viernes , 3 febrero 2023

Entrevista al Presidente de la CDHDF, Luis González Placencia, después de la entrega de un reconocimiento a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navanethem Pillay y de la Instalación del Comité de Seguimiento y Evaluación del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal

Transcripción 54/2011
8 de julio de 2011

 Pregunta (P): Sobre los hechos ocurridos ayer en el Reclusorio…

Luis González Placencia (LGP): Bueno, pues en principio, como siempre hemos dicho, nos preocupa mucho que la situación de sobrepoblación genere condiciones que hacen propicios los amotinamientos como el que vimos. Nos parece que las demandas que se plantearon son sintomáticas y deben ser atendidas; afortunadamente estuvimos ayer ya desde el momento en que nos enteramos, sabemos que hubo cerca de 70 personas que salieron lastimadas, afortunadamente sólo pocas de gravedad, pero ya fueron atendidas y naturalmente seguiremos con la investigación.

P: Se registra este motín a menos de cuatro meses  del que se registró en el Reclusorio Sur; incluso la Comisión tiene documentado un caso de huelga de hambre, precisamente en CERESOVA, en el Módulo de Máxima Seguridad. ¿No es un llamado ya de alerta para las autoridades, todo esto que está sucediendo?

LGP: Sí, yo creo que esto actualiza el reclamo que hemos hecho nosotros desde hace tiempo, en el sentido de entender que en las prisiones tenemos una bomba de tiempo y que hay que tener muchísimo cuidado de que no se nos desborde, en algún momento, una situación como ésta que tú has descrito. Me parece que las condiciones están dadas para eso y eso es lo que hay que atender de manera urgente.

P: Señor, en cuanto a la Recomendación sobre el Segundo Piso, ¿no se ha dado ninguna respuesta del Gobierno capitalino, verdad?

LGP: ¿Te refieres a la Supervía?

P: Sí a la Supervía.

LGP: Sí, hubo una respuesta: la Recomendación se aceptó de manera parcial, algunos puntos están en seguimiento. La parte principal de la Recomendación, como se sabe, no fue aceptada.

P: ¿No debió haber sido un mensaje más enérgico de usted en este evento, precisamente ante la Alta Comisionada, por las violaciones de derechos humanos en el Distrito Federal?

LGP: Sí, en otros foros en los que tuve la oportunidad de estar con la Alta Comisionada hicimos una ponderación sobre  la situación de los derechos en la ciudad. Ahora se trataba de instalar el Comité y la idea es que podamos ir adelante en este proceso que tiene gran valor; sin duda, tiene gran valor.

P: En cuestión de los Reclusorios, el Secretario de Gobierno comentó hace unos minutos que el Jefe de Gobierno ya está tomando las medidas pertinentes, sobre todo para hacer más infraestructura en materia carcelaria, pero en la opinión de la Comisión ¿ésta es una solución, doctor?

LGP: No, naturalmente. Hay que darle una solución inmediata al problema de la sobrepoblación, pero lo que nosotros pensamos es que eso no se resuelve con más espacios, porque los espacios se van a llenar. Lo que necesitamos es una política que permita tener penas alternativas a la privación de la libertad y, naturalmente, un proceso penal que permita salidas a lo que actualmente constituye el principal problema de sobrepoblación en el sistema penitenciario.

P: En este tipo de disturbios ¿cuál sería la primera acción en implementar en la opinión de la Comisión?

LGP: Yo creo que es urgente, de verdad, una política de descarcelación, que tendría que llevarse a cabo en lo inmediato, tratar de generar condiciones para que las personas que no tienen que estar en prisión no estén y, enseguida de eso, buscar también una política de más largo plazo, que sea estructural, que permita menos ingresos a prisión.

P: Doctor, ¿qué opina que a través de éstas acciones, finalmente de autogobierno, los internos están manifestando sus inconformidades?, ¿no han sido escuchados?, simplemente a través de sus disturbios…

LGP: Como decía: simplemente son síntomas importantes que hay que atender, son situaciones en las que de diversas maneras las personas que están privadas de la libertad dejan ver que hay problemas al interior de la institución, que seguramente atraviesan, no solamente por problemas, digamos de carencias en las circunstancias de vida, sino por grupos de poder al interior de los mismos centros penitenciarios.

P: ¿La Comisión inició queja de oficio por este tema?

LGP: Sí, iniciamos queja y todavía estamos investigando.

P: ¿Todavía tienen presencia en el penal?

LGP: Sí, seguimos verificando que haya atención a las personas que fueron lastimadas y tenemos claridad de que así ha sido.

P: ¿No es preocupante que, al menos en el planteamiento, hablen de más comida y visitas?, pero sobre todo más comida.

LGP: Sí, por supuesto, porque eso da cuenta de una situación que no está resuelta al interior de los centros penitenciarios y que, como he dicho, es sintomática de otras problemáticas que seguramente también se viven allá adentro.

P: Y esto, la Comisión, ¿cuál sería su planteamiento?

LGP: Nosotros estamos investigando el caso; en otros momentos también hemos dicho que los centros penitenciarios son una bomba de tiempo, por la sobrepoblación que hay en su interior y pensamos que es importante una política de descarcelación y una política también que minimice el número de personas que ingresan diariamente a prisión.

P: Pero ayer la Subsecretaría del Sistema Penitenciario se apresuró a aclarar que ahí, por lo pronto, en  Santa Martha, Varonil no había sobrepoblación, ¿qué dice?

LGP: Habría que verificarlo. Digamos que hay dos tipos de sobrepoblación: una numérica y otra en términos de calidad de vida. Lo que pensamos nosotros es que las circunstancias al interior de las prisiones no permiten tener una calidad de vida adecuada y eso naturalmente se expresa en motines como éste.

P: Están purgando una condena, son personas en conflicto con la sociedad, pero ¿hasta dónde, digamos, sus derechos humanos tienen un límite, sin que las autoridades los violen?

LGP: No, bueno, ellos están cumpliendo un castigo que les fue impuesto por un juez y ese castigo lo que implica es privación de libertad, pero eso de ninguna manera implica que no tengan derechos a todos los demás derechos que tiene cualquier otro ciudadano.

P: ¿Cuáles serían?

LGP: Por supuesto, el derecho a la alimentación, el derecho a tener, digamos, condiciones de vida digna al interior de la institución, el derecho a la visita, el derecho a la visita íntima, también; en fin, todos los derechos que no fueron conculcados con la sentencia, que es la privación de libertad.

P: Luis, recientemente hubo un desencuentro con relación a la Supervía en donde se cumplió, tal vez, parcialmente. Ahí ¿hay una evaluación de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, en cuanto a decir cómo va ese trabajo, esa labor de derechos humanos en la ciudad?

LGP: Sí, nos preocupa, como lo he dicho en otros momentos, que no se tenga una visión integral sobre lo que implica el respeto a los derechos humanos. Nosotros seguiremos insistiendo, porque hay por supuesto obras que están en curso, y aquí  nos parece muy importante que haya un respeto pleno, tanto a los derechos ambientales como a los de participación ciudadana, que son los que más se afectan en estos casos.

P: ¿Está incompleta la cuestión de derechos humanos, por parte del Gobierno capitalino y sus instituciones?

LGP: Yo creo que hace falta tener claridad sobre esta visión de integralidad que comento. La violación de derechos humanos no solamente se da en casos de tortura o en estos grandes casos que llaman la atención, sino en la relación cotidiana y en lo que, desde otra perspectiva se llama el derecho a la buena administración, que es un derecho que tenemos todas y todos los ciudadanos a que el Gobierno administre bien los bienes públicos y que, por supuesto, nos informe y nos tenga satisfechos en términos de las dudas que podamos tener  de la obras que realiza.

P: ¿Estás satisfecho de la relación de la Comisión con el Gobierno del DF, en ese sentido?

LGP: Ha fluido la relación, tengo que decirlo, que después del incidente de Supervía y en la Recomendación que no fue aceptada, la relación ha fluido de mejor manera. Tenemos otras quejas que también tienen que ver con obras públicas que se están llevando a cabo y, hasta ahora afortunadamente, hemos tenido buena respuesta.

P: Doctor, nuevamente se dio a conocer que hay cierta vulnerabilidad en los mecanismos de  control de confianza en la Procuraduría capitalina, ¿qué opina usted de esto que se dio a conocer?

LGP: Bueno, primero me parece bien que el Procurador haya reconocido estas fallas, pero enseguida lo que es más importante es que se puedan solventar. A mí me parece que toda la ciudadanía está preocupada, porque ve que en estos hechos delictivos participan precisamente miembros de la Policía. Entonces, es importante, como un mecanismo que genere certeza en la ciudadanía, que se resuelvan estos problemas.

P: Hay un Consejo en el que ustedes participan, en algún momento dejó entrever que…, pues ya no estaban de acuerdo con lo que se estaba llevando a cabo en este Consejo. ¿Va a permanecer la Comisión?

LGP: Sí, tuvimos una serie de pláticas con el Procurador, llegamos a algunos acuerdos, esperamos que en la próxima sesión veamos ya algunos resultados.

P: Doctor, pero ¿ya cuánto tiempo han estado en este Consejo? Y no han llegado a nada. Incluso, se invirtieron varios millones de pesos en patrullas. ¿No cree que nada más es un cambio en imagen?, pero realmente no se cambia de fondo…

LGP: Hay un proceso que se tiene que informar pronto, sobre cambios más estructurales, entonces esperaríamos que en la siguiente sesión del Consejo se pueda ya dar cuenta de esos cambios estructurales.

P: ¿Cuántas sesiones se han dado de este Consejo?

LGP: No hemos sesionado en el último periodo; no tendría claridad sobre cuántas son las que hemos llevado a cabo, pero te diría que deben haber sido unas 20 sesiones, más o menos.

P: La próxima, ¿cuándo es?

LGP: Todavía no tenemos convocatoria.