jueves , 26 enero 2023

Entrevista al presidente de la CDHDF, Luis González Placencia, después de la Firma del Convenio Marco de Colaboración entre la CDHDF y la Administración Federal de Servicios Educativos del Distrito Federal.

Transcripción 12/2012
22 de febrero de 2012

Pregunta (P): Sobre estos hechos que han ocurrido entre jóvenes estudiantes, en los enfrentamientos que se han dado en el Metro, por ejemplo.

Doctor Luis González Placencia (LGP): Bueno, no tenemos una queja abierta sobre el tema; sin embargo, estamos observando la actuación de las autoridades. Si hubiera algún elemento que nos diera competencia entraríamos.

P: ¿No es preocupante ésta situación en los jóvenes?

LGP: Sí, naturalmente, yo creo que es importante que vayamos construyendo condiciones para que la violencia no se manifieste en todos lados. Justamente el Convenio que acabamos de firmar tiene esa finalidad, que a partir de la posibilidad de entrar a las escuelas primarias de la ciudad podamos ir incorporando criterios para la resolución pacífica de conflictos.

P: ¿Qué se hará?, ¿llevarán cursos?

LGP: Por lo pronto vamos a revisar el marco de convivencia que como ustedes saben se aprobó recientemente. Hemos estado trabajando ya desde hace tiempo con la Administración Federal de Servicios Educativos en el Distrito Federal para que este marco no tenga un componente esencialmente punitivo. Nos importa que se dé en el contexto de una cultura de derechos. Esa es una primera actividad que tendremos. Seguramente también estaremos con diversos tipos de intervenciones. Nosotros  tenemos un proyecto muy importante aquí, una Red  de Referencia y Contrareferencia, que ahora en las escuelas nos va a dar la oportunidad de identificar casos, incluso de violencia dentro de las familias, de violencia sexual y otras formas de violencia para poder intervenir mejor.

P: ¿Qué está faltando en este sentido, en esta educación, para evitar este tipo de violencia?

LGP: Efectivamente ha ocurrido que en estos ámbitos se ha perdido la disciplina, pero el problema es que cuando se confunde la disciplina con el autoritarismo entonces se cae exactamente en el extremo que se intenta evitar. Lo que ha faltado es capacitación para las y los profesores, para que puedan  darse cuenta de que estos fenómenos no son aislados, ni tampoco son responsabilidad estricta de los alumnos; hay una corresponsabilidad de profesores, profesoras, de la familia por supuesto y de las autoridades educativas.

P: Doctor, el Instituto de la Juventud, hizo saber que mandaron una carta al Gobierno Federal, a la SEP, quejándose o informándoles o solicitándoles que pusieran atención al Colegio de Bachilleres 3 por las tres ocasiones en que han aventado petardos dentro del Metro, además de que hubo una violación de una chica al interior de un salón; y sin embargo, no hubo ninguna respuesta por parte de las autoridades.

LGP: Ese es un reflejo de que es cada vez más importante que el tema educativo esté en manos del Distrito Federal. Desafortunadamente éste todavía es un asunto que está en manos de la federación y eso complica mucho que se pueda intervenir desde el punto de vista de las autoridades locales. Yo creo que hay que insistir desde luego, porque estos espacios no pueden convertirse en espacios de riesgo para los jóvenes.

P: Sobre el asunto de los reclusorios, vemos lo que pasó en Monterrey y estas alertas que se han lanzado precisamente del hacinamiento, ¿desde la Comisión cuál es la alerta, la advertencia, el riesgo mayor que ustedes ven?

LGP: Nosotros  lo hacemos casi cotidianamente. Hemos señalado todo el tiempo que las prisiones sobrepobladas son una bomba de tiempo, y ya lo estamos viendo. Lo vimos en el caso de Honduras desafortunadamente, lo estamos viendo ahora  en los penales de Nuevo León. Yo creo que son señales importantes de que hay que hacer algo pronto para despresurizar las cárceles. Dejar de meter personas que no deban estar ahí, permitir que las que pueden ya salir lo  hagan y generar condiciones para que la pena de prisión no sea la única que se aplique en el país.

P: ¿Para quién es el mensaje?, y ¿cuál sería la medicina?

LGP: Desde luego a las autoridades en general. Aquí en el Distrito Federal lo hemos hecho a través de los medios y a través también de charlas personales con el  Secretario de Gobierno; al Jefe de Gobierno de la ciudad, por supuesto; y en el ámbito federal a las autoridades que les toca revisar esta situación. Ahora hay que tener en cuenta que en la cárcel se recrudecen los problemas que se inician en el proceso, entonces se trata de hacer una revisión general de manera tal que la solución sea integral.

P: Doctor, el que fuera el Director del penal de Apodaca fue destituido en el 2009 de la Penitenciaria Varonil capitalina; y sin embargo, no se abrió ninguna denuncia. A él lo destituyeron por permitir que siguiera operando un grupo de secuestradores, e incluso hubo un comunicado en el que se informa que lo separan para que haya mejor control de los reos relacionados a delitos de alto impacto. Sin embargo, vemos que dos años después volvió a agarrar hueso y ahora sucede esto, ¿no?

LGP: Existe una Conferencia Nacional de autoridades penitenciarias. Esa Conferencia Nacional tendría que servir para cosas como estas, precisamente para identificar casos en los que hay personas que están involucradas en hechos como éste, que es un hecho delictivo, para evitar que se encarguen nuevamente de posiciones como éstas. Entonces, yo creo que ahí hay un fallo de esta Conferencia Nacional. Sería interesante hacer un llamado de atención ahora que suceden estas cosas nuevamente.

P: Doctor, ¿hay un riesgo de que en el Distrito Federal pudieran ocurrir casos como los que hemos visto en estas cárceles?

LGP: Hay un riesgo, desde luego que sí, por el número tan elevado de personas que están privadas de la libertad. Pero aquí lo importante es que ese riesgo puede provenir de cualquier lado; es decir, puede deberse a un accidente, puede deberse a un acto deliberado. Lo importante es que no sabemos, y yo dudo que haya una estrategia eficiente para mover a 10 mil personas en caso de una contingencia. Entonces yo creo que es un llamado de atención fuerte para el Gobierno del Distrito Federal.

P: Doctor, nada más para que nos amplíe la información anterior, ¿qué está exactamente haciendo la Comisión en este caso de los jóvenes que se han agredido con estos instrumentos?

LGP: Como te decía no tenemos una queja abierta. Lo que vamos a hacer es observar la actuación de la autoridad, si hay algún motivo para intervenir lo haremos.

P: Doctor, nada más pedirle su opinión acerca de un caso de un chico que falleció, es un chavo en situación de calle que falleció el miércoles pasado afuera del Metro Barranca del Muerto. Solicitan la presencia de una ambulancia de Protección Civil de Álvaro Obregón, llega la ambulancia, le da dizque la atención y pocas horas después el chavo muere. Entonces el Jefe Delegacional indica que ellos no tenían elementos para saber que el chico iba a morir; sin embargo, ya tenía sintiéndose mal varios días y asociaciones civiles mencionan que es una constante que las ambulancias no quieran recogerlos.

LGP: Ese es un problema que se ha identificado en la ciudad desafortunadamente. El problema es mucho mayor, en este caso implica la pérdida de vida de una persona, pero en realidad eso ya se ha visto en otros momentos. Lo que les puedo decir es que nos sentamos la semana con el Secretario de Desarrollo Social del Distrito Federal para ver cómo establecemos una estrategia que ya nos saque de este debate que tenemos en el que ellos afirman que por culpa nuestra no intervienen, y nosotros señalamos estas omisiones. Entonces yo creo que hay que hacer un estudio serio de lo que está pasando con las poblaciones callejeras, de cómo atender esta situación sin una perspectiva asistencialista, sino con una perspectiva de derechos humanos, de manera tal que se establezcan criterios y mecanismos que prevean circunstancias tan lamentables como ésta. Muchas gracias.