hay casi un millón de personas extranjeras residentes, pero esta cifra no es exacta, ya que, explicó, no incluye a todas y todos los refugiados y migrantes porque a causa de la discriminación pueden vivir ocultándose.

Estas personas, dijo Bucio, deben tener todas las posibilidades de desarrollo en igualdad para no ver truncado su proyecto de vida por causas injustas como la exclusión, la discriminación y la violencia.

“Cuando una persona solicita refugio en otro país es porque ha vivido situaciones extremas de discriminación en su lugar de origen”, señaló. Sin embargo, ahondó, pueden arribar a otro lugar y ser nuevamente víctimas de gran exclusión, por lo que “llegar a México debe significar una posibilidad distinta de respetar sus derechos y proteger su vida”.

El Representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en México, Hamdi Bukhari, dijo que cada minuto, ocho personas alrededor del mundo son forzadas a huir de sus hogares: “Se trata de mujeres, hombres, pero también niñas, niños y jóvenes que viven en su realidad las situaciones que las y los concursantes se atrevieron a escribir en sus cuentos”.

Ustedes, advirtió a las y los ganadores, se animaron a considerar las mismas decisiones de vida o muertes que los refugiados se ven forzados a tomar cuando deciden huir: “¿Quedarse y arriesgar sus vidas en el conflicto o escapar dejando atrás a sus seres queridos?, ¿arriesgarse a ser maltratados o a morir tratando de huir? En realidad, nadie elige convertirse en refugiado”.

Hamdi Bukhari dijo también que cuando un país le abre las puertas a un refugiado, le salva la vida; y agregó que “Todos podemos hacer mucho para hacer más llevadera la vida de los refugiados en México”.

Convivir con ellos sin perjuicios por su raza, religión o nacionalidad; rentándoles una vivienda sin discriminación por ser extranjeros o por no tener un aval en México; contratándolos para un trabajo o servicio para el cual tienen las habilidades necesarias; y participando en la construcción de una cultura respetuosa de la diversidad, fueron las propuestas del Representante de ACNUR.

En tanto, el representante del Jurado del Concurso de cuento, Felipe de la Lama, se dijo complacido de ser parte del Concurso desde su arranque, en 2006, y con 70 años de haber llegado como refugiado a México, de encontrar nuevas historias imaginadas por las y los jóvenes que en esta edición sumaron 2 mil 283 cuentos

Aprovechó para recomendar a los adolescentes y jóvenes a leer más y a cuidar su ortografía, pues de esa manera siempre podrán compartir sus ideas y sentimientos, a través de relatos como los del Concurso, pero también para lograr comunicarse y escribir bien.

La edición 2012 contó con la participación de 2 mil 283 niñas, niños y adolescentes de 484 escuelas de 30 entidades del país, más del doble que en años anteriores.

Los cuentos recibidos en las tres categorías proyectan con entusiasmo y creatividad la compleja situación que viven las personas refugiadas y enfatizan valores como el respeto a las diferencias, el ejercicio de la tolerancia y la importancia de su inclusión en todos los ámbitos, aunque también múltiples situaciones de violencia.

El Jurado estuvo integrado por Jacobo Dayan del Museo Memoria y Tolerancia (MMyT); Eva Janovitz, refugiada y especialista en textos infantiles; y el escritor Felipe de la Lama.