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Entrevista al presidente de la CDHDF, Luis González Placencia, en el evento Avances y Perspectiva del Mecanismo de Seguimiento y Evaluación del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal.

Transcripción 144/2010
10 de diciembre de 2010

Pregunta (P): Platíquenos del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal.

Doctor Luis González Placencia (LGS): Estamos cumpliendo un año de la ejecución ya del Programa y en este evento vamos a hacer una valoración sobre los avances que hemos tenido y las perspectivas de cara al 2011. A mí me parece que en términos generales ha habido avances significativos. Ya se está ejecutando el Programa, las 2 mil 400 líneas que forman parte del programa de Gobierno y en general de la ciudad, y eso ya ofrece una perspectiva de Estado en materia de derechos humanos, que me parece que es un logro muy importante. Y hoy se está presentando a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) la Ley de este Programa, que va a ser obligatoria su ejecución tanto para el Gobierno de la ciudad como para el Tribunal Superior de Justicia y la Asamblea, y desde luego la Comisión de Derechos Humanos, de manera tal que ya, digamos, queda blindado respecto de la posibilidad de que en el futuro cualquier otro gobierno pudiera intentar echarlo para atrás.

P: En el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos, ¿México cómo se encuentra?

LGP: Pues desafortunadamente, como decía yo hace un momento, a pesar de que estamos celebrando ya más de medio siglo, 62 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, todavía no podemos decir que hayamos pasado del papel a la realidad. Hay pendientes muy importantes. En algunos casos hay retrocesos que son significativos, en materia de seguridad lo vemos todos los días; aunque es menos visible, me parece que todavía nos falta muchísimo avanzar en términos de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) en el país. Tenemos pendientes en general en los derechos de las mujeres en el resto del país, aunque en el Distrito Federal hemos avanzado mucho, y en el reconocimiento del valor que tienen la diversidad, los grupos que forman parte de la diversidad sexual, por ejemplo. Todavía también hay que avanzar muchísimo, así de que en el balance yo creo que le salimos debiendo todavía a la Declaración.

P: Se pretende que en enero se utilicen esposas para los detenidos, ¿qué bueno o malo es esto?

LGP: Nosotros nos hemos manifestado en diversos momentos sobre el uso de armas no letales y estas son consideradas así. Sin embargo, es necesario que haya un criterio específico que determine en qué momento se pueden usar en qué momentos no, porque si bien es cierto que Naciones Unidas ha favorecido el uso de las esposas, lo ha hecho en circunstancias específicas; por ejemplo, cuando hay riesgo de que la persona se lesiones o lesiones a otras personas; cuando está alterada; o bien en el tránsito entre una autoridad y otra. Es decir, no se pueden utilizar de manera libre ni se deben de utilizar de manera libre, y desde luego tampoco de manera tal que coloquen a la persona en situación de indefensión frente a una agresión abusiva. Entonces nosotros estaremos, desde luego, observando el uso de estos candados de manos y recibiendo las quejas que por abusos se presenten.

P: Con respecto a lo que comentaba de diversidad sexual, a pesar de la instalación de los matrimonios entre personas del mismo sexo, ¿considera que aún hay reticencias?

LGP: Bueno, porque eso ha ocurrido acá en el Distrito Federal, y aunque se han tenido algunos logros, por ejemplo en materia de acceso al Seguro Social en la Federación, todavía hay mucha reticencia; y el cambio formal y el cambio no necesariamente implica, digamos, que haya una aceptación y respecto por parte de la ciudadanía. Entonces todavía hay que construir criterios que creen en la sociedad mecanismos de respeto a las decisiones que en materia de orientación sexual toman las personas.

P: ¿En general podemos decir que en 50% el país está rezagado en cuestión de derechos humanos?

LGP: Creo que en algunos casos el 50% es conservador, en otros casos no, aunque desde luego podríamos pensar que sí, pero yo creo que más bien el tema aquí es que no hemos logrado incorporar una visión de derechos a la política pública en general en el país. Cuando eso suceda estaremos en condiciones de avanzar mucho más, pero mientras eso no pase seguiremos oponiendo, por ejemplo, seguridad a derechos, visiones existenciales a visiones de derechos, y todo eso en el fondo implica violaciones estructurales al tema de los derechos humanos que se añaden a las que cotidianamente se dan de manera ya personal.

P: Se presenta esta iniciativa para institucionalizar el Programa, ¿ya estáplanchada en la Asamblea? ¿Cuándo se espera que se apruebe?

LGP: La iniciativa es parte de los procesos de acuerdo que se han generado tanto con la Comisión, la Asamblea, las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), organizaciones académicas, el Tribunal y el Gobierno. Entonces, digamos, es un proyecto de consenso que si bien satisface en mínimo a todos, todavía tiene algunos pendientes que esperamos resolver en el futuro, la idea es que se apruebe pronto. Está siendo presentada hoy, y ojalá que antes de que nos vayamos de vacaciones, antes de que termine este periodo, quede ya aprobada. Seguramente sí, sabemos que hay voluntad de todos y todas por llevarla adelante, y estamos seguros de que podrá suceder antes de que termine el año.

P: Parece un proyecto muy avanzado, muy de vanguardia, ¿sería necesario algo similar a nivel federal?

LGP: Sí, absolutamente. Todavía a nivel federal está pendiente el Programa de Derechos Humanos Federal y todo lo que ello conlleva. Entonces ojalá que esta Ley pueda servir como un ejemplo, como un referente para que en otros estados de la República y a nivel federal también se lleve a cabo una acción similar.

P: Con las actuales condiciones de priorizar la seguridad pública y eso, ¿cree que sea posible a nivel federal un programa de esta naturaleza?

LGP: Debería de serlo, especialmente por esas condiciones. O sea, justamente me parece que la situación que estamos viviendo es sintomática de la ausencia de la política de derechos humanos que sea integral. Entonces un mecanismo para ir abatiendo esta situación precisamente tendría que ir en ese sentido.

P: ¿Lo ha comentado con el Ombudsman nacional?

LGP: No, no hemos tenido ocasión de platicarlo; sin embargo, sí tengo entendido que a través de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos se ha planteado tanto para la Comisión Nacional como para las Comisiones locales. Muchas gracias.