martes , 31 enero 2023

Entrevista al Doctor Luis González Placencia, en la presentación del libro Diálogos sobre reparación. Experiencias en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

Transcripción 18/2010
 18 de febrero de 2010

Pregunta (P): ¿Cómo está viendo la situación de violencia en la ciudad, ya que nos han comentado que asesinaron a un miembro de la Iglesia católica el día de ayer?

Luis González Placencia (LGP): Cualquier homicidio es indicador de que el tema de la violencia no está siendo controlado, independientemente de quién se trate, me parece que hay que hacer un llamado a las autoridades para que se atienda y que en todo caso se prevean circunstancias que pueden derivar en pérdidas de vidas humanas. Independientemente del número o de la persona de la que se trate, la pérdida de una vida es un tema que hay que lamentar siempre.

P: Los indicadores de violencia en el Distrito Federal siguen en aumento, ¿esto ha sido por incapacidad del Gobierno capitalino en solucionar estos problemas o ya están rebasadas las autoridades por este fenómeno?

LGP: Desgraciadamente no es un tema que veamos sólo en el Distrito Federal, hemos visto en otros estados de la República como este fenómeno de la violencia demuestra niveles altos de descomposición social, demuestra niveles altos de ineficiencia de las autoridades; me parece que hay que entender todo este proceso en la lógica de una ausencia de Estado, de una ausencia de instituciones que sean capaces de contener, por una parte la violencia, de enviar un mensaje de paz, de convivencia armónica entre las personas, y por otra parte también de actuar de manera contundente frente al delito.

P: ¿Pero cómo quedan las autoridades capitalinas aquí?

LGP: Me parece que en términos generales, como en otros estados de la República, insisto, el tema de la violencia tiene que preocuparnos independientemente de a quien le ocurra o de las características que asuma en cada uno de estos lugares. En el caso específico del Distrito Federal por supuesto que hay que hacer un llamado también a las autoridades preventivas, en este caso la Secretaría de Seguridad Pública de la ciudad tiene una responsabilidad importante para mantener una condición de paz para todas y todos quienes habitamos en esta ciudad. Y por otra parte, la Procuraduría de la ciudad de México tiene una responsabilidad de atender todos aquellos fenómenos de violencia, de resolverlos con prontitud y de generar certeza. Aquí es importante que el mensaje que se envié con las acciones de gobierno sea un mensaje de cero impunidad, un mensaje de atención a las necesidades ciudadanas de seguridad y un mensaje también de respeto a los derechos humanos.

P: Se sigue impulsando la denuncia en el Distrito Federal, sin embargo la cifra negra de estos delitos sigue aumentando, ¿cómo lo ve la Comisión?

LGP: Desafortunadamente no tenemos indicadores claros de la cifra oscura, pero como en muchas ciudades del mundo se puede hablar de una proporción de dos a uno, sobre el número de delitos que tenemos registrados, hay que pensar que están ocurriendo dos veces más delitos. Esos registros son importantes hacerlos, es importante que el Gobierno de la ciudad pudiera tener algún mecanismo para tener un registro más certero porque ese es el indicador real del estado de la violencia en la ciudad. Independientemente del delito de que se trate, mientras no se tenga claridad sobre el número de delitos que se comete, la política criminal que se ponga en práctica va a ser insuficiente.

P: Aparte de la Procuraduría capitalina, es muy poco el índice de delitos que realmente se investigan, ¿cuál sería el llamado a esta instancia?

LGP: Hay que ser muy claros en esto, el número de delitos que se investiga no necesariamente tiene que ser el número de delitos que se comete. De hecho el sistema penal juega una función simbólica importante. Lo que es importante es que el número de delitos que se investiga sea el número de delitos que se resuelve, porque eso es lo que da un mensaje de atención a la ciudadanía, de combate a la impunidad y de certeza jurídica.

P: ¿Pero esto no está pasando en la capital?

LGP: Por lo pronto lo que sabemos es que el número de delitos que se persiguen a través de la Procuraduría es inferior al número de delitos que se cometen en la ciudad de México. Si a eso le añadimos por ejemplo, la violencia que se agrega por efecto del abuso policial, por efecto del mal uso del sistema penal, entonces lo que nos resulta es que las instituciones no sólo no están resolviendo el problema del delito, sino que están incrementándolo.

P: Doctor, aunque ya se ha pronunciado sobre la Controversia, la embestida de los gobiernos panistas, ¿cuál sería su opinión personal independientemente de lo que esté haciendo la Comisión al respecto?

LGP: He sostenido que en estos casos no hay ninguna razón para pensar que una ley como la que se aprobó en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) pueda tener algún viso de inconstitucionalidad, por una parte. Por otra parte que pueda afectar a otros estados. Por lo tanto yo no veo que sea viable que las controversias prosperen, como tampoco la Acción de Inconstitucionalidad que presentó la Procuraduría (General de la República).

P: Pero en este caso de los gobiernos panistas que todavía están usando argumentos moralistas, ¿no es preocupante todavía en una sociedad de este tipo?

LGP: Es preocupante en la medida en la que estos argumentos representan una afrenta al componente laico del Estado. Me parece que mientras se argumenten criterios de carácter jurídico eso es perfectamente válido, cuando las pretensiones tienen que ver con la idea de imponer una cierta visión moral sobre el resto de la sociedad ahí se vuelve condenable. Ahora, el hecho de que se haya recurrido a la controversia, que es un instrumento jurídico, lo que implica es que los argumentos que tuvieron que haber presentado los estados de la República son argumentos jurídicos y tendrán que ser dirimidos como tales en la Suprema Corte de Justicia. Digamos que la parte buena, si es que algo de bueno hay en este debate, es que deja de ser un debate meramente ideológico, meramente moral o político, se convierte ahora en un debate jurídico.

P: ¿La composición de la Corte no cree que algún Ministro pueda inclinar la balanza en este aspecto porque no todos se han mostrado liberales en estos temas?

LGP: Aquí el asunto es que la Constitución es muy clara, la Constitución no señala en ningún momento que el matrimonio tenga que realizarse entre personas de diferente sexo. Entonces, aún la interpretación más formalista me parece que tendría que ser favorable a la reforma.

P: Se abrió una queja de oficio cuando se agredió al jugador Cabañas del América, ¿se abrirá alguna queja por el homicidio del sacerdote?

LGP: La diferencia tiene que ver con la participación del Estado, o de una instancia de gobierno en este caso. En el caso del señor Cabañas abrimos la queja, no por el homicidio, sino por las presuntas irregularidades con las que podría estar funcionando el Bar Bar, esa investigación como ustedes saben sigue abierta. En el caso de los homicidios que son temas por supuesto preocupantes, pero entre particulares, la autoridad competente es la Procuraduría de Justicia de la ciudad y solamente si hubiera alguna queja de alguna persona que se sintiera agraviada por una mala actuación de la Procuraduría entonces nosotros intervenimos.

P: Hace unos momentos Hugo Valdemar, Vocero de la Arquidiócesis de México, mencionaba que la falla en los sistemas de seguridad en la capital es consecuencia precisamente de este homicidio y está haciendo ya un señalamiento directo a la autoridad, en este caso preguntarle nuevamente, ¿no sería suficiente para que se iniciara una queja en este caso por parte de la Comisión?

LGP: Solamente si pudiéramos identificar una omisión precisa, una omisión concreta y objetiva de parte de la autoridad podríamos intervenir, el evento es desafortunado y hay que lamentarlo, pero es uno más de los eventos múltiples que hoy en día se viven en la ciudad de México. En términos generales, sí hay que hacer un llamado para que las autoridades asuman este tema de la inseguridad como un problema de fondo y para que actúen además en este caso para tratar de esclarecer las razones por las cuales perdió la vida.

P: ¿Pero en este caso en particular nuevamente se muestra que están fallando los sistemas de seguridad?

LGP: Eso es evidente en la medida en la que aparecen personas que pierden la vida cotidianamente, o personas que son agredidas, o personas que son asaltadas, todo eso es muestra clara de que el modelo de seguridad no está funcionando.

P: Cambiando de tema, cuénteme un poquito del asunto de la alta burocracia o gran burocracia que hay en los Organismos de Derechos Humanos, esto que decía ayer.

LGP: Tenemos que cuidar que lo que hoy se presume como el sistema más grande del mundo de Ombudsman no se quede en el burocracia más grande del mundo. A qué me refiero con eso, a que las Comisiones de Derechos Humanos tienen que asumir un papel de liderazgo cada una en sus estados y por supuesto la Comisión Nacional a nivel nacional. Liderazgo en temas relacionados con derechos humanos, liderazgo en temas relacionados con la defensa de las víctimas, digamos una actitud proactiva que nos lleve a buscar la justicia en las instituciones nacionales y de ser necesario, también en las internacionales.

P: Pero aquí hay una diferencia porque en las Comisiones de los diferentes estados está la presencia del narcotráfico muy activa y han sido asesinados activistas de derechos humanos, las mismas Comisiones han recibido amenazas, en ese contexto no podría empatarse con el resto o en este caso con la Comisión que usted dirige.

LGP: No, desde luego que hay matices, hay circunstancias distintas de toda índole, desde presupuesto, personal y las circunstancias sociales en las que cada una desarrolla su trabajo. Pero el mandato es claro, sería tanto como pedir que la policía no actuara como debe de actuar. Todas las Comisiones de Derechos Humanos del país tenemos un mandato muy claro a favor de los derechos humanos, a favor de las víctimas y tenemos que ejercerlo. Hay que utilizar los espacios de articulación de todas estas Comisiones, por ejemplo, la Federación de Comisiones de Derechos Humanos que es un espacio que permite fortalecer a las Comisiones cuando se encuentran en situaciones como esa.

P: ¿Cuál es la situación de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal en ese tema, hay también un exceso de burocracia o aquí se está trabajando de distinta manera?

LGP: Hay evidencia suficiente que muestra que la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal desde hace mucho tiempo tiene una actitud de servicio público destinado a las víctimas, el modelo de gestión ha sido ejemplar para muchas otras instituciones y aunque no niego que puede haber, como en todas las instituciones problemas de organización, lo cierto es que los resultados nos muestran que esta Comisión está al lado de las víctimas y que esta Comisión ha asumido una agenda de defensa y de promoción de derechos humanos.

P: ¿Entonces en qué parte se ha detectado esta alta burocracia?

LGP: En la escases de resultados a nivel del país.

P: ¿A nivel nacional?

LGP: Así es.

P: ¿Es mucho el personal que se tiene para lo que se ha logrado?

LGP: No tiene que ver tanto con el personal, sino con la eficiencia.

P: ¿… burocráticos?

LGP: Puede ocurrir si las Comisiones no asumen ese papel que te comento, pues simplemente se convierten en elefantes blancos. Ese es el riesgo.

P: Ahora con las últimas detenciones que ha llevado a cabo la autoridad federal en la ciudad de México sobre personas que obedecen a ciertos cárteles de la droga, ¿no hay temor en la Comisión de Derechos Humanos de seguir adelante con el trabajo, no tienen ustedes un análisis de la situación en la que pudiera salir perjudicada la misma Comisión y sus propios integrantes?

LGP: Temor no hay. Lo que en todo caso hay es cautela, creo que sí tenemos que ser cautelosos, pero eso no debe ser de ninguna manera un obstáculo para hacer nuestro trabajo. Por fortuna hasta ahora no hemos tenido ninguna situación que nos permite siquiera pensar que el trabajo pueda ser afectado por estas situaciones.

P: ¿Pero se ha advertido al personal de tener cierto cuidado?

LGP: En términos generales y ya desde hace tiempo con motivo de nuestro trabajo estamos expuestos a distintos riesgos y hay diferentes tipos de acercamientos con el personal para que se tomen las medidas de seguridad.

P: ¿Pero si se incrementa el riesgo al tener esas manifestaciones?

LGP: Naturalmente que se incrementa el riesgo, por lo tanto también tendremos que incrementar los cuidados, pero de ninguna manera eso implicará que dejemos de hacer nuestro trabajo.

P: Para que me quede bien claro, ¿cuando se refiere a burocracia se refiere a trámites largos, ese tipo…?

LGP: Me refiero a ineficiencia. Las instituciones recibimos un presupuesto que tiene que generar resultados, cuando ese presupuesto no se corresponde con los resultados podemos hablar entonces en ese sentido de burocratización del trabajo.

P: ¿A nivel nacional hay problemas con los resultados que se han logrado?

LGP: A nivel del país me parece que es evidente.

P: ¿Pero no es el caso de la Comisión capitalina?

LGP: Me parece que no, eso ustedes lo tendrán que juzgar.