domingo , 5 febrero 2023

Palabras del Presidente de la CDHDF, Luis González Placencia, con motivo del 2do. Informe del seguimiento al caso New´s Divine

Discurso 04/2010
18 de junio de 2010

 El 20 de junio de 2008, Erika Jannete Rocha Maruri, Alejandro Piedras Esquivias, Daniel Alan Ascorve Domínguez, Isis Gabriela Tapia Barragán, Rafael Morales Bravo, Mario Quiroz Rodríguez, Mario Alberto Ramos Muñoz, Leonardo Amador Rivas, Heredy Pérez Sánchez y los agentes de la policía Remedios Marín Ruiz, Pablo Galván Gutiérrez y Pedro López García, fallecieron a causa de un operativo realizado en la discoteca New´s Divinepor la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF), la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) y la Delegación Gustavo A. Madero (GAM). Producto de la investigación de estos hechos la Comisión emitió la Recomendación 11/2008.

De acuerdo con la investigación realizada, las lamentables muertes de 9 jóvenes y tres servidores públicos fueron producto de violaciones graves cometidas por autoridades de la ciudad de México y de la Delegación Gustavo A. Madero, con motivo de un operativo descoordinado y desmedido en el uso de la fuerza pública, que transgredió los derechos a la vida, a la integridad, libertad y seguridad personales, así como a la honra y dignidad de niñas, niños y adolescentes que se divertían en la citada discoteca, así como de hombres y mujeres, servidores públicos del Distrito Federal.

A dos años de haber ocurrido estos dolorosos acontecimientos, continúa latente el duelo y la indignación de los familiares y de la sociedad en su conjunto, no sólo por las irreparables pérdidas humanas sino porque aún está pendiente el acceso pleno a la justicia, así como la consolidación de medidas que garanticen la no repetición de hechos similares.

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) y su Consejo reconocen la actitud mostrada por el Jefe de Gobierno respecto de estos hechos, así como las acciones que ha realizado su gabinete y las autoridades delegacionales para cumplir con la Recomendación 11/2008. Los 40 puntos recomendatorios implicaron un total de 47 acciones, de las cuales, 39 (83%) han sido satisfactoriamente cumplidas. De las 8 restantes, 4 han sido ya documentadas por las autoridades responsables de cumplirlas y están siendo valoradas y 4 se resolverán una vez que las autoridades judiciales resuelvan los procesos que aún están pendientes, que la ALDF incorpore las observaciones hechas por la Jefatura de Gobierno a la nueva Ley de Establecimientos Mercantiles y una vez que entre en funcionamiento el instituto de Verificación del Distrito Federal.

Más allá de la voluntad institucional que ambos niveles de gobierno han documentado, el segundo aniversario de la tragedia en el New´s Divine es ocasión para reflexionar sobre el compromiso que tenemos con las y los adolescentes y jóvenes de la ciudad de México, sobre la imperiosa necesidad de que los poderes públicos construyan una relación de cercanía y horizontalidad con este importante sector de la población, destinada a garantizar sus derechos bajo una óptica que los considere ciudadanos plenos, dignos de confianza y merecedores de respeto.

Para la CDHDF es momento de pasar del cumplimiento de la Recomendación al compromiso con sus contenidos. En ese sentido, resulta fundamental la implementación de una política pública integral que involucre a todas las dependencias de gobierno, a las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) y a la propia CDHDF para que las y los adolescentes y jóvenes de la ciudad de México tengan acceso garantizado a la educación, al trabajo, a la recreación y al libre desarrollo de su personalidad, a fin de que puedan vivir un presente digno y viable.

Es momento también de refrendar el compromiso con las víctimas. La Recomendación y su cumplimiento deben asumir que la realidad es dinámica, y que el agravio de un momento, por su trascendencia, adquiere en lo cotidiano nuevas caras que en reciprocidad requieren de las instituciones una atención permanente y siempre diligente y respetuosa.

En memoria de las personas que fallecieron y en honra del dolor de sus familiares, es necesario que las autoridades judiciales locales y federales determinen cuanto antes la responsabilidad penal de los servidores públicos que participaron en el operativo, no sólo porque la asignación de tales responsabilidades es parte de la reparación del daño, sino porque esos actos jurisdiccionales dan valor a la vida, honra e integridad de los jóvenes que fueron víctimas de esas violaciones. Por esta razón, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y su Consejo instan de forma respetuosa al Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal a que, con plena independencia de sus atribuciones, lleve a cabo las diligencias que sean necesarias para dictar las sentencias correspondientes, en aras de que los hechos acaecidos no queden impunes, y a que vele porque el trato que reciben víctimas y testigos por parte del personal de los juzgados, así como de la defensa de los procesados, sea diligente y totalmente respetuoso de su duelo.

En voz de las familias de las víctimas, dos años han sido cientos de días de incertidumbre y pesar a causa de la indiferencia de nuestras instituciones. Por ello, este evento que conmemora lo ocurrido el 20 de junio de 2008, constituye para esta Comisión, así como para los órganos de gobierno de la ciudad, una nueva oportunidad para asumir un profundo compromiso con las y los adolescentes y jóvenes de la capital, que responda a la confianza de las víctimas y a la convicción sincera de que las acciones que realicemos en contra de la impunidad y en favor de las garantías de no repetición, contribuirán, como parte de nuestro legado, al bienestar, dignidad y derechos de todas y todos los que integramos esta comunidad.

Hacemos un llamado al Gobierno de la ciudad y a la Delegación Gustavo A. Madero para que sumemos esfuerzos, en esta nueva etapa de compromisos, en torno al pleno cumplimiento de nuestras obligaciones para que los nombres de las víctimas mortales de aquel 20 de junio de 2008 se recuerden siempre, para que los hechos ocurridos esa noche no se olviden y sean permanentemente condenados, pero sobre todo, para que no vuelvan a ocurrir jamás.