sábado , 4 febrero 2023

48/2010 Foro Jóvenes que No Estudian Ni Trabajan.

Entrevista al Presidente de la CDHDF, Luis González Placencia, en el Foro Jóvenes que No Estudian Ni Trabajan.
Transcripción 48/2010
21 de abril de 2010

Pregunta (P): ¿Cuál es la situación de estos jóvenes mal llamados Ninis?

Doctor Luis González Placencia (LGP): Bueno, en principio como he dicho en otras ocasiones la Comisión se ha opuesto a que les denominemos de esa manera porque el apelativo Nini se refiere a que ni estudian ni trabajan y de pronto lo que parece es porque ellos no desean hacerlo. Y nosotros creemos que hay una situación en la que hay una carencia de oportunidades para el acceso igualitario, tanto al derecho a la educación como el derecho al trabajo, e implicaría trasladar la obligación del Estado de generar esas condiciones a la voluntad de los jóvenes. Pensamos que por esa razón más bien lo que hay que hacer es plantear el problema con una perspectiva diferente, y abrir oportunidades para que estos jóvenes se integren tanto a la actividad educativa como a la laboral.

P: ¿Doctor, en la ciudad de México se ha agudizado la situación para esos jóvenes?

LGP: Bueno, desafortunadamente el proceso de pauperación que hay en el país tiene como principales víctimas a los jóvenes, que están, digamos, en condiciones de irse integrando paulatinamente. Desafortunadamente esas condiciones van generando que los jóvenes que no trabajan ni estudian vayan incrementándose, de ahí la necesidad de hacer una política pública que vaya integrándolos, que vaya generando espacios y que se dedique, digamos, de manera especial a buscar la manera de crear expectativas para que estos jóvenes tengan oportunidades diferentes.

P: ¿Aquí qué llamado tendría que hacérsele a la autoridad local?

LGP: Bueno, yo creo que un llamado importante, por ejemplo, al Instituto de la Juventud para que tome cartas en el asunto. Esta mañana firmamos un Convenio con el DIF, la Comisión y el DIF, que creo que es de la mayor importancia porque ahí el enfoque son los niños y las niñas, y un trabajo de integración con ese sector va a impedir en el futuro que tengamos jóvenes en la situación que tenemos ahora a los adolescentes.

P: ¿Los jóvenes son un botín ya para las bandas delictivas que existen en la capital?

LGP: Desafortunadamente así ha sido. En términos generales ese es el fenómeno que hemos visto en distintos lugares del país, y el riesgo es que eso ocurra también en la capital. Hasta ahora los datos que tenemos más bien indican que en la zona conurbana es en donde se está empezando a presentar un problema con el reclutamiento de jóvenes para las bandas delictivas. Hasta donde yo sé, no hay datos en el Distrito Federal, pero el hecho de que el fenómeno se esté acercando pues es preocupante.

P: Doctor, esto que dice usted que en el Distrito Federal no se ha registrado, ya las mismas autoridades de seguridad dicen que Tepito es una zona para enrolar a jóvenes para actividades delictivas, como una única alternativa para la sobrevivencia. ¿Entonces sí hay este tipo de situación en el Distrito Federal?

LGP: Pues si las autoridades lo tienen ya detectado, yo creo que aquí lo importante es que haya un trabajo entonces en estas zonas para evitar que el fenómeno se extienda.

P: Los chicos que hoy vienen, ¿cómo se hizo el rastreo de estos chicos que ni estudian ni trabajan?

LGP: ¿Los que están en este foro? Bueno, eso lo hizo quien está organizando el foro, en este caso prestamos nosotros las instalaciones, yo estoy invitado, es la Diputada Alicia Téllez, del PRI. Ella fue quien hizo el rastreo.

P: ¿Aumenta el número de jóvenes en los reclusorios capitalinos?

LGP: Pues, no sé si aumenta, pero sí sé que una parte importante de la gente que está recluida son personas jóvenes menores de 29 años, y bueno, ese es otro de los elementos que tiene que llevar a reflexionar sobre qué hacer con los jóvenes. Evidentemente encerrarlos no es la opción. Hay que buscar mecanismos para evitar que entren a la prisión, y que quienes estén dentro salgan lo antes posible.

P: Inaudible…

LGP: Sí, hay muchos estudios que señalan que las prisiones se han convertido en una especie de bolsa de trabajo para la criminalidad organizada. Entonces hay que tener en cuenta que el fenómeno que se reproduce dentro de las cárceles puede resultar contraproducente a los efectos que se supone que ésta debe de tener.

P: ¿Doctor, qué se tendría que modificar, la política educativa y económica de la ciudad de México?

LGP: Yo creo que hay que hacer un planteamiento integral; o sea, por una parte efectivamente hay que tener una política social con perspectiva de derechos, es decir, una política que no sea asistencial que tome en cuenta a las y los jóvenes como actores del propio cambio en las políticas, que incremente la oferta educativa, que incremente la oferta laboral, el acceso a la salud y en general los satisfactores necesarios.

P: ¿Se está cumpliendo eso, doctor?

LGP: Yo creo que se está avanzando, pero hace falta todavía mucho más desde luego. Hace falta también una transformación en términos de la cultura de derechos para generar expectativas que vinculen a los jóvenes a actividades no delictivas. O sea, el principal reto ahora es que la actividad delictiva plantea un escenario muy atractivo para las y los jóvenes en el que prefieren ellos dedicarse a delinquir aunque sea por breve tiempo, porque la ganancia que obtienen es muy alta…

P: ¿Por la falta de alternativas?

LGP: Por la falta de alternativas, desde luego. Entonces la competencia es justamente con esas expectativas que genera hoy por hoy la criminalidad organizada.

P: Doctor, si me puede explicar nada más este término que ni estudian ni trabajan, ¿es por un estado psicoemotivo que tienen los jóvenes o se trata de que son expulsados de las escuelas, no alcanzan un lugar en las escuelas y son víctimas del desempleo que se está viviendo, o es por su propia voluntad que no trabajan?

LGP: No, definitivamente me parece que no es un tema que tenga que ver con la voluntad de las y los jóvenes. Más bien el proceso implica una exclusión paulatina: primero son excluidos de las oportunidades educativas, luego son excluidos de las oportunidades laborales, luego son excluidos incluso del ámbito familiar; y todos esos jóvenes que pasan una gran parte de su vida en la calle quedan expuestos a todas estas amenazas de las que hemos hablado. Ahí es la condición más vulnerable, cuando están en una situación en la que no tienen expectativas, no tienen posibilidades de ingresar ni a la escuela ni al trabajo, y son, digamos, fácilmente atraídos por las ganancias que implica la criminalidad organizada.

P: ¿Rangos de edad y nivel escolar?

LGP: Desafortunadamente estamos viendo ahora cada vez más jóvenes, personas cada vez más jóvenes que están enroladas en actividades delictivas, no tanto en el Distrito Federal, pero sí en otros estados de la República, vemos la participación de jóvenes entre 12 y 16 años.

P: El rango de edad de los jóvenes que no están en una actividad productiva…

LGP: Sí, bueno, el concepto abarca desde los 12 años, hasta los 29 años. El rango es todo el que implica lo que reconocemos ahora como adolescencia y juventud. Pues, serían jóvenes que tendrían que estar en secundaria, en preparatoria, o bien ya en la formación profesional inclusive.

P: ¿Qué se les va a decir a estos chicos que están aquí?, ¿se les va a orientar cómo tratar esta situación donde están?, ¿qué fin tiene este foro?, ¿qué se les va a decir?

LGP: Bueno, es un foro que tiene como objetivo que discutamos. Ellos se reúnen cada semana a tratar distintos temas con distintos especialistas. En este caso, lo que vamos a tratar de hacer es generar una expectativa desde la perspectiva de derechos humanos, que sepan que esta Comisión está para proteger sus derechos, cómo aproximarse a la Comisión, cómo organizarse también con otros grupos de la Sociedad Civil organizada, para tener oportunidades. Hay muchos grupos de jóvenes que están trabajando ahora en la ciudad de México buscando que estos jóvenes no vayan a dar a la delincuencia.

P: ¿Se invitaría a estos jóvenes que están en esta situación a que se acerquen?

LGP: Sí, desde luego, que se acerquen, la intención es buscar sinergias para que la Comisión, las Organizaciones de la Sociedad Civil e, incluso, en este caso, las y los legisladores que están interesados en el tema vayamos atrayendo a los jóvenes.

P: ¿No hay fuentes para conseguirles alguna oportunidad de empleo o educación?

LGP: Hemos estado trabajando en eso. Hoy tuve una reunión con líderes de Organizaciones de la Sociedad Civil que se dedican a jóvenes, porque queremos involucrar al empresariado en esta problemática. Es muy importante que se vea que mientras no haya un apoyo económico a estos sectores los factores que generan tanto temor en la clase más posicionada tampoco se van a abatir; es decir, hay una correlación entre el apoyo que es necesario darle a estos sectores y la disminución de los delitos, que son lo que suelen preocupar más.

P: ¿Habría que hacer un llamado a los empresarios y al sector educativo?

LGP: Sí, yo creo que sí, es muy importante hacer un llamado al empresariado para que se involucre, para que invierta, para que genere fuentes de empleo y para que genere oportunidades educativas.

P: ¿Se tiene un número aproximado de personas que sufren esto, que no estudian ni trabajan?

LGP: No, el dato no lo tenemos nosotros, sí sé que hay un censo, desde luego que siempre la cifra oscura es mucho mayor que la que se registra, pero no, un dato cierto no lo tengo.

P: ¿Un aproximado…?

LGP: Pues no, la verdad es que no tengo datos sobre eso, eso se los buscaríamos si quieren.

P: Doctor, ¿estos jóvenes son más vulnerables a fenómenos como el alcoholismo y la drogadicción?

LGP: El problema es que hay menos oportunidad de que ellos se alleguen de la información necesaria para poder decidir por sí mismos si acceden o no acceden, tanto a la droga como al alcohol. El tema no es que los alejemos o no de estas drogas, sino que tengan ellos la información necesaria para decidir y las condiciones necesarias para, en un momento dado, poder decir que no a la droga o poder decir “hasta aquí”.

P: Pero esto los hace más vulnerables…

LGP: Sí, desde luego, o sea, la situación en la que se encuentran es una situación de mayor vulnerabilidad. Muchas gracias.

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