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Boletín 132/2010 Seguridad ciudadana, más que a seguridad pública, apuesta a la participación ciudadana, la transparencia, la rendición de cuentas y el ejercicio de los derechos humanos: CDHDF

Seguridad ciudadana, más que a seguridad pública, apuesta a la participación ciudadana, la transparencia, la rendición de cuentas y el ejercicio de los derechos humanos: CDHDF
Boletín 132/2010

22 de mayo de 2010

 

La seguridad ciudadana va más allá de la seguridad pública, rebasa la esfera exclusiva de la participación policial; apuesta a la participación activa de las y los ciudadanos, a la transparencia, la rendición de cuentas, y a la necesidad de hacer valer los derechos de las personas, aseveró el Coordinador de Asesores de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Leonardo Mier Bueno.

 

Durante su participación en el Foro Unidos por una Cultura de la Legalidad. “Sólo faltas tú”, señaló que la CDHDF busca fomentar una cultura de los derechos humanos, en la que prive el ejercicio de los derechos fundamentales para todas las personas, más que el imperio de la obediencia y del conocimiento que valida el sistema normativo.

 

De acuerdo con Mier Bueno, la cultura de los derechos humanos va más allá de la cultura de la legalidad, porque no se puede consentir como válido el sistema normativo, sustancial y formalmente, ante la existencia de postulados normativos violatorios de los derechos humanos.

 

“Supongamos, por ejemplo, que existe una norma que cuenta con imperio y que es obedecida y de la que se tiene conocimiento, pero que es incompatible con algún derecho humano internacionalmente reconocido; a través de una óptica de la cultura de la legalidad, no habría inconveniente con que esa norma pertenezca y esté tal cual está”, advirtió.

 

Durante su exposición, en la mesa sobre “Cultura de la legalidad en el sector policial”, Mier Bueno agregó que, desde una óptica de derechos humanos, un ejemplo de lo anterior es el fuero militar, sobre el cual existe una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por el caso Radilla, para que el Estado Mexicano modifique su normatividad para que las víctimas de violaciones a derechos humanos cometidas por militares sean juzgadas por el fuero civil.

 

Otro ejemplo de este tipo de incosistencias, dijo, es el de la figura del arraigo, sobre la que existe una Recomendación del que el Consejo de Derechos Humanos.

 

En ese marco, la CDHDF considera que la seguridad ciudadana es un tema que va más allá de la seguridad pública y que rebasa la esfera exclusiva de la actuación policíaca: “Se postula por el ejercicio de los derechos fundamentales, antes que por la necesidad de orden público que requiere el Estado, tal como lo fundamentó la CDHDF en el Informe Especial sobre los Derechos Humanos de las y los Agentes de las Corporaciones de Policía de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, y como parte de los resultados de la Consulta Ciudadana La Policía que Queremos”.

 

El modelo democrático de policía, añadió Mier Bueno, es el de una policía de proximidad, que acota el uso racional y medido de la fuerza pública, opera con base en datos objetivos proporcionados por acciones de inteligencia, se enfoca en el bienestar del ciudadano y a dificultar que se cometan delitos y mide el fracaso de sus labores de prevención en función del mayor número de sancionados por el sistema penal, explicó.

 

Ese modelo, dijo, también está vinculado a organizaciones relacionadas con la salud, el deporte y la cultura, mantiene vínculos con la comunidad, mediante consejos públicos y abiertos en los que se discuten las políticas policiales y está sometida a mecanismos de transparencia y de rendición de cuentas, basado en principios en los que el ciudadano, el respeto a la ley y los derechos humanos sean los ejes fundamentales.

 

En sus conclusiones, Mier Bueno subrayó que para la CDHDF es necesario avanzar en la reforma policial, a través de una comisión que establezca un modelo democrático de policía, se instaure un auditor externo para que los elementos policíacos puedan denunciar y se constituya un consejo ciudadano de control de la política pública de seguridad que también haga recomendaciones, posicionamientos y propuestas en materias de policía, seguridad ciudadana y procuración de justicia,

 

La importancia de este Foro, es encontrar mayores lazos de comunicación, entre las instituciones que trabajan por la seguridad, en el entendido de que sólo a través de la ciudadanización y democratización de las fuerzas policíacas es posible avanzar en la cultura de la legalidad y de los derechos.

 

Entre los ponentes que participaron también en la mesa sobre “Cultura de la legalidad en el sector policial”, estuvieron el Secretario de Seguridad Pública (SSP), Manuel Mondragón y Kalb; el Procurador General de Justicia del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera Espinosa; y el Diputado de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Carlos Alberto Flores Gutiérrez.

 

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