viernes , 3 febrero 2023

Entrevista al Presidente de la CDHDF, Doctor Luis González Placencia, en la inauguración del Foro “Drogas y Derechos Humanos”

Transcripción 52/2011
24 de junio de 2011

Pregunta (P): En otro tema, el día de ayer se celebra el Diálogo por la Paz, entre Felipe Calderón y el señor Sicilia, ¿qué opinión le merece la forma en que el Presidente dice, bueno, sí hay que pedir perdón por las víctimas, pero no por lo que se hizo?

Doctor Luis González Placencia (LGP): Me parece que era una gran oportunidad, quizás no para anunciar un replanteamiento de la estrategia, me parece que el Presidente Calderón tiene la esperanza de que su estrategia sea la correcta, pero creo que tendría que haber sido mucho más receptivo, para poder incorporar las propuestas que se plantearon en la mesa y en esa medida, revisar lo que se ha hecho hasta ahora. Me parece que la confrontación con las víctimas directas, del dolor que ha causado estaGuerra contra las drogas tiene que generar alguna forma de sensibilidad en el Gobierno federal, como para poder pensar que una estrategia no puede ser considerada eficaz cuando deriva en 40 mil muertos, me parece que ese es un punto de reflexión que tendría que derivarse de la reunión de ayer.

P: Pero sin duda lo que queda de manifiesto, lo que queda claro es que no va a haber un cambio en la estrategia, lo que hizo notar ayer el Presidente Calderón es de que la estrategia es clara, de que quizá hubo algún rezago en su aplicación, pero que no va a cambiar, ¿cuál es la posición? la Comisión de Derechos Humanos ha hecho varios planteamientos.

LGP: Nosotros seguimos en la lógica de que es posible hacer un cambio en la estrategia, de hecho, nos parece que la prioridad hoy es salvar vidas, evitar muertes. Pensamos que el objetivo de corto plazo de la estrategia tendría que ser que en México hubiera menos muertos, porque esa es la función del Estado, a final de cuentas. Entonces, lamentamos que la posición haya sido esa, y esperamos de verdad que una vez que se revisen los resultados del diálogo, exista la posibilidad de tener una visión distinta…

P: ¿Cuál sería la adecuada?

LGP: Lo que nosotros hemos planteado es que no se puede pensar en una estrategia inmediatista, tiene que ser una estrategia de largo plazo, estrategia a 30 años por lo menos, que considere etapas, una primera etapa fundamental es pacificar el país.

P: ¿Y contempla el uso de las fuerzas armadas?

LGP: Me parece que en algunos lugares es necesario que el Ejército permanezca, pero hay que incorporar los controles civiles que permitan que la función del Ejército no se salga de los cauces democráticos, y debe haber fechas claras, debe haber condiciones que permitan establecer fechas claras de retiro del Ejército, de la devolución del Ejército a sus cuarteles, y además, digamos, etapas posteriores que aseguren la presencia del Estado, particularmente en esos lugares del norte del país en donde vemos la violencia. Es decir, no se puede pensar en una estrategia de corto plazo, no debe ser una estrategia de gobierno, debe ser una estrategia de Estado, no debe estar solamente en manos del Ejecutivo, es necesario que el Poder Judicial también asuma su responsabilidad, que el Legislativo asuma su responsabilidad, que los poderes autónomos y la Sociedad Civil, en fin, necesitaríamos pensar en una convocatoria de amplio espectro, porque es un problema de amplio espectro.

P: Y esa inercia que se ha iniciado con el uso de las fuerzas armadas para contener a los grupos criminales, ¿sería una estrategia que tendría que continuar la siguiente administración?

LGP: Me parece que hay que someterla a revisión en esa lógica que comento, tenemos que pensar que esta no es la única ni la mejor forma de combatir el crimen organizado, hay que pensar que nosotros, este país, construyó una forma de relaciones que se siente cómoda con la corrupción, y eso ha ocurrido en los últimos cien años por lo menos, entonces, en ese contexto es muy fácil que la criminalidad organizada prenda, y que la violencia prenda. Entonces, tenemos que reflexionar como sociedad si queremos ese modelo en el futuro, y si tenemos ahora la responsabilidad de desconstruirlo y de tratar de generar una condición mejor. Ahora, naturalmente eso implica, de entrada, como he dicho, reducir la violencia, me parece que es clarísimo, que es necesario que las fuerzas armadas intervengan, pero eso debe de ocurrir con pleno control civil y con un tiempo limitado, y no se puede seguir argumentando que las policías son corruptas o que los jueces son corruptos sin hacer nada al respecto, me parece que a mediano plazo tenemos que proponernos que la policía sea confiable, que los jueces sean confiables también, que los Ministerios Públicos sean confiables, y tenemos un conjunto de reformas hoy ya, que por lo menos desde el punto de vista jurídico plantean esa posibilidad, está la Reforma de Derechos Humanos, la Reforma del Sistema Penal, la Reforma de Amparo, la Reforma del Estado…

P: El Presidente Calderón decía que había que barrer la casa de arriba hacia abajo, y que es lo que se ha hecho, o que se debe hacer de esa forma ¿usted considera que eso ya concluyó que es una primera etapa lo que se hizo en esta administración?

LGP: Seguramente tendrá que ser visto como una primera etapa, yo creo que falta muchísimo, tenemos que revisar también la situación en los estados, al interior de los estados, de lo que pasa con los municipios, por eso insisto en que es un proyecto de largo aliento, no puede de ninguna manera ser visto como un ejercicio que se agote en un sexenio.

P: El señor Sicilia decía que las instituciones están podridas, ¿qué diría a esto?

LGP: Yo creo que coincido, me parece que ha habido condiciones para que no tengamos instituciones profesionales, pero vuelvo al tema, este es un problema de cien años, no es un problema que tenga que ver con la situación actual. No hemos construido en este país instituciones profesionales, y ahora estamos pagando las consecuencias.

P: Sobre el evento, ¿cuáles son las expectativas?

LGP: Lo que buscamos es una discusión sobre la problemática de las drogas, de cara a los derechos humanos. Como saben ustedes, en la ciudad de México ya se ha creado un entramado institucional, que tiene esta finalidad, hay una ley, este Instituto contra las adicciones, la cuestión es poder incorporar una perspectiva de derechos, lo que queremos es que la acción del Instituto no se dé en el ámbito  asistencial  nuevamente, sino que se dé con pleno respeto a los derechos de las personas.

P: ¿A qué se refiere con eso, doctor?

LGP: No se trata de asumir una posición paternalista, que medicalice o criminalice simplemente el tema de las drogas, me parece que se trata de construir condiciones para que las personas sepan cuáles son los riesgos que asumen cuando consumen drogas, y asumen compromisos también, porque a final de cuentas, el tema no sólo es el daño personal, sino las implicaciones que tiene para el sistema de salud, frente a otras complicaciones que hay en la ciudad de México, que están requiriendo de un esfuerzo importante del propio sistema de salud, y todo eso con una visión que no termine criminalizando, que pueda distinguir con toda claridad que el fenómeno del consumo de drogas debe ser visto de manera independiente al fenómeno del delito.

P: Pero se supone que la naturaleza de ese instituto es la atención y prevención.

LGP: Esa es la idea, lo que queremos es justamente poder señalar cuál es la perspectiva de derechos humanos, de qué se trata la prevención desde la perspectiva de derechos humanos para que no incurramos nuevamente en una posición medicalizante.

P: ¿Invitaron a autoridades capitalinas a este Foro?

LGP: Viene la Directora del Instituto para las Adicciones, vienen algunos diputados que están involucrados con el tema.

P: ¿No se contactó a alguien de la Procuraduría, sobre todo por ese tema de las fiestas clandestinas?

LGP: La invitación fue amplia, no invitamos para la discusión a nadie de la Procuraduría porque lo que queremos es precisamente evitar que el enfoque sea un enfoque que tenga que ver con el tema delictivo.

P: Sobre ese tema, Joaquín Quintana… que de alguna manera era un obstáculo lo que está poniendo la Comisión, sobre todo que hay padres preocupados por la situación de sus hijos, el consumo de drogas, sin embargo la Comisión está en contra de esos operativos.

LGP: Yo creo que tenemos que platicar con él, él ha ofrecido esa posibilidad, nosotros la vamos a retomar, porque hay que aclarar los puntos de vista, como he dicho, coincidimos en el diagnóstico, no tengo duda que hay un problema con las drogas y el alcohol, pero no coincidimos con la estrategia.