viernes , 3 febrero 2023

15/2010 Inauguración de la Cuarta Feria Anual “Amor es sin violencia”.

Entrevista al Doctor Luis González Placencia, al término de la inauguración de la Cuarta Feria Anual “Amor es sin violencia”.
Transcripción 15/2010
13 de febrero de 2010

Pregunta (P): Sobre la reciente ley que se aprobó sobre homosexualidad, los matrimonios (entre personas del mismo sexo), ¿cuál es la posición de la CDHDF?

Luis González Placencia (LGP): Como en múltiples momentos he dicho, la posición de la Comisión es de apoyo la ley. Creemos que es una ley que amplía los derechos humanos, que no los restringe, y en diversos foros se ha expresado, no solamente la posición de la Comisión, sino de un grupo importante de personas, académicos, políticos, de gente interesada en los derechos humanos que ha hecho un análisis jurídico en torno a la constitucionalidad de la ley. Desde nuestra perspectiva no hay ninguna razón para pensar que esta ley pueda atentar contra los derechos de nadie.

P: ¿La Comisión va a presentar alguna acción de queja…?

LGP: Vamos a presentar un argumento ante la Corte, estamos esperando para saber si la Corte abrirá un espacio para un amicus curiae, si eso no es así de todas maneras vamos a hacerle llegar la posición de la Comisión para abundar en lo que son nuestros argumentos.

P: En los 18 estados donde ya se aprobó la ley antiaborto, ¿qué opinión tiene la Comisión?

LGP: Ahí también hemos expresado nuestra preocupación, aunque las legislaturas locales son soberanas, y en uso de esa soberanía han llevado adelantes estas reformas, creemos que son reformas que ponen en entredicho la naturaleza laica del Estado y creemos por tanto que eso implica una responsabilidad política para los partidos. Es muy importante aquí, sobre toda habiendo ya una decisión de la Corte, que los partidos asuman esa responsabilidad política y que revisen esta tendencia, sobre todo con miras a que ello no derive en una reforma constitucional, que ahora constituyen un obstáculo para el derecho de las mujeres a decidir.

P: Respecto a la acusación de diversos grupos de que la Iglesia está metida detrás de todas las leyes antiaborto, la discriminación, ¿cuál es la posición?

LGP: La Iglesia católica como cualquier otra Iglesia puede evidentemente emitir su opinión, lo que es importante es que lo haga dentro de los márgenes del Estado laico, eso significa que el discurso que asume no puede derivar ni en incitación a la violencia, ni en la descalificación de otros, ni en la discriminación. Es decir, un Estado laico permite a cualquier Iglesia expresarse, pero siempre dentro de los límites del respeto a los derechos fundamentales.

P: ¿Dentro de la Constitución hay algún artículo que la ampare del Estado laico, además del Artículo 3º?

LGP: Ayer o antier se realizó una reforma, si no me equivoco, al Artículo 40. Hay que revisar los alcances de esa reforma, probablemente tendríamos que hacerlo también en el Artículo 24 porque lo importante aquí es que no sólo el Estado laico se expresa respecto de la religión, sino respecto de cualquier forma de vida, respecto de cualquier asunción de cultura, respecto de cualquier ideología y por supuesto respecto de cualquier forma de la moral. La única forma de garantizar todo ello es que el Estado laico lo sea en su totalidad.

P: ¿Estaría de acuerdo entonces en que no se debe de acallar las voces de la Iglesia católica y de las diversas Iglesias?

LGP: No podemos caer en una situación de intolerancia porque eso también sería contrario a la vocación democrática del Estado mexicano. Sin embargo, sí es necesario hacer un llamado para que cuando esas voces se extralimitan, cuando esas voces lo que proponen es un discurso discriminador, o un discurso que pueda incitar al odio, en esos casos si es necesario poner límites.

P: ¿Pero no se deben de acallar, tienen derecho, porque hay muchas voces que dicen que la Iglesia no debe participar en ningún tipo de acto?

LGP: No, me parece que eso no es correcto. En todo caso lo que hay que garantizar es el derecho de todas las Iglesias a que se expresen en igualdad de circunstancias.

 

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