viernes , 3 febrero 2023

120/2010 Seminario México: Seguridad Nacional, Relaciones Cívico Militares, Democracia y Combate a la Delincuencia Organizada.

Entrevista al Presidente de la CDHDF, Luis González Placencia, en el Seminario México: Seguridad Nacional, Relaciones Cívico Militares, Democracia y Combate a la Delincuencia Organizada.
Transcripción 120/2010
19 de octubre de 2010

Pregunta (P): Sobre esta iniciativa de reformas del Presidente Calderón relativo al fuero militar.

Doctor Luis González Placencia (LGP): Me parece que es un avance, pero es un avance mínimo todavía. Yo creo que lo que hay que comprender es que no se trata de puntualizar en qué delitos tendrían que ser los militares juzgados en el fuero civil, sino más bien en tener claridad de que toda actuación de quienes tienen que ver con las fuerzas armadas que se haga en el terreno de la vida civil debe ser juzgada por tribunales civiles. Entonces es un avance pequeño, pero creo que no satisface lo que la Corte Interamericana ha planteado.

P: Porque ya van cuatro Recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y hasta el momento todas han cumplido parcialmente. Las recientes fueron las de Inés y Valentina y siguen sin tener justicia.

LGP: Bueno, no son Recomendaciones, son sentencias, son de la Corte Interamericana; y te hago la puntualización porque tienen un carácter aquí sí vinculatorio. Entonces, me parece que tendrá que haber una valoración para ver si efectivamente se cumple con los criterios. A mí me parece que, como he dicho, es un pequeño avance, pero todavía falta mucho más.

P: En el caso que dice que los militares sean juzgados sí por tribunales civiles, pero no que cumplan las sentencias en los penales, sólo a menos que sea de narcotráfico o de máxima seguridad, ¿esto también no está sesgando la justicia en ese aspecto?

LGP: Sí, yo creo que eso crea un debate artificial que parece proponer dos realidades distintas, dos países distintos para dos tipos de ciudadanos diferentes cuando no es así. Los integrantes de las fuerzas armadas son ciudadanos también, y cuando tienen funciones como cualquier otra persona en el terreno civil deben ser sometidos a los mismos criterios que son aplicables para cualquier otra persona que tiene este carácter.

P: ¿Entonces si son juzgados sí deberían cumplir la sentencia en.?

LGP: Claro, naturalmente, en una prisión de., quizá hay que tener en cuenta algún elemento que tenga que ver con la seguridad, pero lo mismo aplica por ejemplo para la policía, pero eso es otro tema, ese es un tema de cómo se ubican dentro de las instituciones, o de cómo se crean instituciones que les garanticen seguridad.

P: También ayer se hablaba de unos comandos armados, unos comandos especializados del Ejército para combatir el narcotráfico en áreas urbanas, ¿esto no podría tener también un avance en las violaciones a los derechos humanos?

LGP: Sí, yo creo que esos temas hay que verlos con mucho cuidado. Nosotros hemos insistido muchísimo en que aunque el enfoque policial es necesario, no es suficiente ni tampoco nos parece a nosotros el prioritario. Yo creo que tendríamos que hablar de comandos sociales que integraran, que ayudaran a reconstruir las redes sociales, que ayudaran a blindar a las comunidades que hoy están en riesgo por efecto de la intervención que tienen organizaciones como La Familia o como Los Zetas . Antes que arriesgar a la población en una situación en la que puede haber muchas víctimas colaterales.

P: Señor, esta serie de reformas aisladas, de decisiones aisladas que se van tomando una a una sin ver la integralidad como se ha planteado, ¿no lleva el riesgo de que la sociedad mexicana y el país en general queden en una situación de vulnerabilidad por no tener una política de amplia visión?

LGP: Sí, de hecho nosotros hemos planteado la necesidad de hacer una revisión integral, una revisión de fondo, porque estas pequeñas reformas después tienen efectos contraproducentes. Cuando no son vistas con una perspectiva general, con una perspectiva global, no se calcula qué efecto puede tener una política que resulta aislada. De ahí la necesidad de sentarse, de reflexionar, de hacer política criminal, de tener un enfoque de derechos humanos, que finalmente ayude a integrar la visión y ayude a que la estrategia sea digamos mucho más contundente.

P: Ya nada más para precisar, de mi parte, de los comandos que está planteando el Ejército, ¿no podría darse una guerra de guerrillas con este tipo de comando, si hay células muy específicas de los cárteles que ya están operando en bajo perfil en varias ciudades?

LGP: Esperaríamos que no, pero en su caso también hay que pensar que entonces hay que aplicar el derecho humanitario, y me parece que esa es una discusión que esperemos no se tenga que dar ahora en contextos urbanos del país, pero es un tema que hay que tener en consideración. Más violencia solamente abona a la violencia. Gracias.

 

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