martes , 7 febrero 2023

24/2010 Foro ocho años de impunidad: Inés Fernández y Valentina Rosendo, indígenas me’phaa violadas por militares.

Entrevista al Presidente de la CDHDF, Luis González Placencia, en el Foro ocho años de impunidad: Inés Fernández y Valentina Rosendo, indígenas me’phaa violadas por militares.
Transcripción 24/2010
8 de marzo de 2010

Pregunta (P): Preguntarle, ahora que se conmemora el Día Internacional de la Mujer, ¿en qué situación nos encontramos en la ciudad de México en el tema de las mujeres?

Doctor Luis González Placencia (LGP): Bueno, yo creo sí es importante reconocer que respecto del resto del país la ciudad de México tiene una situación mucho mejor para las mujeres que la que tienen los estados de la República y la Federación en su conjunto. Aunque eso no significa que no haya pendientes todavía. Todavía tenemos una deuda muy importante en términos de la igualdad laboral de las mujeres, en términos de la igualdad salarial también para mujeres que desempeñan trabajos similares a los hombres, hay salarios desiguales. Tenemos también un pendiente importante en términos de toda la infraestructura que es necesaria para que las mujeres puedan hacer vida pública, para que puedan tener espacios dentro del Gobierno mismo de la ciudad, digamos, de las áreas que tienen que ver con el espacio público. Y para que los hombres se ocupen cada vez más también de las labores domésticas. Es decir, eso implica la necesidad de generar reformas a nivel cultural, a nivel estructural, a nivel institucional, que faciliten que las mujeres participen cada vez en más espacios.

P: Doctor, hablando en cifras aquí en la ciudad de México, ¿cuál es la situación, estamos hablando de derechos humanos, de cuántas denuncias se reciben y cuántas son dirigidas precisamente dirigidas a las mujeres o en contra de las mujeres?

LGP: Tenemos un número de denuncias que no es significativo. Tenemos en este periodo del año 2009, 21 quejas relacionadas con violaciones a derechos humanos de las mujeres, pero sí es importante aclarar que esas quejas no son representativas de la situación que tienen los derechos humanos de las mujeres en la ciudad. Lo que sucede es que hay menos denuncias de las que esperaríamos que hubiera, porque hay una gran cantidad de violaciones que se dan en el ámbito doméstico. Hay muchas violaciones que se dan en al ámbito laboral, que hoy por hoy ha sido difícil calificar como violaciones a los derechos humanos por la incompetencia de la Comisión para entrar en asuntos laborales, y por supuesto también que no tenemos posibilidad de ver asuntos que tienen que ver con los particulares.

P: ¿En qué dependencias se generan más quejas, doctor?

LGP: Bueno, por supuesto de la Secretaría de Seguridad Pública, también tenemos casos elevados en el ámbito de reclusorios, en el ámbito de la Secretaría de Salud. Son los tres espacios en donde más violaciones hay.

P: Es decir, usted habla en cierta forma de cifras negras, que no se conocen. Y usted habla ahorita que son 21, pero en el 2009…

LGP: En el 2010, perdóneme. En lo que va de 2010.

P: ¿Y no tenemos las cifras negras de en cuánto se estiman?

LGP: Es difícil hacer un cálculo, no tengo datos como para poder hacer una proyección, pero podemos tener claridad de que estamos hablando de muchísimas más violaciones que se cometen en el ámbito privado y que no se dan a conocer a través de las Comisiones de Derechos Humanos.

P: ¿Y cuál es el común denominador, doctor?

LGP: La violencia, desafortunadamente en todos sus niveles, tanto la violencia estructural, como la violencia que se da a nivel físico. Por supuesto la violencia psicológica. Son tres ámbitos en las que todas las violaciones a los derechos humanos en el espacio laboral, en el espacio de salud, en el espacio de la vida pública, están atravesados por este tema de la violencia.

P: En el caso de la violencia física, la Asamblea propone cárcel para los hombres, en este caso de intrafamiliar, ¿es la solución, porque volvemos a lo mismo, las penas?

LGP: El discurso de la Comisión de Derechos Humanos en ese sentido ha sido más bien en términos de tratar de buscar que disminuya la impunidad. No necesariamente la cárcel es una opción. Hoy sabemos que tratar con cárcel la mayor parte de los delitos lo que ha generado es mayor delincuencia y de mayor nivel, de manera tal que no creemos que esa sea la opción. Sin embargo, eso no quiere decir que los actos que implican violencia contra las mujeres tengan que quedar en la impunidad. Sí es necesario que haya una respuesta fuerte de parte del Estado, que haya una actitud contundente, y que se busque que en todo caso si la respuesta es la cárcel que lo sea en términos que efectivamente genere la cesación de los actos violatorios contra las mujeres.

P: Doctor, preguntarle por último de mi parte, ¿qué opinión le merece que los familiares de la señora Emma Argüello van a interponer ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Se quejan de que en la Comisión capitalina no se instruyó de inmediato para abrir una queja de oficio en torno a este problema que las aqueja por la detención o las presuntas violaciones en el momento en que fue llevada a la Procuraduría y no ante el juzgado. ¿Qué opinión le merece en todo caso?

LGP: Yo creo que ahí ha habido un malentendido. Desafortunadamente no he tenido la oportunidad de hablar con la señora de manera personal, porque lo que ella dice es que efectivamente interpuso la queja desde el domingo. Lo que nosotros tenemos registrado, incluso en las actas circunstanciadas que se levantaron con motivo de la entrevista que se le hizo, es que efectivamente el tema que nos trajo en esa ocasión a la Comisión no implicaba una presunta violación. Se le dio asesoría, como se les da a todas las personas que presentan casos acá, que no son violatorios de derechos humanos; sin embargo, en cuanto nos enteramos ya por la prensa de que había una presunta violación abrimos una queja. Se está investigando el asunto, no se ha dejado de lado. El debate está en si se atendió o no se atendió adecuadamente el domingo a la señora, y bueno, ella está por supuesto en todo su derecho de acudir a la Comisión Nacional, que en este caso será la que dirima la situación.

P: ¿Estarían dispuestos a contestar a la Comisión Nacional en caso de que les requieran algún tipo de información?

LGP: Sí, naturalmente. Tenemos nosotros las actas circunstanciadas. No se trata de entrar en un debate con la señora, porque el conflicto creo, hay que tenerlo con toda claridad, no es un conflicto entre la Comisión y la señora. La Comisión es una defensora, en este caso de los derechos de la señora, y por la vía de la queja que tenemos abierta estamos interviniendo. Entonces independientemente de que ella puede ejercer su derecho a la Comisión Nacional, nosotros vamos a contestarle a la Comisión Nacional lo que tenemos y ya esa instancia determinará.

P: Doctor, por último, la ley marca que una vez que se obtiene la orden de aprehensión tiene que ser ingresada o puesta a disposición del juez que la reclama. ¿El haber hecho escala en la Procuraduría constituye algún tipo de violación a sus derechos individuales?

LGP:Pues estamos investigando en qué términos ocurrió porque luego con frecuencia ocurre que son llevadas las personas en calidad no de presunto responsable o probable responsable, sino en calidad de testigo, y una vez ahí se cambia la calidad.

P: Aunque aquí ya tenía orden de aprehensión esa mujer…

LGP: Bueno, vamos a ver cómo fue que se dio el asunto, la verdad es que no lo tengo claro, pero si fuera así como tú lo dices, efectivamente habría una violación.

P: Nada más de mi parte, el Presidente Felipe Calderón dice el viernes pasado que habrá todo el peso de la ley en contra de los militares que violen derechos humanos, y en este sentido también el Ombudsman nacional se pronuncia por esto. ¿Ustedes qué punto de vista tienen de esto, sobre todo por el caso que se va a presentar, que creo que ya lleva bastante?

LGP: Desde luego que es importante que no se genere impunidad en las acciones del instituto militar, pero también es muy importante hacer un llamado para que no se creen situaciones en las que estas violaciones son potenciales. Y me refiero concretamente a la presencia del Ejército en las calle. Mientras el Ejército esté haciendo funciones de seguridad pública las posibilidades de violación de derechos humanos se van a incrementar, y lo que es preocupante aquí es que esas violaciones puedan ser vistas como efectos de la acción militar sin que se les considere como violatorias. Es decir, existe el riesgo de que estas acciones, que están generando incluso la pérdida de vidas humanas, sean vistas como parte de la estrategia de lucha contra el narcotráfico. Por eso es importante, por supuesto, sí que se castigue a quienes son responsables, que se investiguen los delitos que se cometen en el fuero militar, pero también que se piense que la estrategia que ahora tiene a los militares en las calles es la principal potenciadota de violaciones de derechos humanos.

P: ¿Su posición al respecto del Ejército, que se mantenga en las calles o que lo saquen?

LGP: No, nosotros hemos planteado en múltiples ocasiones que es importante sacar al Ejército de las calles.

P: ¿No habría que hacerlo de manera más amplia, doctor, o sea, mandarle algún comunicado, alguna posición, a la Presidencia de la República para que lo tome en consideración?

LGP: Bueno, en este caso es competencia de la Comisión Nacional de Derechos Humanos hacerlo; sin embargo, aprovechando el espacio que los medios nos dan, por supuesto que lo hemos dicho y lo seguiremos diciendo todo el tiempo, porque es importante que este mensaje tenga eco. Muchas gracias.

 

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