martes , 7 febrero 2023

135/2010 Presentación del Informe La infancia cuenta en México.

Entrevista al Presidente de la CDHDF, Luis González Placencia, en la Presentación del Informe La infancia cuenta en México.
Transcripción 135/2009
19 de noviembre de 2010

Pregunta (P): Aquí en la Comisión de Derechos Humanos, ¿en qué número oscilan las quejas por discriminación a los niños?

Doctor Luis González Placencia (LGP): Aunque no tenemos muchas por discriminación porque en su mayoría se dan en el ámbito privado, lo cierto es que sí ha sido un tema de preocupación para nosotros desde el punto de vista de la promoción. A través de programas como La Casa del Árbol o Educación para la Paz lo que promovemos es que se reconozca el estatus de personas, de sujetos de derechos de niñas y niños, y en ese sentido buscamos abatir todos los fenómenos de discriminación que se dan en el ámbito privado.

P: En parte del Informe señalan que lo que ha estado lacerando han sido los homicidios, sobre todo dolosos en los últimos años. Hay un registro que en Chihuahua es de 374%, ¿en el Distrito Federal se sabe de cuánto sería?

LGP: Desafortunadamente no, pero tenemos datos que son preocupantes, como los últimos casos que se han presentado en Tepito y en otras zonas de la ciudad, que dan cuenta no solamente de que los jóvenes son víctimas, sino victimarios. Entonces eso prende focos en ambos sentidos: tanto en términos de la prevención como en términos de la seguridad de la población juvenil.

P: Sin embargo, las autoridades capitalinas siguen diciendo que esto es como un rebote que viene del Estado de México. ¿Valdría la pena un llamado o algo…?

LGP: Sí, como siempre hemos hecho ratificamos el llamado que hay que hacer a las autoridades de la ciudad, en principio para que creen mecanismos de prevención que eviten la violencia y enseguida también para que se atienda con rapidez los casos de las personas que perdieron la vida en los eventos de hace unas semanas.

P: ¿Hay presupuesto para realizar esto en 2011?

LGP: Esperemos que lo haya, vamos a ver. Ahora se define al final del año el presupuesto y esperemos que tenga una perspectiva de juventud.

P: Además, ¿qué ha pasado con esta reunión entre jóvenes, Organizaciones de la Sociedad Civil y el Procurador para atender esta problemática?

LGP: Está prevista ya, ya está agendada, entonces esperamos tenerla muy pronto y a partir de ahí generar condiciones para hacer una intervención desde las Organizaciones de la Sociedad Civil.

P: ¿Para cuándo sería?

LGP: En un par de semanas es.

P: ¿Y qué organizaciones van a participar?

LGP: Cauce Ciudadano y algunas más que están relacionadas con derechos de la juventud.

P: Un cronista del barrio de Tepito asegura que no es un método viable, porque a veces las autoridades lo único que quieren es sacarse la foto y hay muchísima desconfianza de los jóvenes en las autoridades. ¿Qué opina de esto?

LGP: Justamente por eso es que queremos entrar a través de Organizaciones de la Sociedad Civil. Pensamos que las experiencias que hemos tenido en otros lugares en donde jóvenes hablan con jóvenes, jóvenes son los que tratan los problemas de los jóvenes y después ayudan, por decirlo de alguna manera, a traducirlo a los adultos y a las autoridades adultas, ha funcionado muy bien. Entonces esa es la intención de esta reunión: que podamos tener un acercamiento desde los propios jóvenes hacia los jóvenes.

P: ¿Qué es lo que estaría fallando en ese momento en relación con jóvenes y las autoridades, por qué sería?

LGP: Yo creo que son varias cosas. Una es que el enfoque que hoy se tiene en la política de juventud no ha logrado adoptar todavía la visión que hace 20 años planteó la Convención de los Derechos de la Infancia. Todavía se sigue teniendo una perspectiva muy asistencial, se sigue teniendo una visión, digamos, que no logra captar qué es lo que los jóvenes quieren, qué es lo que los jóvenes necesitan; y además de eso, se ha sectorizado, la política se atiende en espacios específicos y no se ha transversalizado hacia educación, trabajo, vivienda y todos los demás derechos sociales que es importante satisfacer para este sector.

P: Sobre el tema de los niños sicarios, ¿tienen algo sobre ese tema?

LGP: Bueno, por supuesto una gran preocupación. Sabemos que en varios estados de la República se ha dado este fenómeno y creemos que ahí es muy importante intervenir, porque justamente uno de los problemas que se da tiene que ver con la falta de expectativa que hoy tiene la juventud y la niñez. Entonces tenemos que construir expectativas nuevas, tenemos que identificar el tamaño del fenómeno y atenderlo a la brevedad.

P: ¿Y aquí en el Distrito Federal ya tienen identificado?

LGP: En el Distrito Federal no tenemos casos, hasta donde yo conozco, de niños que participen en el sicariato. Tenemos casos de jóvenes, de adolescentes que desafortunadamente tienen participación en bandas delictivas, y el problema es el mismo. En términos generales en todo el país me parece que hemos abandonado la posibilidad de crear una expectativa de vida digna para la juventud, que hoy los lleva a tomar decisiones como la de vivir vidas cortas pero intensas, con toda la implicación que ello tiene en términos de violencia.

 

P: De acuerdo con datos del CONEVAL y de UNICEF, los niños mexicanos se encuentran en un grado de alta pobreza, ¿qué tanto afecta esto para el crimen…?

LGP: Muchísimo, pensamos que, precisamente, una de los disparadores de la violencia y de las posibilidades de que los jóvenes ingresen a las filas de la criminalidad organizada tiene que ver con la carencia social, con la falta de oportunidades educativas, la falta de oportunidades laborales; así que me parece que es determinante, y hay estudios que plantean una correlación entre pobreza y participación en delincuencia organizada.

P: En el Distrito Federal se incrementó en un 34% los menores en conflicto con la ley acusados de delincuencia organizada, delitos contra la salud, ¿existe algún riesgo de que se repita el fenómeno de las entidades del norte?

LGP: Yo creo que ese riesgo está presente, siempre ha estado e identificar, como siempre he dicho, el tamaño del problema tendría que ser un paso previo a instaurar una política pública que intente limitarlo. Está, desde luego, el riesgo, me parece que no vale la pena negarse a ello y al contrario, lo que tenemos que buscar es que los mecanismos de intervención no reproduzcan ahora las condiciones para que florezca la criminalidad organizada en jóvenes, como sucede en otros lugares. Muchas gracias.

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