Sitios de Interés

Seguimiento a Recomendación 23/2019

  • Datos generales
  • Hechos
  • Tipo de aceptación y estatus según punto recomendatorio y autoridad
Caso Tratos Crueles, Inhumanos y Degradantes y otras formas de violencia perpetradas por policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, en la intervención policial del 8 de junio de 2018, en calles de la colonia Primera Victoria, Alcaldía Álvaro Obregón.
Derechos humanos violados Derecho a la integridad personal.
Derecho a la seguridad jurídica en relación con el derecho a la propiedad privada.
Derecho a la libertad de expresión.
Emisión  9 de diciembre de 2019.
Autoridades recomendadas Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.

64. El 8 de junio de 2018, la UPC “Plateros” de la SSC, aseguró que recibió un reporte de disparos de arma de fuego en la colonia Primera Victoria, Alcaldía Álvaro Obregón, entre las calles 5 y E. Por ello, alrededor de las 18:00 horas, por la avenida Escuadrón 201, un grupo aproximado de 100 policías, a bordo de camionetas tipo pick up, identificadas con los números MX 412-P2, DF432-Z1, DF363-Z1 y DF380-Z1, a cargo del Subinspector Julio César Sánchez Valdez, Director de la Unidad de Protección Ciudadana “Plateros”, ingresaron a la colonia Primera Victoria por la calle 4. Algunos policías llevaban el rostro cubierto y portaban armas de aire comprimido tipo gotcha, bates, toletes y bastones metálicos.

65. El Director de la UPC “Plateros”, Julio César Sánchez Valdez, inicialmente informó que la presencia de los policías se debió al reporte de disparos en las calles 5 y E de la colonia Primera Victoria; los policías a su cargo que acudieron a verificar los hechos fueron agredidos por personas de ambos sexos que portaban palos, piedras, extinguidores, armas con balas de goma y pintura, por lo que se detuvo a una persona, pero un grupo de personas logró quitarle al detenido. Posteriormente señaló que el reporte de disparos fue aproximadamente a las 18:00 horas, entre las calles 4 y C de la colonia señalada, y que el policía Martínez Corona Christian, policía segundo, adscrito a la Unidad de Protección Ciudadana “Plateros Omega” de la SSC, fue quien acudió a verificar el reporte de los disparos, a la colonia Primera Victoria, en las calles 4 y C.

66. El policía Martínez Corona Christian, en el parte informativo de 8 de junio de 2018, que elaboró con motivo de los hechos de referencia, señaló que aproximadamente a las 18:30 horas se recibió vía radio el reporte de disparos entre las calles 5 y E de la colonia Primera Victoria; al aproximarse a la zona, observó que llegaba personal de la Policía Auxiliar, y escuchó detonaciones parecidas a las de armas de fuego; al llegar al lugar de los hechos, se percató de que se encontraban varias personas que portaban piedras, palos extinguidores y lo que parecían armas tipo gotcha, y los recibieron de forma agresiva con golpes y disparos de las balas de pintura, por lo que manchó su uniforme; un compañero le ofreció ropa limpia, entre ella una sudadera azul; una vez que controlaron la situación, realizaron recorridos en la colonia, sobre las calles 4 y E, y debido a que “la gente comenzaba a organizarse nuevamente”, a las 19:05 se comunicó por teléfono celular con el Jefe “Plateros”, y minutos después se encontró con él en la calle 4, quien le informó que la situación ya había sido controlada.

67. Sin embargo, en el registro de la bitácora de radio de 8 de junio de 2018 de la SSC, se registró que a las 18:45 horas, en calle 4 y calle C, colonia Primera Victoria, hubo disparos así como Z4 (agresiones y golpes), esto es, 45 minutos después de que los policías arribaron al lugar e ingresaron a la colonia Primera Victoria.

68. Por otra parte, entre las 18:00 y las 18:30 horas, las víctimas directas e indirectas, se encontraban ya sea en su domicilio, en la vía pública o en su negocio propio (familiar), cuando se percataron de que en las calles había presencia de elementos —calcularon entre ciento veinte a ciento cuarenta— que identificaron como de Policía Preventiva, y de Policía Bancaria e Industrial de la Ciudad de México (PBI), los que llamaron “azules”, “Entraron caminando aproximadamente setenta elementos, y detrás de ellos, entraron aproximadamente seis pick up´s, entre policías bancarios y los “azules”; los vehículos iban llenos de policías; los que entraron caminado a las calles de la colonia, eran los grupos de choque y anti motín, quienes llevaban “marcadoras”.

69. El avance de los elementos policiales se dio rodeando las calles a su paso, e iban cometiendo agresiones verbales y físicas contra las personas que se encontraban a su paso en la vía pública, muchas de ellas personas conocidas del vecindario, y otras eran familiares. Los policías auxiliares, así como los PBI, también ocasionaron daños y destrozos en inmuebles y bienes propiedad de los habitantes de dicha colonia, detonaron armas de aire comprimido, con las cuales lesionaros a varias de las víctimas directas, agredieron física y verbalmente a las personas, a quienes insultaban y propinaban patadas, golpes con las manos y realizaban disparos de balas de goma, atemorizando a quienes habitan y transitan por dicha colonia, sin que existiera algún motivo o justificación para tales acciones.

70. En la calle 4, Yazkin Tena Bulnes [víctima directa 3], Juan Izcóatl Tena Bulnes [víctima directa 2], la víctima indirecta 3 y la víctima directa 9, se encontraban en la tienda con razón social […], en cuyo interior estaba la víctima indirecta 2, madre de las víctimas directas 2 y 3, atendiendo el local. Como se percataron de los abusos policiales y el pánico que provocaban en la gente, intentaron cerrar la cortina de dicho comercio familiar; sin embargo, el grupo de policías llegó y comenzaron a golpear a las víctimas directas 3 y 2 con los puños, toletes y bates. La víctima indirecta 3, quien quedó afuera de la tienda, intentó intervenir para evitar las agresiones, pero varios policías la empujaron hacia un puesto de quesadillas propiedad de la víctima directa 10 y la víctima directa 15, mismo que se ubica frente a la tienda, y tanto a la víctima indirecta 3 como a las víctimas directas 10 y 15, dueñas de dicho puesto, de manera violenta los policías las amenazaron para que no grabaran con sus teléfonos celulares; a la víctima indirecta 3 le apuntaron con un rifle de balas de goma, y a las tres las empujaron hacia el interior del domicilio de la víctima directa 10 y la víctima directa 15, mientras continuaban agrediendo a las víctimas directas 2 y 3. Cuando los policías se retiraron de ese lugar, la víctima indirecta 3 y las víctimas directas 10 y 15 salieron del domicilio. Las víctimas directas 10 y 15 se percataron de que el dinero de sus ventas —aproximadamente $1,500— que se encontraba en un canasto en el puesto de comida, había desaparecido.

71. De acuerdo con la videograbación con la que cuenta esta Comisión, se observa que justo cuando ocurría el suceso anterior, la víctima directa 5 regresaba de su trabajo caminando por la calle 4, cuando observó las agresiones de los policías hacia las personas que se encontraban en la tienda […], por lo que comenzó a grabar con su teléfono celular dicho suceso. Algunos policías se percataron de que la víctima directa 5 los estaba grabando, y de inmediato se dirigieron hacia ella, a la altura de la esquina entre calle 4 y calle H. Al observar que los policías se acercaban a ella, la víctima directa 5 intentó regresar en la misma dirección por la que llegó y caminó rápidamente; sin embargo, un grupo aproximado de 5 policías hombres y mujeres corrieron tras de ella, y le dieron alcance de inmediato. Dichos policías sujetaron fuertemente a la víctima directa 5, la golpearon, le tiraron del cabello y la tiraron al piso, donde comenzaron a patearla, hasta que lograron despojarla de su teléfono celular y de su bolsa de mano, la cual contenía artículos personales, dinero en efectivo, identificaciones y tarjetas de crédito y débito. Cuando la víctima directa 5 intentaba reincorporarse, una mujer policía la sujetó del cabello y la arrastró, para dejarla en el piso, mientras el resto del grupo de policías caminaba en esa dirección.

72. Incluso Juan Izcóatl Tena Bulnes [víctima directa 2] (testigo de las agresiones de los elementos de la SSC en contra de la víctima directa 5) manifestó que “Una chica ve que nos empiezan a golpear y ella realmente les pide que no hagan eso que somos gente trabajadora … Alcanzan a agarrar a la chica que se regresa, intenta grabar y a ella es a la que se ve que del pelo y ‘pum’ suelo y todos le pegan; llegan como seis, a ella le quitan sus cosas, su bolsa de que venía de trabajar con su celular, con su cartera, con sus cosméticos, todo”.

73. A su paso, los policías se encontraron con la víctima directa 8, quien caminaba detrás de uno de sus hijos, quien le avisó que los policías estaban golpeando a otro de sus hijos. Uno de los policías le dijo a la víctima directa 8 ‘usted hija de su pinche madre regrésese porque va a valer madre’, por lo que la víctima directa 8 le respondió que su hijo no estaba haciendo nada y que por qué le pegaban. El policía le respondió ‘cállese el hocico hija de su pinche madre, ya le dije o si no ahorita le voy a matar a su hijo’, y en ese momento le pegaron a uno de sus hijos con un bate y lo patearon. Con la ayuda de otro de sus hijos lograron entrar a su casa y cerró la reja; sin embargo los policías patearon la reja y le gritaban a su hijo ‘¡sal, hijo de tu puta madre’!. Aproximadamente 30 policías tiraron la reja de su vivienda; ella le dijo a los policías ‘por favor, entiendan yo estoy enferma y si a mí me llega a pasar algo voy sobre ustedes, mis hijos no están haciendo nada’, y los policías se retiraron y continuaron su marcha por la colonia.

74. Minutos más tarde, los policías llegaron a la calle 5, donde se ubica la tienda de abarrotes […], propiedad de la víctima directa 12, en la que éste se encontraba con sus familiares, la víctima directa 11, víctima directa 7, víctima directa 6, víctima directa 21 adolescente, y otro familiar; cuando se percataron de la presencia de los policías y de la forma como dichos elementos agredían a las personas que se encontraban a su paso, decidieron cerrar las rejas de la tienda, la víctima directa 6 y otro familiar comenzaron a ayudar a otros comerciantes a bajar las cortinas de sus negocios. Varios policías se acercaron hacia ellos, quienes quedaron afuera de la tienda familiar, a quienes golpearon con los puños y patadas, además de que a la víctima directa 11, le quitaron el teléfono celular que portaba, el cual es propiedad de la compañía en la que labora. Los policías también le quitaron aproximadamente seis mil pesos en efectivo que llevaba consigo.

75. Cuando la víctima directa 6 comenzó a ser golpeado y al ser defendido por su primo y señalar que sólo estaban trabajando, también lo golpearon; las agresiones contra estas dos personas y la víctima directa 21 adolescente iniciaron en la parte delantera de la tienda y continuaron en la parte trasera en un espacio de terracería a donde los llevaron, mientras escuchaban gritos de personas que decían que pararan de golpearlos, entre ellas otros familiares; las agresiones consistieron en darles patadas, tirarlos al piso sin permitirles levantar la cabeza, golpearlos hasta que “se cansaron”, según señalaron.

76. A pesar de que lograron cerrar la reja de la tienda […], por instrucciones de Julio César Sánchez Valdez, Jefe del Sector Plateros, los policías comenzaron a jalar la reja del negocio hasta romper el candado, entraron a la tienda, donde golpearon con puñetazos y patadas a la víctima directa 7, la víctima directa 12 y la víctima directa 21 adolescente y dispararon balas de goma hacia la víctima directa 12, a quien lesionaron en el cuello y en el lado derecho de la mandíbula; además de que tanto a él como a la víctima directa 7, les quitaron sus teléfonos celulares. Pese a las agresiones y forcejeos con los policías, las víctimas de nueva cuenta lograron cerrar la cortina de la tienda, aunque en el exterior quedaron la víctima directa 6 y la víctima directa 11, quienes continuaron siendo agredidos por los policías, mismos que nuevamente intentaban abrir la tienda, incluso la víctima directa 11 aseguró que recibió una descarga eléctrica en la espalda, y la víctima directa 6 recibió un puñetazo en el rostro, así como golpes con patadas y toletes. Finalmente, ambos lograron ingresar nuevamente en la tienda.

77. A su paso por las calles, los policías insultaban y agredían a las personas que estaban a su paso.

78. La víctima directa 16, se encontraba en la vía pública, fuera de su domicilio, juntando unas latas cuando de repente llegaron los policías y le dijeron ‘tire esas latas, hija de su…’ le tiraron las latas, a pesar de que ella les dijo que no estaba haciendo nada; los policías comenzaron a disparar balas de goma hacia la puerta del domicilio de la víctima directa 16, incluso algunas cayeron en el interior de su baño, por lo que cuestionó a los policías el motivo por el que lanzaban los disparos, en respuesta, los policías le dijeron ‘cállese pinche vieja y métase’, en ese momento fue cuando los policías le pegaron. El hijo de la víctima directa 16 estaba en la parte superior de su vivienda, y desde una ventana observó las agresiones y abusos de los policías, quienes le gritaron ‘usted cierre la ventana si no quiere que lo balaceen […]. La víctima directa 16 recibió un golpe en la rodilla con un bastón retráctil.

79. La víctima directa 20 niña, caminaba acompañada de un familiar por la calle 2, cuando se encontraron con el grupo de policías, quienes le arrebataron —a la víctima directa 20 niña— su teléfono celular que sujetaba con la mano, porque los policías pensaron que los estaba grabando. Dichos servidores públicos le dieron un golpe en el brazo derecho, y una patada en la pierna derecha, además le quitaron su bolsa, en la que llevaba dinero, un cargador y sus audífonos.

80. La víctima directa 14 se encontraba en la calle 3 arreglando su auto, cuando comenzó a escuchar los gritos de las personas y el ruido provocado por las agresiones de los policías. La víctima directa 14 tomó su teléfono celular para grabar los abusos, pero los policías se percataron de ello y se abalanzaron hacia él, por lo que la víctima directa 14 intentó resguardarse en el interior de su auto, pero los policías se acercaron a él rápidamente, impidieron que subiera a su auto, lo golpearon con sus toletes en diversas partes del cuerpo, provocando que cayera al piso, donde le dispararon balas de goma con las armas que llevaban, mientras otros policías gritaban que lo mataran. Por ello, la víctima directa 14 sintió temor de que efectivamente lo privaran de la vida, y comenzó a gritar, lo que provocó que los policías dejaran de golpearlo y se retiraran, pero se llevaron el teléfono celular de la víctima directa 14.

81. La víctima directa 18, colocaba en la vía pública el puesto de comida de su propiedad, cuando observó a las personas correr por la calle 4 debido a la presencia de los policías, quienes a su paso empujaban a las personas, sin importar si se trataba de niños, mujeres o personas adultas mayores, y a las personas que se asomaban por las ventanas de sus viviendas, los policías les gritaban que se quitaran. Cuando los policías pasaron frente al puesto de la víctima directa 18, le quitaron alrededor de $500 pesos, pero no dijo nada a los policías por temor a alguna represalia.

82. Cuando los policías pasaron en la esquina de la calle 4 y la calle G, la víctima directa 17, se ocultó entre unos autos que estaban estacionados en la vía pública, para evitar que los policías la vieran y la agredieran; sin embargo, algunos de los policías notaron cuando la víctima directa 17 se ocultó, por lo que la insultaron y uno de los policías le apuntó con un arma y la accionó; sin embargo, el arma no se disparó y los policías continuaron su camino. Esta situación provocó a la víctima directa 17 temor y angustia, ya que pensó que el policía iba a matarla.

83. Al continuar por la calle 4, la víctima directa 19, quien está a cargo del comedor comunitario de la zona, se sorprendió al observar el numeroso grupo de policías, por lo que salió del comedor y preguntó a los servidores públicos si se trataba de algún mitin o de la visita del Presidente; en respuesta, varios de los policías comenzaron a golpearlo. Finalmente, la víctimas directa 19 logró entrar al comedor comunitario para ponerse a salvo, mientras los policías continuaron su camino agrediendo a las personas que se encontraban.

84. En su recorrido, los policías llegaron a la calle Anconitanos, y continuaban con las agresiones hacia las personas que encontraban a su paso. Blanca Lilia Chavarría Luna [víctima directa 1], y su hermana la víctima indirecta 1, se encontraban en la calle, sentadas en una banca platicando, afuera de la casa de uno de sus tíos. Ambas comenzaron a escuchar ruido y gritos, y al voltear hacia abajo de la calle, observaron al grupo de policías vestidos de azul, con uniforme con siglas de la SSC; ambas voltearon la mirada en sentido contrario al que previamente habían puesto atención, y se percataron de que había más policías que iban en esa dirección, mismos que pateaban las puertas de las viviendas, y golpeaban a las personas que se encontraban en la calle. Blanca Lilia [víctima directa 1] escuchó disparos y observó cómo los policías le pegaban a una vecina, una adulta mayor que ella conoce desde niña, ante eso, Blanca Lilia [víctima directa 1] se dirigió a uno de los policías y le preguntó ¿por qué están haciendo esto?, el policía le respondió a ti qué te importa hija de tu pinche madre, le apuntó con una pistola de aire comprimido y le disparó en la cara, por lo que sintió un impacto en el ojo izquierdo.

85. Después de sentir el impacto por la bala, que posteriormente sabría que se trataba de bala de goma, la víctima directa 1 siguió escuchando detonaciones fuertes —de las armas que portaban los policías—, ruidos, golpes, gritos de sus vecinos, pero después de un rato, ya no se percató de lo que sucedía; su hermana, la víctima indirecta 3, la jaló hacia un espacio más seguro; su mamá [víctima directa 13] salió de la casa al escuchar los ruidos, y también resultó lesionada al recibir el impacto de una bala de goma en un brazo; también llegó uno de sus primos a bordo de una motocicleta, quien le dijo a la víctima directa 1 que se subiera al vehículo para llevarla a un hospital.

86. La víctima directa 13, madre de Blanca Lilia Chavarría Luna [víctima directa 1], se encontraba dormida cuando una de sus nietas le dijo que se levantara porque los policías le estaban pegando a la gente: ‘a mi tía [víctima directa 1] le están pegando los policías y a toda la gente’. La víctima directa 13 salió de su domicilio y preguntaba por su hija, la víctima directa 1, porque observó que toda la gente corría, y niños y niñas lloraban. Preguntó por su hija y una persona le respondió ‘está de aquel lado, la traen los policías’. Se dirigió al lugar que le indicaron y observó que su hija Blanca Lilia Chavarría Luna [víctima directa 1], intentaba quitarle a los policías a una joven. Fue en ese momento que los policías dispararon hacia el rostro de Blanca Lilia, quien corrió hacia donde ella se encontraba mientras gritaba ‘me dieron en mi ojo’. La víctima directa 13 observó que del ojo de su hija escurría tinta revuelta con sangre. Le pidió a su otra hija [víctima indirecta 1] que la llevaran al ISSSTE (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado).

87. La víctima directa 13 comenzó a correr en dirección a donde se encontraba la tienda de las víctimas directas 6, 7, 11, 12, y la víctima directa 21 adolescente, y observó un grupo de policías que sin más comenzaron a golpearlos, por lo que ella cuestionó a los policías del motivo de su actuación, y uno de los policías le respondió ‘usted cállese hija de su pinche madre’; los policías la tiraron y le dispararon una bala de goma en el brazo y en el pecho. El impacto fue muy fuerte y rebotó hacia su sien.

88. Una cosa en común que sucedió mientras los policías caminaban por las calles de la colonia, fue que ante el llamado de alguien —una tercera persona— para defender a otra pidiendo a los policías parar las agresiones o cuestionando las mismas, éstos respondían con agresiones verbales y/o físicas como ya fue señalado, como el caso de la víctima directa 13, quien al cuestionar que golpearan a jóvenes, le dijeron “cállese, hija de su pinche madre”, además le dispararon una bala de goma en el brazo izquierdo; y, en el caso de la víctima directa 8 recibió amenaza de muerte en contra de su hijo si seguía hablando, incluso los policías disparaban mientras gritaban ‘hijos de su puta madre, ¿se quieren morir?’.

89. A su paso por la colonia Primera Victoria, los policías de la SSC ocasionaron destrozos, sobre todo a comercios informales, y agredieron físicamente a personas que encontraban a su paso, como la víctima directa 4, a quien golpearon en diferentes partes del cuerpo, provocándole edemas en un párpado y en el brazo, y la víctima directa 16, quien recibió un fuerte golpe en el muslo izquierdo, lo que le provocó equimosis y dolor muscular.

90. A su paso por las calles de la colonia Primera Victoria, los policías de la SSC vociferaban insultos y groserías, e indicaban a las personas que habitan y transitan la colonia señalada que se quitaran de la calle; una testigo refirió que los policías les gritaban que se quitaran de la calle, que no estorbaran pues estaban haciendo un operativo (sic). Los policías utilizaron la fuerza de una forma desmedida, empujaron a las personas hacia las casas y locales comerciales, golpearon y lastimaron a muchas personas, pues además de los golpes, realizaron detonaciones de armas de aire comprimido, generando mucho temor entre toda la población de la colonia, y causaron daños a personas y viviendas. Incluso, posterior a este suceso, otras personas señalaron que temían que existieran represalias por parte de los policías.

91. Durante la intervención policial, los inmuebles y negocios sufrieron daños, algunos originados por las balas de goma, por ejemplo, hubo casas con las paredes manchadas con la pintura de esas balas. Otros, se debieron a las acciones realizadas por parte de los servidores públicos de la SSC, quienes golpearon (dieron patadas) y dañaron puertas, rejas, cortinas de negocios, entre otros, sin que hasta la fecha alguna autoridad se haga responsable de la reparación de daños o bien de los gastos originados por la misma. Asimismo, los policías dañaron o desapoderaron de sus teléfonos celulares a las víctimas directas 4, 5, 6, 7, 9, 11, 14, 20 niña, y 22, para evitar que recabaran evidencia de los abusos que cometían; no obstante a la víctima directa 4, los policías le arrebataron el bolso en el que llevaba objetos personales incluyendo su teléfono celular, situación similar a la ocurrida a la víctima directa 20 niña, quien llevaba el teléfono celular en la mano, mismo que le fue arrebatado por los policías, al igual que su bolso.

92. Posterior a las agresiones descritas, las y los vecinos de la colonia Primera Victoria se dispusieron a resguardarse en sus casas; otras a verificar que sus familiares se encontraran bien; las víctimas directas que transitaban por las calles y que habían sido agredidas, se dirigieron al personal de esta Comisión que acudió al lugar, para quejarse por los hechos recién sucedidos, y algunos de ellos, mostraron las lesiones que les fueron provocadas, tal es el caso de las víctimas directas 1, 2, 3, 5, 6, 9, 13, 19, 21 adolescente y 22, y otras personas de la comunidad, fueron orientadas para formular denuncias ante la PGJCDMX, por lo que acudieron a la Coordinación Territorial AO-1.

93. Una de ellas fue Blanca Lilia [víctima directa 1], quien fue trasladada por sus familiares a la Coordinación Territorial AO-1, donde ya estaban varias personas incluidas las víctimas directas que habían sido lesionados por los mismos policías que momentos antes habían entrado a las calles de la colonia Primera Victoria, y presentaban lesiones por los impactos de las balas de goma en diferentes partes del cuerpo, por lo que se conformó una carpeta de investigación única por todos los denunciantes. En dicha Coordinación Territorial, Blanca Lilia (víctima directa 1) fue revisada por un médico que le indicó que debía ir con urgencia a un hospital donde hubiera oftalmólogo y le extendió un documento donde refería esa necesidad de atención.

94. Algunas de las personas que acudieron a formular su denuncia por los hechos, ante la deficiente o nula atención recibida por el personal ministerial que se encontraba en la Coordinación Territorial AO-1, se trasladaron a la Fiscalía para la Investigación de los Delitos Cometidos por Servidores Públicos, ya que no les hacían caso, no los atendían y algunas de las víctimas incluso se retiraron de la Coordinación Territorial. Las personas consideran que la falta de atención se debió a que los policías responsables están adscritos a esa zona.

95. Por los hechos ocurridos el 8 de junio de 2018 en la colonia Primera Victoria, en la Dirección General de Asuntos Internos de la SSC se inició el procedimiento administrativo de investigación […], en el que la víctima directa 11 está registrada como quejoso. Dicho procedimiento continúa en etapa de investigación. Asimismo, la víctima directa 22 formuló una queja en dicha Dirección General, por lo que se inició el procedimiento administrativo de investigación […]; sin embargo, se determinó enviarlo al archivo por no haber imputación directa y falta de interés de la parte afectada señalada.

96. El 9 de junio de 2018, Blanca Lilia (víctima directa 1), acudió al Centro Médico Nacional Siglo XXI, donde fue atendida inmediatamente. Fue revisada por varios médicos, aproximadamente cuatro a cinco; le practicaron algunos estudios, y todos le dijeron que era necesario que le quitaran el ojo dañado, opinión que el médico a cargo le confirmó, agregando que era urgente que se realizara la intervención ante lo cual Blanca Lilia (víctima directa 1) expresó su negativa, comentó que el pensar en que le quitaran el ojo fue un golpe muy fuerte, pues es algo que nunca se había imaginado en la vida. El médico trató de sensibilizarla mencionándole que si se iba ponía en riesgo su vida pues no “duraría” ni veinticuatro horas, pero ella le respondió “prefiero morirme”; le pidió al médico que le diera otra opción para no quitarle el ojo, pero como el médico a cargo insistió en que era la única opción, finalmente aceptó la intervención quirúrgica.

97. El cirujano a cargo le comentó que lograron rescatar “la pelotita”, pero ello no significaba que el órgano estuviera salvado, que le rellenaron por dentro del ojo con silicón y había que esperar que el organismo respondiera; además le informó que tuvo “fractura de la pared, dos derrames, se deshizo la córnea, se destrozó todo” y le comentó “nunca vas a recuperar tu vista porque tu cornea está deshecha, eso es imposible y desde el principio lo sabías […] Esta cirugía que te hicimos es una cirugía heroica […] tienes que adaptarte a tu vida, tienes dos hijos”. A los ochos días de esta intervención, fue sometida con éxito a otra cirugía, y el médico le indicó que le realizarían más. Blanca Lilia (víctima directa 1) permaneció varios días en el hospital, del 9 al 21 de junio de 2018.

98. Blanca Lilia (víctima directa 1) comenzó a vivir un proceso de adaptación a su nueva condición de salud y a la modificación de su imagen física. La interacción con otras personas, como en el caso de sus hijos, le ha representado, darse cuenta que ahora realiza cosas de manera diferente que antes. Tal es el caso de actividades como peinar a sus hijos; prepararles y servirles alimentos; cruzar avenidas; acciones para las cuales requiere más tiempo, apoyo o bien, reconocer que “no le quedan tan bien como antes”.

99. Después de los hechos, ha habido cambios en la dinámica familiar de Blanca Lilia Chavarría Luna (víctima directa 1), tanto en su núcleo familiar —con sus hijos— como con su familia extendida —madre, hermanos y hermanas—, y con la familia de su esposo. En cuanto a sus hijos (víctimas indirectas 4 y 5 niños), les deja más tiempo solos en casa, asignándole mayores responsabilidades a su hijo mayor (víctima indirecta niño 4).

100. Después de ser dada de alta, la recomendación médica fue que Blanca Lilia (víctima directa 1), inicialmente no debía trabajar y que si lo hacía sería bajo su propia responsabilidad, ya que podría acarrearle consecuencias en su recuperación. Debido a esa situación y a que gradualmente ha ido llevando su proceso de adaptación a la visión con un solo ojo, dejó de asistir al trabajo que tenía, por lo que dejó de tener un trabajo estable. Continuó realizando ventas de productos por catálogo para solventar los gastos básicos, tanto de ella como de sus hijos (víctimas indirectas 4 y 5 niños). Dejó de dar el gasto como solía hacerlo, a la familia de su esposo —a sus suegros—. Así también, tuvo la necesidad de solicitar préstamos para poder solventar gastos, mismos que cubre cuando recibe la pensión y vuelve a endeudarse con familiares y personas conocidas.

101. Cabe señalar que esta Comisión ha brindado acompañamiento a la víctima directa 1, en diversas reuniones que se han celebrado ante la SSC, a fin de lograr una reparación de daño integral, que permita mejorar la situación de Blanca Lilia. En dichas reuniones, la SSC, como pago parcial de la reparación del daño, cubrió el costo de la prótesis que necesita la víctima directa 1, así como el costo de los medicamentos de su tratamiento, y la contrató con una plaza administrativa, en la que percibe menos de la mitad del sueldo que recibía en el empleo que perdió.

102. A pesar de que algunas víctimas denunciaron los hechos y se iniciaron las carpetas de investigación, fue hasta el 14 de junio de 2018, que el servidor público Eduardo Ramírez, adscrito a la Fiscalía para la Investigación de los Delitos Cometidos por Servidores Públicos, acompañado de peritos, acudieron a las inmediaciones de la colonia Primera Victoria, para practicar las pruebas periciales de rigor, y ubicar las cámaras del C2 que captaron los hechos.

Afectaciones psicosociales y al proyecto de vida derivadas de los hechos del 8 de junio de 2018 en la colonia Primera Victoria

103. Las personas que el 8 de junio de 2019 se encontraban en la colonia Primera Victoria, al percatarse de que ingresaba a la colonia un número significativo de elementos de la SSC, quienes, a su paso, agredían verbal y físicamente a habitantes del lugar sin que mediara algún motivo o justificación, experimentaron incertidumbre y miedo.

104. La intervención policial se realizó de manera repentina y violenta, y fue ejecutada por grandes grupos de servidores públicos que, por mucho, rebasaban el número de vecinas y vecinos que se encontraban en la calle.

105. Respecto de que los elementos policiales portaban uniformes de distintas corporaciones —y algunos incluso vestían ropa de civil—; que algunos iban encapuchados; que llegaron por distintos puntos generando una especie de encapsulamiento de las personas; y que no dieron explicación o justificación alguna sobre su intervención, fueron elementos detonantes para que las personas que se encontraban en la zona sintieran incertidumbre, enojo e impotencia. A lo anterior, se sumó el miedo cuando: a) observaron agresiones físicas (caracterizadas por ser una fuerza mayor en número de personas, en frecuencia de golpes y en diversidad de formas con las que se les agredió, así como diversidad en las armas empleadas para ese fin) y/o verbal (con insultos y amenazas) a otras personas —máxime si se trataba de familiares—; b) la agresión fue infligida directamente a ellas mismas, en forma física y/o verbal; c) trataron de defender de la agresión policial a alguien, particularmente cuando se trataba de familiares; d) fueron castigadas siendo agredidas física y/o verbalmente en respuesta a defender a alguna otra persona o familiar; e) fueron despojadas de sus pertenencias; o, f) sus propiedades fueron dañadas —como la reja de la casa de la víctima directa 8—.

106. Cabe mencionar que, con respecto a lo anterior, las personas presenciaron agresiones a otras personas; en el caso de quienes fueron testigo de agresiones a familiares, las respuestas emocionales ya descritas, se agudizaron, sumado a que al tratar de defenderles eran agredidas con mayor intensidad, y el no poder hacer o decir algo más para detener la agresión, a algunas les generó enojo (señalado como coraje); a otras tristeza y llanto.

107. Algunas víctimas directas refirieron que al recibir los impactos de bala de goma experimentaron miedo e incertidumbre. Comentaron que en un primer momento pensaron que se trataba de arma de fuego, por lo que experimentaron pensamientos de muerte, creyeron tener una herida letal, lo que les provocó un impacto emocional al sentirse en un riesgo inminente por estar con servidores públicos. En este caso, las amenazas de ser agredidos con estas armas se suman a la carga emocional previa.

108. Acorde con el relato de las víctimas directas, niñas y niños presenciaron agresiones a vecinos y familiares, algunos en calle y otros en negocios y desde las propias casas y vivieron momentos de caos y de riesgo. Por ejemplo, una víctima directa refirió “vi que toda la gente corría y el chilladero de niños”, es decir, fueron momentos estresantes que les generaron reacciones emocionales como llanto y miedo. Además, las propias víctimas directas refirieron que niñas y niños gritaron, presentaron llanto, miedo, e incomprensión ante lo que estaba pasando. La víctima directa 13 refirió que fue avisada por su nieta, dijo “una de mis niñas” con estas palabras “le están pegando todos los policías a la gente”. Esto sucedió en un contexto en el que niñas y niños fueron resguardados en casas o negocios por sus familiares, por lo que recibieron un mensaje de que se encontraban en una situación de riesgo.

109. Una vez transcurrida la intervención policiaca, algunas personas se quedaron en sus casas, otras salieron a las calles, otras fueron en búsqueda de su(s) familiar(es) lesionado(s), lo cual sumó otro momento que para algunas personas representó estrés, angustia, incertidumbre y para otras, enojo y/o miedo.

110. La mayoría de las víctimas presentaron alteraciones en sus patrones de sueño, como: pesadillas relacionadas con los hechos; insomnio; así como interrupción súbita del sueño.

111. Algunas víctimas han presentado miedo, estrés y sienten inseguridad al salir de sus casas y andar en la colonia. También mencionaron experimentar estrés, sentimientos de indefensión y en algunos casos estados de alerta permanentes (hipervigilancia) lo cual está asociado con haber vivido las agresiones en las calles de la colonia, fuera de su domicilio o en sus propios negocios.

112. El hecho de que fueran policías fue aún más frustrante para las víctimas directas e indirectas, ya que están para cuidar y son servidores públicos, y cuando les conceden un poco de poder, pierden el control y muestran lo poco preparados que están.

113. En el presente caso, el evento ocurrió en el lugar donde las personas agraviadas habitaban y/o tenían sus negocios —y hasta el día de la emisión de esta Recomendación, los tienen—, siendo un aspecto importante en el análisis del estado psicoemocional y en las distintas esferas —familiar, económico, laboral, social y comunitario— ya que no sólo fueron agredidas directamente, sino también presenciaron la agresión hacia algún familiar —padre, madre, hermanos, primos, hijos, nietos— lo que generó mayor afectación emocional al ver las agresiones o en otros casos el riesgo a la integridad e incluso a perder la vida de su(s) familiar(es).

114. En diferentes familias hubo cambio en la dinámica de sus integrantes. Mostraron preocupación respecto a la inseguridad de otros integrantes de su familia, de tal modo que les ha llevado a mantener mayor atención en actividades de otros integrantes, a comparación de cómo estaban antes de los hechos. También hubo modificación de los roles de las y los integrantes de las familias; en el caso de las madres con hijas o hijos que requirieron atención médica, sus hijos y nietas/os tuvieron que estar a cargo de otros familiares, con lo que hubo sobre carga de roles.

115. Se destaca que las víctimas directas e indirectas, estuvieron expuestas a situaciones de violencia, lo que configuró el hecho como un evento traumático, pero a su vez, como un daño en lo colectivo porque sucedió en el lugar donde habitaban y/o trabajaban —y al día de la emisión de esta Recomendación lo hacen—, además, como los hechos tuvieron lugar principalmente en la vía pública de la localidad, la mayoría fueron agredidos y presenciaron la agresión hacia otro(s) —familiar(es) y/o vecino(s)— viviendo lo anterior como una situación injusta. De acuerdo con los relatos de las víctimas directas, grabar, defender, y/o preguntar sobre lo que estaba sucediendo, tuvo como respuesta por parte de los servidores públicos, agresiones que escalaban entre más se intensificaba el cuestionamiento o la defensa de otras personas.

116. Antes de los hechos acaecidos el 8 de junio de 2018, la colonia Primera Victoria representaba un espacio de seguridad para los habitantes, en el que las personas solían transitar o pasar tiempo en sus calles conviviendo, apropiándose del espacio público y si bien, reconocen que se realizaban intervenciones u operativos policiales, afirmaron que nunca tuvieron la magnitud de los ocurridos ese día —8 de junio del 2018—. Después de esta fecha, las actividades cotidianas de la colonia se alteraron; ahora las víctimas directas e indirectas, y personas de la comunidad se sienten vulnerables, particularmente a que puedan ser violentadas por policías en ese espacio, lo cual es significativo debido a que por lo general el espacio de comunidad, de casa y lo que resulta más familiar son los lugares donde las personas se sienten seguras, protegidas y refugiadas; cuando han visto o tenido conocimiento que policías ingresan a la colonia, procuran guardar o esconder sus pertenencias.

117. Víctimas directas —en especial las víctimas directas 1, 2, 8, 13 y 16— reportaron en general que, posterior a las agresiones policiales, presentaron estrés, angustia, incertidumbre, enojo, miedo, llanto, deseos de venganza, sentimientos de inseguridad —principalmente al salir de sus casas y andar en la colonia—, sentimientos de indefensión y en algunos casos estados de alerta permanentes (hipervigilancia) y alteraciones en sus patrones de sueño, lo cual está asociado con haber vivido las agresiones en las calles de la colonia, fuera de su domicilio o en sus propios negocios. Algunos de estos síntomas coinciden con los reportados por las víctimas directas de las que la Dirección de Atención Psicosocial de la CDHCM elaboró el Informe de impactos psicosociales y reparación del daño en víctimas relacionadas al uso indebido de la fuerza y malos tratos, quienes señalaron experimentar estados de alerta (hipervigilancia), miedo, irritabilidad, angustia, alteraciones en patrones de sueño y alteraciones en patrones alimenticios. Así también, Carlos Martín Beristain señala que, tras las violaciones a derechos humanos, las víctimas pueden presentar: recuerdos traumáticos en los que “la persona puede sentir que su vida queda así atada a dicha experiencia, sin poder poner distancia emocional o sin poder llevar a cabo un cierto cierre psicológico que le permita mirar hacia adelante”; ansiedad “que es un estado de tensión psicológica generalizada o excitación psicosomática, y se manifiesta con respiración rápida, ritmo cardiaco elevado, trastornos gastrointestinales, sensación de nerviosismo o tensión emocional, etc.”; distrés, que es derivado de “sufrir un estresor que produce síntomas significativos, como síntomas intrusivos, de imágenes o pensamientos repetitivos sobre el hecho; formas de evitación de los recuerdos y del daño; estado de alerta exagerada”. Lo anterior coincide con síntomas que refirieron las víctimas de la Colonia Primera Victoria; asimismo, se reconoce que algunas personas no presentaron o hicieron saber dichos síntomas, lo cual no implica que no tengan afectaciones ya que “…la no existencia de cuadros clínicos en sentido estricto no significa que no existan consecuencias sociales o personales de otras características, como síntomas persistentes o imposibilidad de rehacer su vida.”

118. La víctima directa 13, quien recibió agresiones verbales y físicas (entre ellas disparo de bala de goma en su brazo izquierdo), enfrentó situación de tensión y estrés al presenciar el momento en que su hija Blanca Lilia Chavarría Luna [víctima directa 1] recibió el impacto en la cara (que posteriormente supo que se trataba del ojo). Posterior al evento, ha experimentado enojo, impotencia, frustración, tristeza, aspectos que ella ha relacionado directamente con el deterioro en su salud física y emocional. Respecto a su estado de salud, mencionó que vive con diabetes e hipertensión y que ambas enfermedades se agravaron después de los hechos del 8 de junio de 2018. Además, perdió su trabajo como empleada de limpieza —lo que implicó un cese de esas percepciones económicas— debido a que tuvo que ausentarse para dar seguimiento al estado de salud de su hija [víctima directa 1], quien tuvo que ser intervenida quirúrgicamente de su ojo, estando internada varias semanas. Y en este caso, se sumaron gastos de pasajes, medicamentos, comidas y otros para sus hijos y para las integrantes de la familia [víctima indirecta 1] que se desplazaron a realizar trámites y/o acompañar a su familiar [víctima directa 1]

119. Juan Izcóatl Tena Bulnes [víctima directa 2] constantemente se encuentra en un estado de alerta, ha presentado inflamación en diferentes partes de su cuerpo relacionado a un trastorno autoinmune, tales como rostro, labios, extremidades, cabeza, lo cual desaparece al cabo de los días; sin embargo, vuelve a manifestarse en otra parte de su cuerpo, destacando que dicha condición surgió posterior a lo vivido el 8 de junio de 2018. Asimismo, ha identificado que cuando se siente estresado es cuando su cuerpo se inflama.

120. Blanca Lilia Chavarría Luna [víctima directa 1] era una mujer y una mamá atenta hacia sus hijos y realizaba muchas actividades para ellos y, en el proceso de su adaptación, ahora no puede realizarlas, o bien no en el mismo tiempo, o con la misma “calidad” que ella quisiera o como estaba acostumbrada.

121. Para algunas actividades, se ha apoyado de su hijo mayor (víctima indirecta 4 niño), situación que nunca había pasado; le pide ayuda constantemente debido a su falta de visión, así como para cuidar a su hermano menor (víctima indirecta 5 niño) o bien que lo alimente mientras ella sale a trabajar. Estos cambios en su vida familiar, han generado malestar y discusiones con su hijo mayor (víctima indirecta 4 niño), ya que considera que le ha asignado nuevas responsabilidades y su hijo (víctima indirecta 4 niño) se pone de mal humor constantemente.

122. Su hijo (víctima indirecta 4 niño) ha dicho: “Yo ya no quiero vivir en este infierno”. Asimismo, pasa la mayor parte del día acostado en su cama, sin querer levantarse; cierra las cortinas y ventanas y se acuesta. Si ella (víctima directa 1) sale a buscar ingresos económicos, al volver, él (víctima indirecta 4 niño) continúa acostado y con la casa a oscuras, lo que le hace pensar que puede estar deprimido.

123. Sumado a lo anterior, la víctima indirecta 4 niño bajó de calificaciones en la escuela; un cambio drástico también para él fue el cambio de turno escolar —de la mañana a la tarde—, debido a que su madre, la víctima directa 1, ya no podía cubrir el pago del transporte, lo cual, dada la condición de vulnerabilidad emocional —por la muerte del padre y por lo derivado de la agresión que vivió su mamá— sumada a lo que implica un cambio de turno como es cambio en hábitos alimenticios, de sueño, y especialmente en el contexto escolar de adaptarse a nuevas figuras de compañeros/as y maestras/os, con lo cual los vínculos construidos previamente como amistades, se debilitan; asiste obligado por su mamá, pero no desea salir de casa; respecto a su participación en el club de futbol, después de los hechos del 8 de junio de 2018, ya no fue posible que acudiera, debido a la imposibilidad para continuar costeando la actividad, situación que abonó a que la víctima indirecta 4 niño cuente con menos redes de apoyo y actividades que le produzcan satisfacción.

124. Respecto de la víctima indirecta 5 niño, en ocasiones hace berrinches “fuertes” cuando Blanca Lilia Chavarría Luna (víctima directa 1) no le compra cosas que él quiere —y que antes si podía hacer—; pese a que la víctima indirecta 5 niño iba gustoso a la escuela, en la transición de preescolar a primaria, Blanca Lilia ha tenido que buscar escuelas de tiempo completo, para que ella tenga tiempo de trabajar; sin embargo, aunque llenó los formularios y escogió escuelas de tiempo completo, al día de la entrevista, no se había quedado en ninguna de esas opciones por lo que ya iniciado el ciclo escolar, la víctima indirecta 5 niño se encontraba sin asistir a clases, lo que podría afectar su motivación, sumado a que quedándose en casa, en ocasiones juega solo o prende la televisión y la mira; estando al mismo tiempo que su hermano (víctima indirecta 4 niño), por lo que era testigo del proceso anímico que estaba viviendo la víctima indirecta 4 niño.

125. Todos esos cambios que por necesidad se han visto reflejados en la dinámica familiar de la víctima directa 1 con sus hijos (víctimas indirectas 4 y 5 niños), han repercutido, a su vez, en afectación de la relación con la familia de su esposo, ya que no están de acuerdo con que ella (víctima directa 1) se ausente tanto de casa; asimismo, ante la disminución del aporte económico que ella venía realizando de manera regular, percibe que ya no es bienvenida con sus hijos (víctimas indirectas 4 y 5 niños) en el predio de la familia, razón por la que se siente orillada a buscar otro espacio de vivienda que, en casa de su madre (víctima directa 13) es inviable, dadas las condiciones de daño en que se encuentra el inmueble.

126. Después de las afectaciones en la salud de Blanca Lilia, (víctima directa 1) y de que se ha visto orillada a ausentarse de casa frecuentemente, dejando a sus hijos solos; a asignarle responsabilidades a su hijo mayor (víctima indirecta 4 niño), que esa familia considera “propias” de mujeres, además de la imposibilidad de aportar económicamente como lo venía realizando. A consecuencia de estos cambios, han surgido conflictos con la familia de su esposo y Blanca Lilia (víctima directa 1) ha sentido que no está en su casa, por lo que ha considerado la posibilidad de buscar otro espacio.

127. La opción que Blanca Lilia ha considerado, es encontrar un departamento pequeño o unos cuartos para quedarse con sus hijos; sin embargo, debido al poco ingreso que recibe por la plaza que se le ofreció en la SSC, vislumbra un panorama complicado a corto y mediano plazo. Además, si se realizara este cambio, se sumaría otro proceso de adaptación de vida de sus hijos (víctimas indirectas 4 y 5 niños), quienes siempre han vivido en esa casa.

128. Blanca Lilia (víctima directa 1), requirió de apoyo económico para que familiares se hicieran cargo de las necesidades de sus hijos; debido a que sus suegros contaban con poco dinero, le pidió a su madre (víctima directa 13) un préstamo para mandarle a sus hijos. Asimismo, durante y después de la hospitalización, Blanca Lilia, seguía realizando gastos correspondientes a medicamentos para la recuperación y mantenimiento en buenas condiciones de su ojo, así como por el pago de procedimientos y tratamientos desde masajes en su rostro, hasta la compra de anteojos, pues su ojo derecho ha perdido agudeza visual.

129. Quedar desempleada después de los hechos, repercutió en la economía de Blanca Lilia y de su familia, generándole deudas y limitaciones económicas para ella y sus hijos (víctimas indirectas 4 y 5 niños). Comentó “Cuando estaba bien, me di cuenta que podía sacar adelante las cosas, pero ahorita ya me llené otra vez de deudas y hasta el impedimento en poderle hacer las cosas a mis hijos que era lo único que me interesaba, cuidar a mis hijos y estar con mis hijos y brindarles lo que pudiera, antes del accidente ya me estaba acomodando económicamente y ahorita otra vez todo se me vino para abajo”.

130. Debido a su proceso de adaptación a su condición visual y de salud en general, Blanca Lilia (víctima directa 1) se ha visto orillada a buscar ingresos económicos —como única proveedora— que ha intentado lograr a través de conseguir algo estable; encontró una oportunidad de trabajo como empleada doméstica, pero le resultó complicado desempeñar las labores: “Me puse los lentes, pero por el calor se me empañaban, como quiera quién sabe cómo hice las cosas, creo que dejé todo mal hecho. Lo malo es que no me han vuelto a hablar”.

131. Debido a que dentro de las recomendaciones médicas que le realizaron se encuentran las condiciones del lugar –como pueden ser que haya polvo, que le podría ocasionar infecciones en el ojo—; no realizar esfuerzos físicos, el trabajo como ayudante general —como en algún tiempo lo hizo— resulta poco adecuado; asimismo, la víctima directa 1 señaló que leer documentos le resulta una tarea complicada ya que le cuesta trabajo enfocar y lo hace lento. Lo mismo refirió respecto de labores de limpieza —incluso en su casa— a acomodar o a manipular algunos objetos, conectar cables le resulta difícil de lograr por la afectación en la vista, por lo que todos estos factores deben ser tomados en cuenta en su búsqueda de empleo. Las fuentes de ingreso económico de Blanca Lilia se producían a través de la venta de “chácharas”; venta de productos por catálogo; realización de tandas; así como pedir préstamos de manera frecuente a familiares y personas conocidas, y la pensión que recibe —por parte de su esposo— es dinero que ya debe. La víctima directa 1 mencionó “hay días que me quedo sin un peso”, y que los ingresos que obtenía eran insuficientes para cubrir las necesidades básicas de su familia y de los medicamentos que aún requiere administrarse, lo que le genera estrés e impotencia especialmente por no poderles brindar a sus hijos la calidad de vida que tenían previamente. Dicha situación no cambio del todo con el empleo que le ofreció la SSC, ya que el ingreso que recibe es menos de la mitad del salario que percibía en el empleo que tenía antes de ocurrir el suceso que concluyó con la pérdida de su ojo por la agresión que sufrió por un policía.

132. Por lo anterior, se observaron afectaciones en aspectos de confianza –en las autoridades—, sentimientos de seguridad, predictibilidad —sobre lo que podría esperarse de servidores públicos—, principalmente.

133. Antes de los hechos de agresión del día 8 de junio de 2018, Blanca Lilia (víctima directa 1) tenía planes y proyectos en su vida —principalmente en las esferas personal y familiar— que se vieron drásticamente interrumpidos, y en algunos casos, cancelados, como consecuencia de los impactos psicosociales vividos a partir de entonces. El proyecto de vida como proveedora de su familia continúa, pero con más obstáculos en el camino; tuvo que sacar del equipo de fútbol a su hijo (víctima indirecta 4 niño), con lo que parte de las redes de apoyo de él, también se redujeron. El rol de madre, presente en todo lo de interés relativo a sus hijos (víctimas indirectas 4 y 5 niños), además de brindarles la presencia y atención necesaria cambió, ya que ahora tiene que ausentarse gran parte del día, asignándole roles de cuidador a su hijo mayor (víctima indirecta 4 niño), sobre el hijo menor (víctima indirecta 5 niño). Asimismo, se ven coartados sus planes de desempeñar un rol activo de cuidado y apoyo económico hacia su madre con diabetes (víctima directa 13).

134. La pérdida total de la visión de su ojo izquierdo, ha generado en Blanca Lilia Chavarría Luna (víctima directa 1) una condición de vida de discapacidad que transversaliza todas las esferas de su vida, y que le producen y le producirán durante toda su vida, que se enfrente con barreras sociales, culturales, institucionales, entre otras.

135. Así también, como parte de los impactos psicosociales se encuentra el daño en el proyecto de vida familiar y específicamente en los proyectos de vida de los hijos de Blanca Lilia (víctimas indirectas 4 y 5 niños). Siendo la jefa de familia, y teniendo una afectación significativa en su esfera laboral —respecto a posibilidades reales de generarse a mediano y largo plazo una vida de mejor calidad—, el impacto incide directamente en las posibilidades de calidad de vida de sus hijos, siendo ellos niños, es decir, aspectos como: a) la educación, respecto a tener mayores oportunidades y mejor calidad de la misma; b) la recreación —como la salida del club de fútbol de la víctima indirecta 4 niño por razones económicas— que les brindaría la posibilidad de contar con espacios de contención y canalización emocional, así como de formación de redes sociales de apoyo que resultan básicas parta enfrentar situaciones adversas; c) la salud, a nivel físico, pero también emocional; este aspecto específicamente ya que venían de una condición vulnerable por la muerte violenta de su padre, aunada a la poca claridad sobre las causas de muerte así como sobre las personas responsables; se suma también el proceso de aceptar la condición de discapacidad de su madre (víctima directa 1), hecho que implica para ellos (víctimas indirectas 4 y 5 niños) también cambios significativos en su vida desde cuestiones prácticas hasta forma de ver y enfrentar la vida; d) la alimentación, dado que son personas en desarrollo, aspecto que, a su vez, incide en la salud; e) la familia, considerando el tiempo de calidad que puede tener para convivir con sus hijos; a largo plazo, las condiciones de vida que las víctimas indirectas 4 y 5 niños tengan en estos años de niñez, influirán en la oportunidades de desarrollo personal, trabajo y, con ello, de tener una mejor calidad de vida en la juventud y adultez. En este mismo sentido, ante los conflictos surgidos con posterioridad a los hechos del 8 de junio de 2018, entre la familia del papá de la víctima indirecta 4 niño , la víctima indirecta 5 niño y Blanca Lilia (víctima directa 1), los niños quedan en un panorama de romper relación con esa familia, especialmente con la abuela y abuelo, quienes fungían como figuras de protección y cuidado, es decir, como sus redes de apoyo, lo cual ante situaciones de vulnerabilidad cobra mayor importancia y utilidad.

136. Los recursos de afrontamiento de Blanca Lilia (víctima directa 1), le hicieron que acudiera a la Coordinación Territorial AO-1 para formular su denuncia por la agresión recibida y a que continuara dándole seguimiento; asimismo, la búsqueda de justicia por los daños en su ojo —con todo lo que le ha implicado en las diferentes esferas de su vida— la ha llevado a acudir a otras instituciones como es esta CDHCM, a seguir atendiendo las citas y lo que resulte necesario para obtener justicia.

137. Blanca Lilia también ha experimentado impacto en su sistema básico de creencias, ya que no confía en las autoridades —específicamente de procuración de justicia— lo cual se puede mirar en que la agresión que recibió, acorde a su relato, provino de un policía, quien tendría que desempeñar un papel de cuidado y protección ciudadana. Por otro lado, debido a que inicialmente no pudo seguir trabajando, esa situación tuvo impacto en su economía y en su situación laboral.

138. Respecto a los impactos en la esfera laboral-económica, como ya se refirió, Blanca Lilia Chavarría Luna (víctima directa 1) tuvo que realizar gastos inesperados y pedir préstamos para poder cubrir gastos derivados de su atención médica y el cese de su actividad laboral, mientras estaba siendo atendida médicamente. Cubrió gastos correspondientes a compras de medicamentos, tratamientos y procedimientos a los que se sometió. Debido a su nueva condición de discapacidad visual adquirida, que requirió de inicio muchos cuidados, incluyendo no realizar labores productivas; así como después de ello, elegir alguna actividad que no le causara perjuicio para seguir manteniendo las probabilidades de conservar el órgano visual izquierdo, el panorama de actividades que puede desempeñar y, que, a su vez, le permitan obtener los ingresos suficientes para la manutención propia y de sus hijos (víctima indirecta 4 niño y víctima indirecta 5 niño), se redujeron considerablemente. Tareas como lectura de documentos y limpieza de algunos artículos, son actividades que ahora le resultan sumamente complicadas, sumado a que tiene restricción médica para realizar esfuerzos físicos; por lo que, considerando su nivel de escolaridad, con respecto a los empleos regulares en los que puede colocarse consiguiendo salario fijo, prestaciones de ley y otros beneficios necesarios en su condición de madre proveedora y para costear los gastos médicos que, serán a largo plazo, para el cuidado de su globo ocular, resultan un reto. Por lo anterior, considerando las barreras sociales, institucionales, que hay —que son característica de la discapacidad— se muestra una clara afectación en sus oportunidades de empleo digno y adecuado a sus necesidades. En esta esfera también el ser mujer importa, ya que se ha documentado que existe discriminación en el ámbito laboral para las mujeres con discapacidad.

139. El escenario anterior ha impactado, y de acuerdo a las estadísticas y datos de personas con discapacidad, especialmente en mujeres, apunta a que Blanca Lilia (víctima directa 1) se enfrente a un panorama de discriminación en el ámbito laboral y, con ello, a lo largo del tiempo, a condiciones de vida que le lleven a mantenerse en pobreza.

140. Posterior a los hechos, las víctimas directas e indirectas, comenzaron un proceso de reincorporación a su cotidianeidad; realizaron denuncias por los hechos; e iniciaron acciones para su recuperación personal (en lo psicoemocional, psicofísico, laboral, económico), de sus familias y de la comunidad en general, después de perder —para algunas personas la sensación de seguridad, de credibilidad en las autoridades— tanto en policías de la SSC como en la PGJ por la poca respuesta ante la búsqueda de justicia, de la armonía familiar (relacionadas con la dinámica y sobrecarga de roles), como del dominio del espacio público. Estos aspectos corresponden a impactos en lo colectivo, es decir en la comunidad de la Colonia Primera Victoria.

141.Respecto a lo que algunas víctimas directas señalaron sobre que posterior a los hechos ha habido silencio por parte de algunas personas de la comunidad, que no hay confianza entre todas las personas y no se habla de lo sucedido, se le puede mirar como parte de un mecanismo de afrontamiento.

142. Con la información y documentación recabada por esta Comisión, fue posible concluir que, los hechos ocurridos el 8 de junio de 2018, representaron una experiencia traumática tanto a nivel individual como colectivo, por parte de a quienes identificaron como policías de la SSC.

  • La información obtenida del relato de las víctimas directas, arrojó un relato de los hechos que corresponde con haber vivido una experiencia traumática tanto a nivel individual como colectivo, asociada con las agresiones recibidas el día 8 de junio del 2018, por parte de quienes identificaron como policías de la SSC.
  • Debido a que los hechos de agresiones policiales sucedieron en el lugar en el que habitan y transitan —y algunas trabajan— las víctimas directas e indirectas, que era un espacio común y de seguridad, derivó en que las afectaciones individuales también impactaran en el ámbito comunitario —donde fueron agraviadas personas de diferentes edades, sexo y condiciones de salud—, con lo que las personas incluidas las víctimas directas perdieron el dominio y la apropiación del espacio público, así como de la sensación de seguridad con la que vivían.
  • Relacionados con los mismos hechos, se identificaron impactos psicosociales en víctimas directas, que recaen en las siguientes esferas: psicoemocional y psicofísica; familiar; económica-laboral; y social-comunitaria, así como en sus creencias básicas y aspectos relacionados con daño por impunidad.
  • Los impactos psicosociales identificados en las víctimas directas 1, 2, 8, 13 y 16 descritos en el informe de impacto psicosocial elaborado por la Dirección de Atención Psicosocial (DAP) de la CDHCM, son consistentes con afectaciones e impactos psicosociales que han vivido otras personas víctimas de violaciones de derechos humanos en condiciones similares, documentados en literatura revisada sobre los temas asociados, que en se citan en el apartado de Discusión.
  • En el presente instrumento se integran elementos que dan cuenta de hechos violatorios de derechos humanos, a cargo de agentes estatales, que fueron identificados como policías de la SSC, es decir, servidores públicos y que interesa se revisen en cuanto al uso de la fuerza, entre otras cosas, respecto a posibles prácticas sistemáticas de intervención con civiles y al tipo de armas empleadas por los policías. En este sentido, cabe destacar que, es preocupante el uso por parte de los policías de diversas armas y, particularmente de las denominadas de menos letalidad —como las balas de goma— causantes de diversas lesiones en las víctimas directas y en específico de la lesión más grave a Blanca Lilia Chavarría Luna (víctima directa 1) que derivó en que adquiriera una discapacidad permanente. Es decir, que, a causa de la acción estatal, se generó un daño irreversible y que ha impactado en todas las esferas de vida de la víctima directa 1 involucrada directamente, pero también en el ámbito comunitario.
  • Los impactos psicosociales señalados en el informe realizado por la DAP, en las diferentes esferas, han de entenderse como afectaciones integrales e interrelacionadas, y deben entenderse desde una doble dimensión: individual y comunitaria.

Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México

Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México

PUNTOS RECOMENDATORIOS TIPO DE ACEPTACIÓN  ESTATUS

Primero. En un plazo que inicie a los 30 días naturales, y que culmine, a más tardar, a los 360 días naturales después de aceptar la Recomendación, realizará lo siguiente:a) Generará y ejecutará un plan integral individualizado de reparación para las víctimas directas 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20 niña y 21 adolescente. Dicho plan deberá contemplar los conceptos de daño material y daño inmaterial, mismo que deberá considerar los derechos afectados y el daño producido por los hechos victimizantes acreditados en la investigación realizada por esta Comisión y plasmados en la Recomendación.

b) Generará y ejecutará un plan integral de reparación individual para las víctimas indirectas 4 niño y 5 niño, de acuerdo con su contexto familiar y social, mismo que deberá aplicarse conforme a un enfoque diferenciado y especializado en cada víctima, el cual contemple, según corresponda, los conceptos de daño material, daño inmaterial, proyecto de vida, asistencia, atención e inclusión. Asimismo, se deberá tomar en cuenta el daño cometido por el hecho victimizante acreditado por la investigación realizada por esta Comisión y plasmado en la Recomendación.

c) Gestionará la atención psicosocial que requieran las víctimas citadas en los párrafos anteriores y las víctimas indirectas 1, 2 y 3, que expresamente lo soliciten, y se hará cargo de cubrir los gastos derivados de la misma. El cumplimiento de la medida de rehabilitación de ninguna manera puede subsumirse por los conceptos de reparación de los daños material e inmaterial.

Aceptado Sujeto a seguimiento
Segundo. En un plazo que inicie a los 15 días naturales y que culmine, a más tardar, a los 90 días naturales después de aceptar la Recomendación, con base en las evidencias referidas en el presente Instrumento, iniciará las investigaciones sobre responsabilidad administrativa en que hubieren incurrido personas servidoras públicas de esa Dependencia, involucradas en la comisión de violaciones a derechos humanos. Aceptado Sujeto a seguimiento
Tercero. En un plazo que inicie a los 15 días naturales y que culmine, a más tardar, a los 90 días naturales después de aceptar la Recomendación, en relación con las investigaciones sobre responsabilidad penal iniciadas contra personas servidoras públicas de esa Secretaría, realizará las siguientes acciones:a) Remitirá un informe de las carpetas de investigación que fueron iniciadas en la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, con motivo de la actuación policial en los hechos de la presente Recomendación, así como del estado que guarden.

b) Enviará la presente Recomendación a la autoridad ministerial que conozca de dichas investigaciones, a fin de que las evidencias recabadas en este Instrumento sean consideradas.

Cuarto. En un plazo que no exceda los 90 días naturales, después de aceptar la Recomendación, realizará un acto de reconocimiento de responsabilidad, en el que asuma que esta Comisión ha emitido, en esta fecha, cuatro Recomendaciones en las que se acreditan violaciones a derechos humanos en el marco de intervenciones policiales de elementos de la hoy Secretaría de Seguridad Ciudadana, y realice un compromiso explícito para prevenir, investigar, sancionar y erradicar tales hechos.Dicho acto de reconocimiento de responsabilidad deberá ser de carácter público, transmitido a través de los canales institucionales de esa Dependencia y ser ofrecido por servidora o servidor público con nivel no inferior a Subsecretario. Aceptado Sujeto a seguimiento
Quinto. En un plazo que inicie a los 30 días naturales y culmine a los 180 días naturales después de aceptar la Recomendación, revisará exhaustivamente su normatividad interna en materia de intervención policial y elaborará una propuesta de modificación, la cual deberá considerar, al menos:a) Disposiciones para quienes ejercen el mando de los diversos cuerpos policiales, respecto de las obligaciones y facultades para llevar a cabo dichas intervenciones.

b) Disposiciones en materia de uso de la fuerza, detenciones, así como las intervenciones en un domicilio.

c) Armonización del marco jurídico, en el contexto transicional hacia una política de seguridad ciudadana de protección integral de las personas.

La elaboración de dicha propuesta, deberá contar con la participación de instituciones o personas expertas en la materia, y con el visto bueno de esta Comisión.

Aceptado Sujeto a seguimiento
Sexto. En un plazo que inicie a los 30 días naturales y culmine a los 90 días naturales, a partir de la aceptación de la presente Recomendación, tomando en consideración que en tres de las Recomendaciones que se emiten se acreditó la comisión de violaciones a derechos humanos por policías adscritos a la UPC “Plateros”, llevará a cabo una revisión minuciosa de las intervenciones policiales que ha realizado dicha Unidad, de mayo de 2017 a la fecha de la emisión de esta Recomendación, a fin de verificar si su forma de operar es acorde a las obligaciones legalmente encomendadas, con especial atención en quien, durante el tiempo señalado, ha estado al mando de tal Unidad.Con base en los resultados de dicha revisión, realizará las modificaciones necesarias para evitar que la Unidad continúe actuando al margen del respeto de la ley y de los derechos humanos, y de ser advertirse irregularidades de carácter penal o administrativa, iniciará los procedimientos de responsabilidad que correspondan. Aceptado Sujeto a seguimiento