martes , 7 febrero 2023

El incremento de las penas para castigar delitos cometidos por menores de edad no garantiza una disminución de la violencia: Luis González Placencia

Boletín 264/2009
16 de octubre de 2009

 

Como un error, calificó el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Luis González Placencia, la propuesta de incrementar las penas para castigar los delitos cometidos por adolescentes y de esa manera pensar en resolver los problemas de violencia.

González Placencia enfatizó que “El problema de la violencia de afuera se resuelve por otras vías. El problema no es si subimos o bajamos el máximo de pena, hay que poner el acento en el proceso, en materia de justicia para adolescentes”.

Y explicó que un sistema de responsabilidad en la comisión de actos fuera de la ley implica que, quien comete un delito y es procesado, debe ser sancionado: “Pero de ahí a pensar que esa sanción va a tener una repercusión en la disminución de la violencia afuera, es erróneo, hay que trabajar con otras variables para prevenir los delitos”, explicó.

Dijo que la reforma procesal que requiere el sistema de justicia para adolescentes precisa de darles las garantías que tiene cualquier persona en el debido proceso: “El modelo adversarial es un modelo que compensa al acusado y a la víctima”.

González Placencia señaló que para la CDHDF ha sido una preocupación que la Reforma Constitucional de 2005 se haya aprobado en el Distrito Federal como finalmente se hizo.

“Hay dos procedimientos que conviven: uno para delitos graves y otro para delitos no graves. La experiencia es que el procedimiento para delitos no graves es el que mejor resultados ha dado. El otro lo que está produciendo es el internamiento de más jóvenes”, lamentó.

El interés de la CDHDF, agregó, está en que, al igual que la reforma penal para el sistema de adultos, la reforma de justicia para adolescentes considere criterios más garantistas.

Si eso ocurre, en realidad el tema de las penalidades no va a ser relevante, porque si el proceso está bien construido, bien hecho, habrá lugar para mecanismos alternativos de sanción.

Actualmente, insistió, el modelo de justicia para adolescentes no es garantista, pues el procedimiento inquisitorial no lo es: “Hay que llevarlo justamente hacia allá. Probablemente hay un tema de presupuesto, pero, en mi opinión, las garantías no pueden quedar sujetas a un asunto presupuestal, hay que hacer esa reforma”.

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