sábado , 20 julio 2024

Ante el contexto de violencia debemos lograr condiciones de respeto entre todos: Luis González Placencia a jóvenes.

Boletín 387/2011
15 de octubre de 2011

Ante estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el Ombudsmancapitalino, Luis González Placencia, señaló que en el contexto en el que vivimos hoy de elevada violencia existe la oportunidad de generar condiciones de respeto entre todos, “abandonar el lenguaje de guerra, el cual lleva a más violencia, y asumir nuestras propias responsabilidades y compromisos”.

El Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito (CDHDF) habló de los Derechos de las Juventudes actuales y resaltó la ocasión de ser respetuosos con el otro, “de afianzar nuestros compromisos en pro de un futuro más sólido, no porque ustedes sean el futuro, sino porque en su presente, en nuestro presente, tenemos que asumir esa obligación”.

Advirtió a la comunidad politécnica que no es posible admitir que se considere a la violencia como un tema que compete sólo a nuestros compatriotas del norte del país, del estado de Veracruz, o de alguna colonia vecina, “estamos todos en el mismo barco y eso nos obliga a hacer conciencia y asumir nuestras responsabilidades”, indicó.

Explicó que de eso se tratan los derechos: “de que podamos construir ciudadanas y ciudadanos que sean responsables no sólo de sí mismos, sino de lo que cada uno implica para el resto de las personas; somos seres relacionales y para que el discurso valga, esta exigencia de respeto que pido para mi identidad y para mis preferencias y mis hábitos de consumo en general, para que eso tenga sentido, tiene que haber también un sentido de compromiso”.

Mencionó que de acuerdo con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), el 37.4% de jóvenes entre 18 y 29 años establece que la falta de empleo y experiencia es el principal obstáculo al que tiene que enfrentarse, seguido de las adicciones, “para la mayoría de las y los jóvenes del país el principal problema es el acceso a la educación y al empleo”, dijo.

Agregó que, de los 34 millones de jóvenes que hay en México, 12.7 estudia; 2.7 estudia y trabaja; 12.1 sólo trabaja, y 7 millones al menos, ni estudian ni trabajan, “esta última, situación que no es decisión de los jóvenes, ya que hay una serie de condiciones que implican dificultad de acceso al estudio y al trabajo”, recalcó.

Además, de los 14 millones de jóvenes en el país de entre 12 y 29 años, cerca del 50% de quienes trabajan perciben de 1 a 3 salarios mínimos; 14.5% gana menos de un salario mínimo y 20.8% recibe de 3 a 5; del total de jóvenes que tienen algún empleo 56% carece de prestaciones de ley.

“Esta idea de que los jóvenes son un proyecto ha llevado a muchos empleadores a decir: vengan y hagan méritosya se están formando para el futuro, les pagan menos y les dan menos prestaciones”, aseveró.

En el caso de la educación, mencionó que de cada 100 estudiantes que habían ingresado a la primaria, 93 la terminan; 64 terminan la secundaria; 34 el bachillerato y 14 la licenciatura.

Indicó que hay una tendencia a equiparar juventud y delincuencia, y refirió que la mayor parte de las personas internas en el Sistema Penitenciario son personas de menos de 30 años. “Criminalizamos a nuestros jóvenes, pero también una importante cantidad de ellos forma parte de las filas de la delincuencia, al optar más por una vida corta, pero intensa en todos sentidos, que por una vida larga que no les dé expectativas”.

Por otra parte, señaló que hoy vivimos una situación muy complicada en torno al tema de las drogas, y es una ficción pensar que una actitud de absoluta prohibición va a evitar que los jóvenes se acerquen a las drogas o al alcohol, porque hay variables diversas que llevan a los jóvenes a esto.

Frente a esto, siguió, la única herramienta que tenemos es la información, “información sobre lo que les va a pasar, objetivamente, que hay riesgos que les pueden minar la salud. Si los queremos asustar con el petate del muertoy descubren que eso no pasa, caemos en una situación de descrédito, si les decimos honestamente lo qué les va a pasar y los vamos haciendo responsables de eso que les va a pasar, existe la posibilidad de que transiten por esa etapa que van a transitar con éxito”.